
Familiares de desaparecidos, solo ven avanzar el tiempo y no sus casos
Dentro de los casos de los que no se tienen pistas e incluso ni líneas de investigación y en los que lo único que ha avanzado es el tiempo, está el de Armando Salas Ramírez y Pedro Ramírez, desaparecidos desde el 12 de mayo de 2008, y el de Liliana Leticia Ríos Villela y la pequeña Laura Valeria Ramos Ríos, de entonces un año y 2 meses de nacida, desaparecidas el 7 de octubre de 2017 también en Torreón.
Armando y Pedro
José Matilde Salas Ramírez, padre de Armando, desaparecido con 20 años y cuñado de Pedro Ramírez, de 32 años, se dijo “muerto en vida”, pues ya son 17 años de no saber nada de ellos.
Lo único que se tiene, es que probablemente hayan desaparecido del Palacio Federal, ubicado en el centro de Torreón, ya que fue desde ahí donde se tuvo la última comunicación con ellos.
“Avances nada, nada más el tiempo, lo que está pasando y nosotros sin respuestas… Se cree que fue en el Palacio Federal, porque fue la última llamada que se tuvo de ellos, desde ese día nosotros pasamos una psicosis de andarlos buscando”, compartió.
Además, recordó que entonces las autoridades no los querían recibir para levantar la denuncia, “tuvimos que hacer bloqueos para que nos atendieran en ese tiempo. En ese tiempo estaba Humberto Moreira, Torres Charles. No queremos hablar”, dijo don José quien compartió que al entonces gobernador de Coahuila le aclaró que no quería dinero, solo que le entregaran a su hijo.
De su caso, aseguró que solo lo revisan y dicen que no hay nada, que tal vez “se los tragó la tierra”, expresión que recibió como respuesta por parte de las autoridades encargadas de investigar éste y el resto de los casos de desaparecidos.
“Nomás lo revisan, pero respuestas no hay. Estatal y federal nomas no. Llegaron a decirnos que se los tragó la tierra, que respuestas tan mal expresadas. Ahorita como dicen, hay muchas osamentas encontradas, pero no tenemos respuestas”, dijo don José Matilde quien aseguró que en su caso hubo una serie de negligencias.
Aunque el tiempo ha cobrado factura, pues su suegra y abuela de su hijo desaparecido y su esposa, fallecieron sin saber que pasó con ellos, José aseguró que seguirán en esta búsqueda de respuestas.
“Estamos muertos en vida, tenemos que subsistir para seguir adelante”.
Liliana y Laura Valeria
Ambas, madre e hija, desaparecieron el 7 de octubre de 2017, presuntamente al salir de la colonia Latinoamericana de Torreón, a bordo de una camioneta Sierra Denali de cuatro puertas en color blanco, con placas de circulación del estado de Coahuila: EZ 50597.
Del caso no se tienen avancen e incluso ni una línea de investigación.
“Como muchos casos no tenemos un avance en la investigación, no hay línea de investigación concreta a casi 8 años de la desaparición.
En aquel entonces la fiscalía, ni siquiera quisieron emitir una ficha de alerta Amber por mi sobrina, y a lo largo del tiempo, eso es lo que ha pasado, no hay algo concreto”, comentó Karla Ríos, hermana y tía respectivamente.
Lo único que la fiscalía de Coahuila les había informado, es que no se descartaba que su hermana se hubiera ido por su propia voluntad “y a 8 años me siguen diciendo lo mismo”.
Karla compartió que lo único que se tuvo y que también se descartó, fue una llamada que se recibió recién habían desaparecido. Era un hombre que pedía 50 mil pesos a cambio de información sobre el paradero de su hermana y sobrina.
Se dio parte a las autoridades con la intención de que fuera rastreada, investigada, pero no fue así, únicamente le pidieron a la familia que hicieran caso omiso y no recibieran más este tipo de llamadas.
“Me dijeron fue que yo había tenido la culpa por haber puesto mis números públicos y cosas así, a lo cual hiciera caso omiso… En aquel entonces nosotros entramos en una psicosis de miedo cuando sucedió, y cuando la fiscalía le comentamos, lo único que nos dijeron es que ya no contestáramos”.
Karla Ríos, recordó que la Fiscalía mantiene vigente una recompensa por 300 mil pesos para quien aporte información que logre dar con el paradero de Liliana y Laura Valeria, así como una Alerta Amber de la menor, quien ahora cuenta con más de 9 años de edad, por lo que fue necesaria una proyección, para tener idea de cómo es que luciría en la actualidad.