(500) días con ella

Mis días de cineDiana Miriam Alcántara Meléndez

(500) días con ella

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Escrito por Diana Miriam Alcántara Meléndez 28 de abril de 2016
Cine, 500 días con ella, (500) Days of Summer
(500) días con ella

Hay ciclos de vida que cumplen propósitos, porque el hombre es producto de sus experiencias y con sus experiencias se forma y construye el mundo social que le rodea; la infancia, la adolescencia, el primer amor, el primer día de escuela, el primer trabajo, por ejemplo, todos estos elementos van constituyendo a la persona; mientras algunos sucesos son más significativos que otros, todos en esencia cumplen parte de ciclos de vida, etapas en que las personas van creciendo.

Para Tom (Joseph Gordon-Levitt) y Summer (Zooey Deschanel), protagonistas de (500) días con ella (Estados Unidos, 2008), la misma experiencia amorosa significa cosas diferentes. A través de una narrativa fragmentada, no lineal, el relato cubre la relación entre él y ella a través de 500 días, donde el primero describe cómo se conocieron y el último el momento en que toman caminos diferentes, que no es lo mismo que el día que la relación amorosa se quiebra ni el día en que se separan, sino el día en que Tom ha dejado atrás sus sentimientos amorosos por Summer.

La película ejemplifica la forma significativa que la relación representa para él y el impacto que Summer tiene en su vida, más que él en la de ella. Tom se enamora y piensa que la joven es el futuro perfecto, pero para la chica, el momento de su vida es otro y aunque pueda sentirse enamorada, la relación a largo plazo no es lo que busca. Es como si él la pusiera en un pedestal y ella no quisiera estar ahí, sabiendo además que el sentimiento no puede ser mutuo. Dudas existenciales que tienen que ver con un proyecto de vida: ¿desear familia y buscar con quién establecerse y tener hijos? ¿Simplemente enamorarse y decidir dejarse llevar? ¿Aceptar una relación, consciente de que puede ser temporal? ¿Ser partidario del amor libre? En la historia cada uno asume la relación de distinta manera precisamente porque su enfoque y perspectivas sobre el otro y sobre si mismos difieren.

Una misma situación de pareja, asimilada de forma diferente, de acuerdo con la forma en que se vive cada momento. Para Tom eso significan esos 500 días en que Summer fue lo más significativo en su vida, pues es la experiencia que lo hace cambiar, respecto a qué quiere en la vida, qué quiere para su futuro, qué busca en una pareja y qué aciertos o fallas puede tener como persona. Es saber reconocerse gracias a un ciclo de vida al lado de Summer.  Un ciclo que termina para dar paso a otro nuevo, cual es lo natural de la vida. La historia hace referencia a esto cuando hacia el final de la película, Tom invita a salir a una nueva chica, Autumn (Summer en español “verano”, Autumn en español “otoño”).

La historia también habla, entre otras cosas, de la forma en que se va aprendiendo de estas experiencias. La película reflexiona sobre el llamado destino, las coincidencias, las ilusiones, las expectativas, la ambigüedad, la incertidumbre, lo volátil del mundo actual que incide sobre las relaciones sociales en general o la filosofía que cada quien asume; costumbres, creencias o principios que dictan que cada persona forja su propia vida. No hay un destino predeterminado, se convence Tom; hay momentos de vida y el cómo elegimos afrontarlos, que inciden en la conformación de nuestra propia historia personal. Summer analiza cómo conocer a la otra persona puede deberse a azares del destino, llegar a un nuevo empleo (como sucede en la historia, que da pie a que los protagonistas se conozcan) o tomar un autobús específico y no otro, elegir comer en un restaurante y no otro. Tom, cuando se decide hablarle a Autumn, piensa que estas coincidencias pueden volverse destino cuando él así lo elige; Autumn está esperando para una entrevista de trabajo el mismo día y en el mismo lugar que Tom, pero es él quien decide hablar con ella para invitarla a salir. ¿Un destino propio, tal vez, del que cada quien toma las riendas?

“Necesito algo de coherencia. Necesito saber que no vas a despertarte por la mañana con otros sentimientos”, le pide él a ella. La chica responde: “Yo no puedo darte eso. Nadie puede”.  El diálogo demuestra la diferente perspectiva de vida, pero también la realidad con que la viven los dos personajes. Tom es un soñador enamorado que cree que todo es posible, en especial una vez que comienza un romance con Summer, la chica de sus sueños. El hecho también demuestra cómo Tom busca una estabilidad emocional, mientras Summer vive al momento su propia vida.

Cuando el joven se lamenta por el rompimiento, su hermana Rachel señala que esto sucede porque él piensa que Summer era la chica perfecta, pero que tal vez no sea así. Rachel recalca que él sólo recuerda los buenos momentos, no toda la experiencia de su relación. Sólo entonces Tom se da cuenta de algo que su hermana ya había advertido: la compatibilidad en algunos aspectos no hace a dos personas almas gemelas.


La historia enfatiza la forma en que ambos protagonistas son personas diferentes, con proyectos de vida propios e individuales, buscando cosas diferentes de la vida, del mundo, del trabajo, del amor o de la pareja, porque han vivido en forma diferente, experimentado cosas distintas, una formación, una educación, una trayectoria vital que no puede ser nunca idéntica a la otra y, aunque lo fuera, el producto en la personalidad aún sería diferente porque cada individuo, cada cerebro, asimila de distinta manera las experiencias de vida; habrá semejanzas, pero en especial habrá discrepancias. La película lo demuestra cuando relata aquellos momentos específicos de vida que forjan la personalidad de cada personaje protagonista, su infancia, la música que escuchaban, las historias que contaban, la vida en familia que vivieron, las relaciones pasadas que tuvieron, etcétera. Se trata de dos personas que viven su propia vida y que en un punto se conectan. Eso es todo. Lo cual no significa que no puedan relacionarse, enamorarse, cultivar afectos y juntar caminos, aunque de ahí a vivir siempre como pareja, hay una gran distancia.

Dirigida por Marc Webb y escrita por Scott Neustadter y Michael H. Weber, la película hace varias referencias a otros elementos de la cultura popular: a Nancy Spungen y Sid Vicious, por ejemplo; ella era una seguidora de la banda Sex Pistols y eventualmente comenzó una relación con el bajista de la agrupación; Nancy lo introdujo al mundo de las de las drogas, lo que lo llevó a un estado de autodestrucción. En la película Summer señala que ella es Sid y que Tom es Nancy, en un eco de analogía respecto a cómo mira la relación. La historia también remite referencialmente  a la película El Graduado (EUA, 1967); tras verla en el cine juntos, Summer pone fin a su relación con Tom. Relaciones que encuentran obstáculos imposibles de librar, tal viven los protagonistas de esta película. Aunque, es obvio, amar no es fácil, para ser capaz de hacerlo se requiere construir una personalidad propia, fuerte, segura, con convicciones y dispuesta a convivir con sus semejantes; tal es la lección que deja esta historia de amor frustrado.

Ficha técnica: 500 días con ella - (500) Days of Summer

Cine, 500 días con ella, (500) Days of Summer, 6,845 lecturas.

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