Historia de amor

Mis días de cineDiana Miriam Alcántara Meléndez

Historia de amor

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Escrito por Diana Miriam Alcántara Meléndez 21 de abril de 2016
Cine, Historia de amor, Love Story
Historia de amor

Una historia de amor, cualquiera que esta sea, implica los buenos momentos y los malos, porque una pareja cualquiera, sin importar de cuál se trate, ni la época o lugar, comparte momentos de vida juntos, incluyendo triunfos, anhelos, sueños, caídas, problemas, fracasos, frustraciones, lecciones y elecciones. El amor es el eterno factor que une destinos, construye sociedades, define personalidades, motiva actitudes,  conforma y cohesiona familias, reproduce la especie. De alguna manera la historia del hombre es una historia de amor.

Historia de amor (EUA, 1970) es uno de este tipo de relatos, narrando el encuentro y posterior romance entre Jenny (Ali MacGraw) y Oliver (Ryan O'Neal). Ella es una decidida, extrovertida y determinada joven estudiante de música; él es un inseguro deportista proveniente de una familia acomodada, quien encuentra dificultad para lidiar con la presión y expectativas de su familia, el peso de su apellido dentro de la sociedad, que llega a su ambiente universitario (Harvard), de donde egresaron y destacaron  todos sus familiares. Escrita por Erich Segal y dirigida por Arthur Hiller, la película estuvo nominada a siete premios Oscar, entre ellos mejor película, mejor guión original, mejor director, mejor actor principal y mejor actriz principal; ganó en la categoría de mejor banda sonora, para Francis Lai.

A su encuentro, Jenny y Oliver son sólo dos personas que convergen en un punto común a partir de un hecho incidental; el interés en el otro recae en lo diferentes que son, en lo interesante y atractivo que les resulta tratar con una persona distinta en carácter, forma de vida, gustos y nivel socioeconómico; conocer al otro es conocer más allá de su mundo, es traspasar las barreras sociales para tratar de coincidir en lo esencialmente humano. Jenny y Oliver inician una relación porque se aceptan como son y se respetan, ignorando las etiquetas sociales que podrían separarlos: él un rico de sociedad desapegado de su familia; ella es una joven de familia humilde a quien otros estudiantes consideran inflexible y seria. Después de un tiempo juntos y afrontando los cambios de la vida, la pareja decide casarse a pesar de la negativa del padre de Oliver. Sin el apoyo monetario de la familia, la pareja debe acoplarse a su nueva vida en común; ella deja pasar la oportunidad de estudiar en el extranjero y toma un empleo como maestra para poder pagar las cuentas mientras él concluye sus estudios en leyes, para luego lograr obtener un empleo en un reconocido despacho de abogados.

La pareja pasa por los altibajos propios de la vida, los buenos momentos y los malos, las peleas, las discrepancias, los reencuentros y las alegrías cuando, juntos y con el apoyo del otro alcanzan logros propios y como pareja. Viven la vida, la disfrutan a su propia manera, resuelven problemas, comparten ilusiones, imaginan futuros. Hasta el día en que ella es diagnosticada con una enfermedad grave, mortal, y se les informa que  tiene poco tiempo de vida.

Su historia no es un camino en el que se hable de un sacrificio por el otro, es  elección de vida, es un proyecto existencial con todo lo que ello implica. Jenny entiende esto mejor que Oliver. Ella le reclama que no se sienta culpable por lo que sucede, pues ella no lo mira así. No es que elegirlo a él significara sacrificar un viaje al extranjero o que fuera la causa de su enfermedad, elegirlo a él, según lo explica Jenny, es preferir su tiempo juntos por encima de cualquier otra opción u oportunidad, el resto son vicisitudes de la vida.

“Sospecho que tienes miedo. Eriges un muro para que nadie te ofenda. Lo malo es que nadie puede alcanzarte”, le dice Oliver a Jenny. La frase en realidad refleja el actuar de ambos, que de la misma manera se aíslan por temor a encontrarse lastimados, pero con esa forma de instinto de conservación no permiten que nadie llegue realmente a conocerlos. Esto cambia cuando se encuentran en la relación amorosa y descubren que han llegado a conocerse a fondo, y por ello, es que eligen estar juntos, incluso si no lo aceptan abiertamente (hasta ese momento) o no se han dado cuenta de ello. Oliver concluye: “Cómo puedes verme y aún amarme”. “De eso se trata”, responde ella. Su historia de amor es una historia de entendimiento, confianza y autoconfianza,  apoyo, solidaridad y respeto; ella no se fija en aquella inseguridad que consume al joven, al contrario, invita a Oliver a limar asperezas con su padre para sobrepasar aquellas nubes que oscurecen su vida; del mismo modo él no se preocupa por los vehementes sueños de Jenny, o su vasto conocimiento, su espíritu crítico o su forma directa de hablar, al contrario, los encuentra admirables, y lo mismo puede decirse respecto a cómo asume, primero con asombro,  después con admiración, la relación de camaradería de la chica con su padre, así como su forma optimista, moderna de pensar y vivir la vida, bajo una filosofía de libertad, de autonomía de pensamiento y expresión, rompiendo costumbres y cánones sociales. Al final, aquellas etiquetas con que los encasillaban ante la mirada popular resultaban ser todo lo opuesto a lo que realmente eran.

Jenny y Oliver eligen ser libres, como cuando deciden casarse pero no bajo alguna ceremonia religiosa, de cualquier tipo de fe, cuando eligen turnarse los gastos de manutención según las circunstancias requieran que uno u otro trabaje o estudie o descanse, cuando comparten deberes y responsabilidades; cuando eligen salir adelante como pareja, apoyándose el uno en el otro y no dependiendo del dinero o posible apoyo monetario de sus familias; cuando eligen tomar decisiones juntos, caminar por la vida con independencia y apreciar esa independencia para con el mundo. La pareja no se mide en relación a sus familias, sus trabajos, su vivienda, su pasado o su futuro, ellos viven en el presente y ese presente significa convivir con el ser amado. Lo importante es el aquí y ahora, la felicidad compartida, las vivencias en común.

El “amor” como tema central en la película se aborda bajo el significado de aprecio, afectos, comunicación y unión; amor significa unión en respeto mutuo a la propia individualidad; en la relación de Jenny con Oliver, pero también a Jenny con su propio padre o de Oliver con el suyo, quien al enterarse de la enfermedad de la esposa de su hijo, decide acercarse a él para darle apoyo. Oliver le repite la misma línea que Jenny le dijo alguna vez, tras una discusión donde sus ideas discrepaban, en cuanto a la reconciliación de él con su padre: “Amor significa nunca tener que decir lo siento”.

Ficha técnica: Historia de amor - Love Story

Cine, Historia de amor, Love Story, 2,583 lecturas.

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