Las palabras tienen palabra

Columnas Social Juan Recaredo

¿Qué es un chiquillo? Pues un chico que no destaca mucho, al que de alguna manera menospreciamos, al menos eso es lo que damos a entender y es que la terminación -illo nos da la idea de que se trata de algo que despreciamos, o por lo menos al que no le damos gran importancia.

Así funciona generalmente la terminación -illo e -illa, y digo generalmente porque se supone que es lo “normal” pero la verdad es que hay muchos casos en los que esta terminación no corresponde a ese principio. Una casilla, donde va usted a emitir su voto, tal vez pueda ser considerada como algo parecido a una casa pequeña y una varilla, tiene la forma de una vara y ciertamente es una especie de vara aunque no sea siempre de origen vegetal, porque hay varillas de acero, de fierro y de otros materiales.

También tenemos el caso de la perilla de la puerta que a veces tiene forma parecida a la de una pera, lo cual explica su nombre, así como la mantequilla es grasa, manteca con ciertas características especiales. Sin embargo, también hay palabras que terminan en -illo o en -illa y que no se apegan a este concepto de poca importancia o tamaño, por ejemplo el cepillo que no tiene nada que ver con un cepo chiquillo. El cepillo sirve para quitar el polvo de la ropa o del calzado y el cepo, sea chico o grande puede ser una trampa para ciertos animales o bien, una caja con una ranura que sirve para “atrapar” las limosnas que dejan los fieles en la iglesia.

El cerillo que es un fósforo y que sirve para encender el fuego, tampoco tiene relación alguna con un cero —chico o grande— que es un número que en principio no vale nada, especialmente cuando es “un cero a la izquierda”, porque si se pone a la derecha puede hacer que una cifra se convierta en millonaria o más que millonaria. En México coloquialmente a veces les decimos también cerillos a los niños que trabajan empacando mercancías en las tiendas de autoservicio, porque antes usaban un gorro naranja —todavía algunos lo usan— y sus cabezas parecían los de un fósforo.

Este fenómeno de la diferencia entre conceptos se da también con algunos aumentativos y con el género. Por ejemplo, Ramón no es un ramo grande, ladrón no es uno que ladra mucho y botón no tiene necesariamente relación con una bota.

El caballo es un mamífero y la caballa es un pez, la pita es una planta cactácea y el pito es un silbato, la pulpa de tamarindo no es la hembra del pulpo ni la foca lo es del foco.

Soy Don Juan Recaredo… compártame sus dudas y comentarios: donjuanrecaredo@gmail.com, Twitter: @donjuanrecaredo.

ME PREGUNTA:

Anahí Escandón: “Escuché una palabra que para mí es nueva: corzo, ¿qué es?”. LE RESPONDO:

Corzo es un mamífero de la familia de los ciervos. No confundir con corso que es el natural de Córcega.

LAS PALABRAS TIENEN LA PALABRA:

Un grano no hace granero, pero ayuda al compañero.

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