“mecanismo de la mente” (17ª parte)

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“mecanismo de la mente” (17ª parte)

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Escrito por German de la Cruz Carrizales 24 de julio de 2018
Valores Familiares
“mecanismo de la mente”  (17ª parte)

Continuación…

“La conciencia”. Este departamento que junto con la imaginación, las emociones, la razón y la voluntad, forman nuestro intelecto, nuestro consciente, es clave para salir de lo que nos tiene atrapados, o reafirmar lo que ya somos.

Recuerda la frase: “Voy a ser consciente de lo que estoy pensando, haciendo, oyendo y sintiendo”. Ahora comprenderemos la importancia tan grande de este acondicionamiento mental.

Cuando usted no es consciente de todo lo que dice, hace, piensa u oye, inmediatamente empieza a funcionar su mecanismo mental, se va a imaginar cosas que no son o que no tienen las dimensiones que usted le atribuye, etc., entonces las químicas de su cuerpo se alteran a través de una o varias emociones y en el momento que entre el desequilibrio a su organismo, usted se dará la razón más sin razón y vendrá la voluntad para llevar a cabo aquello que se imaginó.

Desde luego que esto es un proceso mental, una disciplina constante, una eterna vigilancia de todos sus actos, sus reacciones, con el fin de no ir a involucrarse en algo de lo que después tenga usted que arrepentirse.

¿Ha observado usted en las tienditas de la esquina, donde la señora atiende, al mismo tiempo, su casa y la tienda? ¿Cómo le hace dicha señora cuando está en la cocina haciendo los quehaceres domésticos, para darse cuenta que entro un cliente al local? ¿Se ha fijado que tiene una campanita que al momento de abrirse la puerta, ésta emite un insistente sonido, de tal manera que la señora puede darse cuenta de la entrada del cliente?

Pues si usted pudiera disciplinarse y hacer de cuenta que tiene una campanita en su mente y que cada vez que usted concibe una idea, esa “campanita” sonara en su interior, para que usted pudiera ser consciente de que tipo de pensamiento fue concebido por su mente.

Si la idea fue algo positivo, ¡Qué bueno! Pues eso, tarde o temprano, se hará realidad, pero si fue una idea negativa, deséchela inmediatamente y que ésta ya no siga el proceso destructivo (diga mentalmente “cancelado” y con su mano simulando unas tijeras corte esa idea de su mente).

Hay dos maneras de sacar el agua sucia a un recipiente y llenarlo de agua limpia. Una de ellas es vaciar totalmente el recipiente, darle una enjuagada y volverlo a llenar de agua limpia; la otra es ponerlo en el chorro del agua y esperar que el agua limpia empiece a expulsar el agua sucia.

Tal vez ésta sea una forma un poco más tardada, pues la primera agua que entre al recipiente, también se va a enturbiar o contaminar, pero si ya no permitimos que entre agua sucia, al poco tiempo tendremos un recipiente lleno de agua limpia.

Ahora imagine que su mente es ese depósito y que sus ideas son el agua ahí contenida. ¿Qué tipo de ideas existen en su mente? Ideas de fracaso, de pobreza, de miedo, de impotencia, de enfermedad, de incredulidad, de vejez, de limitaciones ¿o algo parecido?

Es decir, agua contaminada. Y si todas las mañanas, al despertarse usted hace las frases de acondicionamiento que vimos anteriormente: “Gracias Dios mío”; a). Hoy arreglaré todos mis asuntos satisfactoriamente; b). Donde yo esté habrá paz y armonía; c). Pensamientos y actitudes negativos no tendrán influencia en mí; d). No accidentaré, ni me accidentarán, ni me accidentaré; e). Por cada peso que necesite gastar, recibiré dos o más; y luego con toda su alma dígase a sí mismo bajo la regadera ¡Que entusiasmado estoy! Imagine que esas ideas es el agua limpia que todos los días usted introduce en el recipiente de agua sucia.

Por otro lado, si usted concientiza sus ideas y ya no deja entrar ninguna que sea negativa, la rechaza o cambia su punto de vista, pronto su mente se habrá condicionado en puras ideas y pensamientos positivos.

Con esto de la consultoría de empresas viajo con frecuencia a varias partes de la república, en un viaje reciente al estado de Chihuahua, me platicaron una anécdota, que tal vez nos sirva de ilustración y podamos ver, como cuando no somos conscientes de nuestros pensamientos, nos dejamos influenciar por ciertos estados de ánimo como el miedo, la preocupación, la angustia y en un momento dado, metemos al mecanismo mental cosas que no son.

Un hombre que vive en un rancho sobre la carretera de Ciudad Cuauhtémoc y La Junta, Chih., acostumbraba ir a pasear muy seguido a la ciudad. Su rancho estaba como a unos dos kilómetros de la carretera y para llegar a él, tiene que subir una pequeña loma, que esta semi-poblada de encinos, es decir, la mitad es casi árida y la otra mitad tiene vegetación. El camino o vereda pasa justo entre los dos tipos de terreno. Y alguien le dijo algún día: -Ten cuidado cuando vengas a la ciudad. Tú que acostumbras caminar de noche pues hoy vi que entre los encinos anda un tigrillo o gato montés.

Este hombre no le dio importancia al consejo, ese día se le hizo tarde en la ciudad y como esa es una carretera muy transitada, a toda hora pasan los autobuses, no se preocupó más de la situación. Sin embargo, al bajarse del camión y empezar a subir el pequeño cerro, se le vino a la mente la recomendación que le habían hecho, con respecto al animal salvaje que había sido visto por ese lugar.

En eso iba pensando, cuando apareció frente a él un gato montés, agazapado, con los ojos brillantes, moviendo las orejas, como si estuviera listo para saltar, en una posición de ataque. Aquel hombre quedo paralizado por el miedo, no traía arma, no se podía inclinar para tomar alguna piedra, no había cerca ningún objeto con que defenderse.

Lo único que se le ocurrió fue ir acomodando las piernas, para poder darle un puntapié con la bota. Cuando calculó la distancia, que lo tuvo justo a tiro para el golpe, se impulsó y le dio un tremendo puntapié. El impacto fue tan fuerte, que nuestro amigo se fracturó los dedos del pie, el tobillo y hasta la rodilla lo resintió, pues a lo que él golpeó, fue un tronco de encino que había sido cortado recientemente. Lo que parecían los ojos, eran los cortes que dejo el hacha y que con la luz de la luna, brillaban, las supuestas orejas que se movían, eran unas pequeñas hojas que estaban brotando de aquel tronco.

¿Pero qué fue lo que pasó en la mente de nuestro héroe? Que al venirle a la mente el recuerdo de la recomendación, su mente creó dentro de él, una “realidad” y como ya no fue consciente de sus pensamientos, lo primero que sus ojos vieron, lo convirtieron (para él) en algo verdadero. Continuará…

Dios te bendice y te acoge!!!

Despertar…es.

“La esperanza es algo bueno, tal vez lo mejor. Y lo bueno nunca muere. Estaré deseando que estas palabras te encuentren, y te encuentren bien”.  A la luz de nuestras familias, decía Jesús, “No me digas que me amas, dime como vives”. “La familia que ora unida, permanece unida”. INICIATIVA LAGUNA un proyecto de valor y de valores para los laguneros y el MUNDO!!! Estoy a sus órdenes en la dirección electrónica: www.facebook.com/iniciativalaguna.comarcalagunera/ A través de Twitter: @Germandelacruzc Lo invito a visitar mi blog con más de 450 artículos de su interés: www.familia.blogsiglo.com 

 
“QUIEN NO VIVE PARA SERVIR, NO SIRVE PARA VIVIR”
Germán de la Cruz Carrizales
                                                                          TORREON, COAH. MÉXICO

                                                                                         MMXVIII

Valores Familiares, 857 lecturas.

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