M.A.S.H. - [Mobile Army Surgical Hospital]

Mis días de cineDiana Miriam Alcántara Meléndez

M.A.S.H. - [Mobile Army Surgical Hospital]

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Escrito por Diana Miriam Alcántara Meléndez 07 de junio de 2012

Existen momentos históricos que marcan el camino de una nación, de una sociedad o de las personas mismas; la guerra definitivamente es una de ellas. Los cambios económicos, políticos y sociales que ello conlleva forman parte del desarrollo de la humanidad, del pensamiento de la gente y de su propia evolución. El cine se ha encargado de retratar, reflejar y reflexionar respecto al fenómeno bélico, respecto a cualquier tipo de movimiento que se presenta como revuelta, levantamiento, revolución, lucha social, enfrentamiento o guerra, interna o entre naciones; y lo ha hecho a partir de las diferentes perspectivas que se pueden tener de acuerdo con sus partícipes.

M.A.S.H. (EUA, 1970) cuenta las historias de vida de los personajes que conforman una estación médica durante la guerra en Corea. Sus personajes principales son dos cirujanos que han decidido tomarse la experiencia con el mejor humor posible en lugar de dejar que las circunstancias logren llevarlos a un punto de desesperación o depresión y, junto con ellos, el resto de la unidad de médicos y enfermeras convive en un ambiente de cotidianidad festiva que sólo puede reforzar el mensaje de los realizadores: ante cualquier circunstancia, la vida continúa.

Se encuentran dos puntos esenciales a destacar en este largometraje. El primero es el claro mensaje anti-guerra que se expone gracias al tono satírico y sarcástico en su realización. El segundo es precisamente ese tono de comedia desinhibido que pretende burlarse de la dinámica y labor que realizan y a los que se enfrentan las personas que son enviadas a servir en eventos de tal magnitud.

Para muchos esta película se encuentra catalogada como una de las más grandes comedias jamás realizadas, pero aquí no existen chistes sin sentido ni comedia corporal, en esta película lo que se busca es proyectar, a través de las actuaciones, las relaciones de los personajes y los diálogos, cómo es que incluso la guerra es tan absurda como cualquier otra situación a la que nos enfrentemos, incluidas las bromas entre colegas y la camaradería.

La trascendencia de este proyecto es la postura crítica que se toma en cuestiones como la seguridad, la medicina, las amenazas, la organización y las decisiones de los militares, los esquemas políticos, la importancia de la amistad y la solidaridad, en fin, la vida misma. Cuando un par de doctores aprovechan una misión para ir a jugar golf, o cuando en medio de sus actividades el personal decide llevar a cabo un competitivo juego de futbol americano, es claro que el espectador se encuentra frente a una película irreverente, divertida, atinada y, de alguna manera, muy seria en su discurso.

Se ha criticado la falta de trama en su argumento, pero el molde que sigue es sólo parte de ese toque único que caracteriza a esta película. Lo que se presenta en pantalla es el desarrollo de un conjunto de experiencias vividas por este grupo de personajes, es decir, situaciones que se viven entre uno y otro elemento de esta tropa de médicos.

El sello del director Robert Altman es también fácilmente palpable, desde improvisaciones hasta diálogos entrecruzados; es esa chispa la que logra que la película se distinga de entre muchos otros proyectos más; son las actuaciones y el relajado modo de expresar cada evento lo que la hace una comedia como tal.

Varios han criticado el papel de la enfermera O'Houlihan, interpretada por Sally Kellerman, uno de los más incomprendidos y cuestionados protagonistas de esta película. Algunos consideran que su transición, evolución y crecimiento como personaje es reflejado en pantalla, mientras otros creen que el cambio es tan súbito que es inexplicable, que una persona asediada y ridiculizada no podría adaptarse y dejar de lado el trato de sus compañeros de manera tan efímera. En cualquier caso, lo cierto es que esta enfermera de carácter duro y estricto está tan perdida como el resto de sus colaboradores; tal vez ella decida madurar o tal vez ella decida someterse, la decisión final la toma el espectador  de la película.

Así, experimental, simbólica, alegre e impactante, es M.A.S.H. Mientras para algunas personas es un clásico, para otros no es más que una película ligera y burlona, pero sin duda, es de aquellos filmes a los que no se les puede ser indiferente, que le deja algo a quien la ve y que, sobre todo, merece ser visto y revisado por las viejas y nuevas generaciones.

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