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La natación, aliado contra la diabetes

La natación puede traer múltiples beneficios a las personas con diabetes

La natación, aliado contra la diabetes

La natación, aliado contra la diabetes

ADRIANA González

El ejercicio físico proporciona numerosos beneficios a cualquier ser humano. Sobre todo en personas que padecen diabetes, los ejercicios tienen cualidades notables tanto la prevención y el tratamiento. Los pacientes con diabetes tienen múltiples factores de riesgo de enfermedades cardiovasculares, por lo que es indispensable tener un estilo de vida saludable, incluyendo el aumento de la actividad física. En entrevista con el Dr. Miguel Agustín Madero, endocrinólogo, nos habla sobre la importancia de mantenerse activo en particular con la natación.

Máximo beneficio

El endocrinólogo comenta que cualquier ejercicio es bueno para la diabetes, en especial los que se consideran aeróbicos, y la natación es uno de ellos. En muchos foros que evalúan la calidad y beneficios del ejercicio se ubica a este deporte acuático como uno de los más completos. Es importante entender que no es lo mismo hacer natación como ejercicio que “chapotear” en la alberca, existen diversos grados de intensidad, si la persona no se siente muy capaz de nadar distancia, puede hacer distintas formas de aquaerobics dirigidos por alguna persona que conozca del tema.

Los beneficios de la natación en personas con diabetes abarcan desde el punto de vista del control de la enfermedad que puede reducir la glucosa. En algunos pacientes con diabetes tipo 2, el plan de alimentos y el ejercicio podrían ser suficientes para controlarse e incluso dejar los medicamentos. Es bueno recordar que la mayoría de los pacientes con diabetes tienen el tipo 2 y cerca del 90 por ciento de ellos también padecen obesidad. La natación reduce la carga de peso del cuerpo hasta una séptima parte. Esto significa que para una persona con obesidad podría ser una buena alternativa para empezar con ejercicio.

La principal diferencia de la natación con otro tipo de deportes y actividades físicas es que los grupos musculares que se ponen a ejercitar son más que en los otros. El impacto sobre algunas áreas de riesgo de lesiones, como los pies de la persona con diabetes, es mucho menor al no tener que presionar sobre ellos por la carga corporal.

El efecto de la exposición a una menor temperatura que brinda el agua al nadar favorece la circulación. Es un tipo de ejercicio que puede hacerse “en solitario” aún cuando otras personas naden alrededor. Es un buen momento para ordenar ideas y, ¿por qué no? hacer un poco de meditación. El especialista acentúa que con frecuencia se subestima el beneficio emocional de hacer ejercicio.

Otro de los beneficios del ejercicio en general es que incrementa la capacidad oxidativa de las fibras musculares, la sensibilidad a la insulina y por lo tanto ayuda a disminuir la glucosa. Como cualquier otro deporte, la natación combinada con un adecuado plan de alimentos puede inducir a la pérdida de peso y eso reduce la necesidad de medicamentos.

Principales recomendaciones

Lo ideal para una persona con diabetes sería nadar distancia, no importa tanto lo que se recorra porque eso depende de la destreza que se tenga y de muchos otros factores. Para cumplir con la condición de aeróbico debe ser al menos 20 minutos continuos, la recomendación es hacerlo al menos 5 días por semana, no obstante la decisión de nadar no está reñida con otros ejercicios, por ejemplo caminar dos días de la semana y nadar tres.

El doctor Madero explica que uno de los principales problemas que puede inducir el ejercicio es hipoglucemia (reducción de los niveles de glucosa en sangre). Los síntomas de este padecimiento pueden ir desde un leve mareo, dolor de cabeza, sudor (que no será fácil detectar mientras se nada), sensación de hambre; en caso de hipoglucemia grave, disminución del estado de alerta o desmayo. Este tipo de reacción es más probable entre personas que utilizan insulina o algún tipo de medicamento que incremente la producción de ésta por el páncreas como las sulfonilureas (pregunte a su médico si el fármaco que está usando es una sulfonilurea).

Con la precauciones debidas, lo anterior no debe ser una limitación para nadar pero es altamente recomendable hacer lo siguiente:

• Revisar los niveles de glucosa (con un medidor de glucosa casero) antes de nadar, en caso de ser menor de 80 mg/dl deberá tomar alguna fuente de carbohidratos (una fruta o un jugo) antes de iniciar el ejercicio.

• Alertar a su entrenador o a alguna persona cercana de la posibilidad de que le reduzca la glucosa para poder ser auxiliado en caso de que sea grave.

• Atienda a los síntomas leves como dolor de cabeza, mareo o visión borrosa para detenerse, idealmente revisar el nivel de glucosa de nuevo, si es necesario suspender la sesión de ese día y reanudar al día siguiente.

• Informe a su médico que la natación está contribuyendo a bajar la glucosa para que le haga los ajustes necesarios al tratamiento.

Otra precaución importante es el cuidado de los pies, en especial personas con diabetes de larga evolución, debe observarse el riesgo que existe de que se produzcan lesiones por pisar descalzo, por exposición a químicos o líquidos calientes o por guardar exceso de humedad después de haber nadado y al ponerse los zapatos. El riesgo es generar lesiones que puedan infectarse. Revise antes y después de nadar con cuidado sus pies en busca de enrojecimientos, cortadas, ampollas u otro tipo de lesiones. Lave y seque muy bien sus pies después de nadar.

“La meta es vivir sin que la diabetes sea un impedimento para ello”, finalizó el especialista.

Escrito en: ejercicio, diabetes, nadar, natación

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