Arturo Michel: filosofía de actor

Cultura SAÚL RODRÍGUEZ

La vida de Arturo Michel (Torreón, 1977) se convirtió en un libreto, cuyas primeras líneas asomaron en su infancia. Sin embargo, ese talento se mantuvo escondido hasta que durante sus estudios profesionales, el lagunero se reencontraría con su vocación gracias a la música y el teatro.  

De familia tradicional, su vida giraba en torno a sus estudios y el deporte. La actuación era un horizonte lejano que no contemplaba con claridad. Aunque el actor hace memoria y menciona que su primera influencia artística fue su abuela materna.

“Siempre quería que cantara, que me disfrazara de charro. Siempre me despertó esa inquietud de lo artístico y me invitaba a obras, pero me daba pena”.

Becado como deportista en el Tecnológico de Monterrey, las canchas de futbol poco a poco perdieron importancia como escenario en su vida. Entonces el arte y la cultura entraron de cambio. Cuando menos lo esperó, las gradas del campo se transformaron en las butacas y la luz solar se transformó en el halo de reflectores sobre la tarima. 

“El edificio de deportes era el mismo que el de difusión cultural. Entonces, en mi paso rumbo a las clases y a los vestidores, yo tenía que pasar por ahí”.

La primera oportunidad que se le presentó fue la música. Luego ésta lo llevó al teatro, donde un profesor vio sus facultades y lo invitó a la obra José el soñador, cuyo montaje duró más de dos años, realizando giras nacionales gracias al Tecnológico de Monterrey.

Aunque la actuación ya había despertado su interés, Arturo prefirió apostar por la música. Además de intérprete, también se aventuró a componer sus propias canciones de regional mexicano, llegando al punto de casi publicar un álbum con una disquera. 

Pero otra pasión surgiría en su ser al realizar un casting como extra para la película Bandidas (2006), protagonizada por Salma Hayek y Penélope Cruz. Esa experiencia marcaría su vida como quien subraya un diálogo importarte, pues incluso tuvo la oportunidad de conocer y convivir con la actriz francesa Audrey Tautou, quien participaba en la producción.

“La vida te lleva por caminos que a veces no te imaginas dónde vas a terminar”. Su frase se reafirma, pues el hojeo aleatorio de la vida lo llevó a Mazatlán, donde trabajó cantando en bares y restaurantes. En ese puerto, el oleaje que golpea a la playa le hizo interrogarse. 

El lagunero sabía que algo faltaba en su vida, que tenía un hueco creativo que llenar. Entonces, la pregunta llegó a su fin y la respuesta comenzó a condensarse en una palabra: actuación. 

Su libreto vital le indicaría Durango como siguiente locación. Allí recuerda que asistió a la Casa de la Cultura para inscribir a su hija pequeña en clases de pintura. El anuncio de talleres dedicados al cine no pasó por alto.

Inmediatamente se anotó en el curso. Aquello le daría tablas para ingresar a la primera generación del Centro de Cinematografía y Actuación Dolores del Río.

En la escuela de cine, Arturo se enfocó bajo la instrucción de Damián Alcázar, Ángeles Cruz, Giovanna Zacarías, Adrián Ladrón, Ángeles Castro y el fotógrafo Mario Luna, todos ganadores del Premio Ariel.

“Hasta que estudié cine me di cuenta lo que era ser actor, especialmente con Damián Alcázar (…) Una vez me dijo: ‘No actúes’. Imagínate, estás estudiando actuación y te están diciendo que no actúes. Un personaje, entre más natural sea, es cuando tiene más credibilidad”.

Tras colaborar con Elisa Anguis en el cortometraje El Fósil, Michel ha trabajado en La Laguna con Ian Elizalde, Mario Abraham Soria y Mino Rimada, incluso participó en el cortometraje Sweet Potatoes (2020), ganador en los premios Oscar estudiantiles.

CAMINO A MALA NOCHE

Fue precisamente Mino Rimada quien le ofreció el papel protagónico del cortometraje Camino a Mala Noche (2021). Allí, Arturo Michel interpreta a Omar, un cobrador de impuestos que acude al poblado de Mala Noche, en las resecas orillas de la laguna de Mayrán, para advertirle de su deuda a un productor de candelilla.

“Como actor, transportas, del papel a la realidad, a una tercera dimensión que es la que estás viviendo en ese momento”.

 
 
 
 
 
Ver esta publicación en Instagram
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Una publicación compartida por Arturo Michel (@arturomichel_)

Siendo parte de una producción de sólo siete personas, el lagunero se introdujo en su personaje durante cinco días, mientras el filme (que actualmente se proyecta a nivel internacional) se grababa en el desierto. 

“Tienes esa obligación de visionar tu personaje, prepararte para lograr al momento que estás en la pantalla ser el personaje y no estar actuando. Tienes que llegar ahí con tu personaje montado, estudiado. Tienes que saber lo que estás interpretando, no puedes llegar a inventar nada”.

 
 
 
 
 
Ver esta publicación en Instagram
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Una publicación compartida por Arturo Michel (@arturomichel_)

Arturo Michel sabe que como actor debe buscar nuevas oportunidades, así que próximamente participará en una serie a cargo del director Pato Safa.

“La principal virtud de un actor es la generosidad consigo mismo, de vulnerarte como personaje, porque tienes que renunciar a la persona”.  

Lea la noticia completa aquí
Protagónico. El actor Arturo Michel interpreta a "Omar" en el filme Camino a Mala Noche (2021) del director Mino Rimada. (ARCHIVO)

COMENTARIOS

Comentar esta nota
Noticias relacionadas
Tendencia
SUCESOS
PORTADA