Columnas Finanzas

Columna

Entrega a domicilio

(ARCHIVO)

(ARCHIVO)

JORGE MARTÍNEZ MAURICIO

La entrega a domicilio es algo tan común para muchas cosas de consumo. Productos enviados locales o foráneos, servicio de taxi, mandado, recepción de comida… todo con unos simples "taps" desde el teléfono y listo, aparte de tener un catálogo donde podemos escoger lo que deseamos, con fotos y características además de reseñas de otros usuarios, lo pagamos directo a nuestra tarjeta asociada. Todo parece ser tan fácil, pero no siempre es la forma más económica. 

Para compras de dispositivos tecnológicos lo más barato suele ser comprar en Amazon, es sabido que en ocasiones la compra directa con el fabricante, que ofrece el mismo precio, puede tardar de 2 semanas a más tiempo para recibir nuestro producto. Hacerlo en la aplicación y dependiendo de la ubicación puede llegar el producto en horas o un día, máximo 7 cuando viene algo importado, siempre y cuando no sea de otro continente.

Pero además, algunas plataformas ya se encargan de los impuestos aduanales, entonces desde que vas a pagar ya sabes cuánto será incluyendo el envío en caso de aplicar, así que no tienes sorpresas en cuanto a que tengas que desembolsar un monto al recibir la paquetería por conceptos de importación. Además, es normal que cuando compras con un proveedor local pueda tardar varias semanas y además de que seguramente será entre un 20 y 30% más caro de esta forma.

En el caso de los servicios de taxi, antes de los Uber y todo tipo de aplicación-taxi, las empresas de transporte cobraban lo que querían, a pesar de estar regulados por la autoridad. Si el destino era fuera de la ciudad o si era a un aeropuerto o central camionera, el monto subía. Si era de noche o sólo por llegar a recogerte. Incluso en viajes de una ciudad a otra solicitaban el pago por la ida y la vuelta.

Todo eso se ha ido terminando, al haber más competencia los taxis tradicionales han tenido que mejorar, ahora podemos ver unidades más cuidadas, ya en casi todas las ciudades utilizan el taxímetro sí o sí, además de que la misma autoridad ha sido más estricta en cuanto a identificación de los choferes y unidades de servicio.

Para el caso de la comida es un poco distinto, ahí a pesar de que hay mucha competencia, los precios han subido. Pedir comida a domicilio por medio de aplicaciones puede significar desembolsar entre 30 a 40% o más del precio de los alimentos y hay que sumarle el costo de envío.

Hacer un pedido directo al restaurante suele ser más barato, porque aunque puedan cobrar el envío, lo normal es que no añadan un sobreprecio por el uso de una plataforma. Por supuesto que puede ser más cómodo pedir alimentos así, pero hay que entender que juega ahí un intermediario más y se ve reflejado en el desembolso final.

Así, para ciertas cosas las aplicaciones nos han hecho la vida más cómoda y nos beneficiamos de que haya competencia, para otras no ha significado sino pagar más por lo que ya teníamos.

Twitter @toro

Escrito en: Columna Finanzas domicilio, caso, tardar, aplicaciones

Noticias relacionadas

EL SIGLO RECIENTES

+ Más leídas de Columnas Finanzas

TE PUEDE INTERESAR

LECTURAS ANTERIORES

Fotografías más vistas

(ARCHIVO)