@@CLIMA@@

HAMBRE DE DERROTA

Armando Castil Rosell

Juan Carlos Osorio ha venido a incomodar a mucha gente, las razones son muchas, no nos gustan técnicos que solo vengan a trabajar, nos gusta que también se presten al cotorreo, que filtren alineaciones a sus reporteros consentidos, que llamen a jugadores por presiones mediáticas y de promotores, que citen a asados en el CAR con rifa de regalos incluida y en donde con ocho cervezas encima nos dicten cátedra y nos mareen unos meses hasta que a los medios se nos vuelva a antojar "una carnita".

En estos días de ataques frontales de prácticamente todos los medios nacionales de televisión abierta y de paga hacia el colombiano, no pude evitar recordar el proceso de Ricardo Antonio La Volpe, el último que a precio de lo que sea duró cuatro años, quizá lo recuerde muy bien, lo acepto, porque el bigotón jamás ha sido ni será santo de mi devoción, lo confieso como acto de honestidad, esa de la que carecen la mayoría de los ataques a Osorio.

Se me viene a la mente Miguel Gurwitz rogándole a La Volpe que no renunciara después de ser humillados por Brasil en la Copa América 2004, sonrojado iba y venía con la noticia hasta que se topó a Alberto De La Torre (todo esto transmitido en vivo post partido) el entonces presidente de la FMF dijo: "Sí me lo comunicó (su renuncia) pero hablaremos con él en México y vas a ver que se va a quedar, está caliente". Después 2005 y una supuesta "gran Copa Confederaciones" (cuarto lugar de 8. En la siguiente en 2009 USA fue subcampeón y nadie dijo gran cosa). Escándalos de doping pésimamente manejados por un entrenador rebasado pero que regresó al país como héroe ya totalmente desubicado, de ahí siguió una lista para el Mundial de la que debimos sentirnos insultados, dejó al mejor (Cuauhtémoc) a un jugador diferente en su mejor momento (Bofo Bautista) los dos por asuntos personales. Llevó a su yerno, dejó a Jimmy Lozano que se había ganado esa posición en la eliminatoria, en fin, todo cerró con el mal mundial que se hizo en Alemania, se calificó de casualidad por estar en el grupo más mediocre pero por hacerle un partido decente a Argentina (eliminado en cuartos de final) casi todos quedaron conformes.

Hoy todos los que siguen contentos con el proceso de La Volpe claman por el fracaso de Osorio, les da coraje que México gane, les da coraje que no les pasen las alineaciones, no soportan que no haya asados en el CAR, no soportan que vino un señor que sabe más que ellos y los ponga a estudiar. En resumen: prefieren perder con La Volpe que ganar con Osorio.

TWITTER @manyecastil

Fotos más vistas en 15 días