El monumento que recuerda a los héroes

Cultura SAÚL RODRÍGUEZ

Castaño Orozco es un escultor y pintor lagunero que fundo su inspiración en la cultura taurina, también tuvo influencia del pintor coahuilense Pancho Flores y del escultor Raymundo Cobos Reyes. En su basta carrera, ha tenido permanencia en los proyectos de artes plásticas que surgen en la ciudad de Torreón.


Así, Castaño Orozco fue el artista elegido para llevar a cabo el monumento de la explanada de los Niños Héroes que en 2020 comenzaría a construirse en la Plaza de la Tortuga. La idea original pretendía realizar una réplica del monumento que se encuentra en el Bosque de Chapultepec, en la Ciudad de México.

Sin embargo, el lagunero propuso imprimir un sello propio y compitió junto a cinco escultores más por el proyecto. La idea de Castaño Orozco consistió en añadir detalles que la distinguieran de su similar en la capital mexicana.

Así, añadió movimiento a las alas de las águilas y giró su cabeza en distinta dirección. Su intención era añadir algo de su ser en la misma.

El monumento consta de seis columnas (una por cada héroe), cada una de ellas incluye una escultura en bronce a la cera perdida con forma de águila, cuyo peso oscila en los 110 kilogramos. En la cima de cada columna se pueden apreciar llamas de tipo prehispánico con un peso aproximado de 70 kilogramos.

Parte de las piezas fueron fundidas en Ciudad de México y otra parte en Torreón. "Todas están retocadas a mano, por eso las seis podrían ser consideradas originales, porque son diferentes completamente. A lo lejos se ven muy parecidas, pero como se retocan a mano, no puedes retocar igual, nunca".

El monumento comenzó a instalarse en la explanada de la Plaza de la Tortuga durante el mes de agosto. Aunque el proceso total de la obra, desde el boceto hasta su inauguración el pasado domingo 13 de septiembre, empleo alrededor de cuatro meses.

"A la columna le hicimos una base de modo que llegáramos y empotráramos por la parte de atrás el ala del águila, que esta cayera y embonara en el cuello. Tuvimos que pensarla un tiempo porque la altura igual en todas era importantísima. Entonces, diseñamos ese tipo de brazo para ponerlo en la columna y llegar con la figura y nada más que cayera".

El escultor comparte que la parte detrás del águila se encuentra hueca, como tradicionalmente sucede con las esculturas de bronce. Este diseño fue adecuado para lograr el ajuste en la columna. Así, las flamas y las águilas se encuentran dirigidas a un mismo punto.

Castaño Orozco señaló que la obra necesitará algunos cuidados con el paso del tiempo, pues la tierra y el clima de la región podrían afectarla en menor medida, lo que se podría resolver con una limpieza sencilla.

Para el lagunero, trabajar la escultura con un tema nacional representa un sentir importante. "A parte de que te da el nombre, en todas nuestras piezas nos entregamos, al menos yo como artista (…) entregarse a hacer una pieza a la que le dejas algo tuyo, es una sensación muy especial. El que esté en un lugar público, como esa y como otras piezas que tengo, pues deja más satisfacción porque la gente ha tenido buena respuesta con respecto a la obra. Eso te llena de satisfacción; te comprometes con tu pieza, te comprometes con la gente que te confía el trabajo y tratas de hacerlo de lo mejor posible".

Por último, mencionó que, al contrario de obras pasadas, este proyecto fue diferente porque contó con la participación de sus hijos. Situación que tildó a las esculturas con un carácter especial, pues su familia lo acompañó durante todo el proceso, desde que se modelaron las piezas hasta su instalación en la Plaza de la Tortuga.

"Fue un proyecto de estar con mis hijos todas las tardes. Trabajar juntos fue muy especial en ese sentido".

Obra. La explanada de los Niños Héroes fue inaugurada el pasado 13 de septiembre en la Plaza de la Tortuga. (FERNANDO COMPEÁN)

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