Torreón

Día de las Madres

María Margarita atiende urgencias en tacones

Margarita Vázquez le agradece a Dios porque tuvo la oportunidad de ser mamá y profesionista.

Margarita Vázquez le agradece a Dios porque tuvo la oportunidad de ser mamá y profesionista.

ANGÉLICA SANDOVAL

Ser mamá de siete, esposa y médica es un privilegio para María Margarita Vázquez Banda. Lleva 29 años ejerciendo su profesión y la mayor parte del tiempo se ha desempeñado en el área de Urgencias del Hospital General de Torreón, en el turno vespertino.

La mujer de 62 años de edad vivió la transición del viejo edificio ubicado en calle 8 y Artes Gráficas del centro al nuevo complejo de salud que ahora está situado a espaldas del Manto de la Virgen.

Ser doctora fue un sueño que Margarita siempre tuvo desde niña. Su padre, Felipe de Jesús Vázquez Pérez, fue médico, su orgullo y su inspiración. La doctora tiene especialidad en cirugía general y no duda en decir que la medicina está asociada con sentimientos de humanismo, empatía y responsabilidad.

Guarda en su memoria un sinfín de historias con sus pacientes. Desde mujeres que no alcanzaron a ingresar a la sala de Urgencias y dieron a luz en vehículos particulares, personas que llegaron gravemente heridas a causa de armas blancas y de fuego, niños y niñas con quemaduras, convulsiones o envenenamiento y jóvenes lesionados tras protagonizar accidentes de tráfico.

En el área de Urgencias, Margarita ha vivido de todo, pero también ha aprendido que hay que conservar la calma, aún y cuando haya situaciones estresantes. Hay que darle tranquilidad al paciente y confianza al equipo de trabajo, asegura.

Hay momentos, sobre todo en las emergencias, en que la doctora se la pasa corriendo de un lado a otro. Dice que algo que la caracteriza es que siempre se desplaza en tacones, sin problema.

"Es una característica que toda la vida he tenido, siempre traigo mis tacones, me he cruzado para tranquilizar a un paciente de esquizofrenia que estaba muy mal y lloviendo, y ahí voy con mis tacones corriendo.

Me dicen que si no me canso pero no me acuerdo que los traigo, siempre ando corriendo ahí en Urgencias con mis tacones, eso es parte de mí", dijo entre risas.

Cuando inicia la jornada de trabajo se encomienda a Dios y trata de tener una buena actitud y dar su mayor esfuerzo. "Yo amo mi carrera", expresó.

UNA MAMÁ ORGULLOSA

Margarita trajo al mundo a sus siete hijos por cesárea y sin complicaciones. Agradece a Dios porque siempre la cuidó, porque le dio una familia maravillosa y porque pudo equilibrar su maternidad con su profesión, gracias también a su esposo José Luis, que lo describe como "un excelente papá que siempre estuvo al pendiente de nuestros hijos, hubo reparto de tareas en el hogar" y siempre la apoyó para que cumpliera sus metas personales.

Gretel, Mariel, Margot, Hansel, Brandon, Randú y Marjorie eligieron carreras como Medicina, Derecho, Gastronomía y Audio y Producción. Ahora sus hijos e hijas ya crecieron pero Margarita recuerda que cuando eran pequeños hubo momentos en los que tenía que sacrificar la convivencia familiar para ir a atender a sus pacientes.

Otras ocasiones fueron muy alegres pues cuando sus siete motores de vida estaban chiquitos, solía llevarlos al Hospital a las celebraciones del Día del Niño. Margarita se considera una mujer sensible y agradecida y que ama a sus hijos por sobre todas las cosas. A ello le suma la felicidad que le han traído sus tres nietos.

Está segura que "si tuviera la oportunidad de volver a nacer, le pediría a Dios volver a escoger la misma carrera y que me diera la misma familia. Mis hijos son mi vida, mi motor de cada día, son mi todo".

Margarita está convencida de que no hay obstáculo que una mujer no pueda superar. Y aunque ser madre, esposa y doctora no ha sido nada sencillo, dice que se siente plena y realizada en su vida profesional y personal.

Escrito en: día de las madres 10 de mayo siempre, Margarita, hijos, doctora

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