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Columnas Deportes Jorge Galván Zermeño

Las tendencias actuales de entrenamiento han venido a dar un giro a los tiempos de observación de resultados en cuanto a la obtención de una buena capacidad física, estos logros son producto de perseverancia, disciplina y apego al plan de entrenamiento prescrito en búsqueda de una adecuada composición corporal pero sobre todo a la obtención de un estilo de vida saludable.

La práctica deportiva y en especial los esfuerzos de resistencia no están reservados exclusivamente para los jóvenes y los deportistas de alto rendimiento. Por el contrario, para las personas de edad madura o avanzada, los obesos, aquellos individuos con una gran carga de stress, principiantes o inexpertos, las actividades que implican esfuerzos con potencia de fondo y la mayor parte de las actividades deportivas resultan de lo más acertado.

Una pregunta en común es ¿en cuánto tiempo se podrán observar efectos o mejoría en el estado físico y en general en la salud?, así como cuántos días por semana se tendrán que invertir para lograrlo?, por lo que diremos que en un promedio de 3 meses ( 12 semanas), se perciben notorias mejorías (subjetivas y objetivas) en la capacidad física, el pulso será más lento, para un mismo trabajo se requerirá de menor esfuerzo y tiempo, para algunas actividades, aumentará su fuerza y por tanto su potencia, así como su movilidad. Esto es con una práctica regular de ejercicio 2 o 3 veces por semana en forma constante. Las tendencias actuales apegadas a un régimen alimenticio y una frecuencia diaria pueden reducir a 8 semanas grandes resultados sobre todo cuando se cuenta con un cierto grado de capacidad física.

La actividad física tiene repercusiones favorables una de ellas es en el aspecto emocional, pues se da un mejor estado de ánimo, que se refleja en un buen estado general de salud, cuando se está convencido de que algo ha cambiado nuestro estilo de vida se nos facilita la posibilidad de seguir ascendiendo, lo que nos permitirá aprovechar el efecto positivo del entrenamiento y aumentar las cargas que nos lleve a otra etapa de mayor exigencia.

El estímulo adecuado de las cargas da por resultado una mejora de la capacidad física, con la modificación de la carga se observa una modificación del equilibrio de los medios internos del cuerpo que estimula a una adaptación que permitirá reaccionar

y readaptarse constante y adecuadamente al incremento de las cargas. La elevación y mejora de la potencia se logra con una elección correcta de la intensidad, duración y el momento adecuado en el incremento de la siguiente carga.

Otra pregunta frecuente es ¿por qué no se da un avance en nuestro nivel físico?, y esto por lo general es consecuencia de un

manejo inadecuado de las cargas en intensidad, duración y una mala elección en la transición a otro nivel mayor de entrenamiento, otro factor es una mala recuperación por descansos demasiado cortos o por cargas demasiado grandes. El estancamiento provoca que el avance en el entrenamiento y el nivel de potencia caigan y se vuelva al nivel que había en un inicio.

En el proceso de obtención de una mejor capacidad física debemos tomar en cuenta que en un inicio los progresos son muy rápidos y que posteriormente se requerirá un mayor esfuerzo para observar resultados, esto hace que debamos tomar en cuenta que la carga inicial dentro de nuestras posibilidades no solamente es una forma sana de iniciar la actividad, sino un buen inicio para aumentar nuestras capacidades. ¡Hasta la próxima!

Jorge Mario Galván Zermeño//dr_jorgemgalvanz@hotmail.com
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