SU SALUD ORAL

Columnas Social DRA. LILIANA ACUÑA CEPEDA

El bruxismo es un problema bucal que afecta a un gran porcentaje de personas, desde la época antigua. Posiblemente usted lo padece y no lo ha detectado. Este consiste en un movimiento mandibular no funcional, de carácter voluntario o involuntario que puede ocurrir durante el día o la noche, o ambos, y se manifiesta mediante apretamiento, frotamiento, rechinamiento o golpeteo de los dientes en forma excesiva.

Las causas pueden ser muchas, una mal oclusión, no diagnosticada, desórdenes de sueño, desordenes respiratorios, o por estrés tan cotidiano, el cual se manifiesta en boca, así como en otras partes del organismo.

Debido a las grandes fuerzas que se efectúan durante el bruxismo, puede causar muchísimos problemas y síntomas, estas fuerzas son llamadas trauma oclusal. Ocasionando diversos trastornos que hay que poner atención y solucionar. Los síntomas son muy diversos: cansancio de los músculos de la masticación, cuello, espalda, incluso en el área cercana de los oídos presentando mareos o vértigos, dolores de cabeza, mordedura de labios, lengua y cara interna de las mejillas, la articulación temporomandibular se puede ver afectada, molestias al abrir y cerrar la boca, observándose sonidos como chasquidos o crujidos, en ocasiones trismus, lo cual nos impide abrir la boca. Los dientes pueden ser dañados de muchas formas, desgastados en poca o gran medida, observándose problemas como abfracción, recesión de la encía, abrasión, líneas de fractura, viéndose muy reducidos de tamaños, se pierde el esmalte que los rodea, exponiendo la dentina, fracturas dentarias, que pueden causar la perdida de los órganos dentarios, y perdida del tejido óseo que los rodea, por esta razón, los dientes se tornan móviles, hay separación entre los dientes, inicia el empaquetamiento de comida lo cual es muy incómodo, y mal sabor y olor de boca, todo esto nos da hipersensibilidad al frio, calor, acido. La gran pérdida del tejido dentario nos disminuye la relación entre la mandíbula y el maxilar causando que tengamos la apariencia de más edad, la mandíbula se hace hacia adelante, y los surcos naso genianos se pronuncian.

En esta época que estamos viviendo, a nivel mundial estamos viendo los odontólogos, como ha acrecentado el trauma oclusal ocasionando muchas fracturas dentarias, requerimientos de tratamientos de endodoncia, extracciones. Al valorar al paciente, uno de los tratamientos seria, eliminar las interferencias ( choques de una pieza con otra inadecuada) de algunas piezas dentarias, rehabilitar estas piezas, y colocar una férula o protector dental llamado guarda oclusal, este aparato ayudara a proteger, a mejorar los síntomas, debidamente diseñado por su Odontólogo. Lo importante es eliminar la causa, para evitar daños mayores a futuro. En ocasiones, aun con este guarda protector, es tal el aprestamiento o el hábito para funcional que continúan con el problema. Es muy importante reducir el estrés, buscar relajarnos, hacer ejercicio, para liberar energía, esto nos ayuda a tener etapas de sueño más profundo, bajar el consumo de la cafeína, alcohol, cigarro.

Es muy importante que si no se ha dado cuenta que usted es bruxómano, consulte a su Odontólogo, y evite el daño irreversible. Lo más interesante es que pocas personas se enteraran hasta que nosotros se lo informamos, y es más común de lo que se imagina.

Lea la noticia completa aquí

COMENTARIOS

Comentar esta nota
Noticias relacionadas
Tendencia
SUCESOS
PORTADA