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Columnas Finanzas

Contexto lagunero

Reconstruir nuestros medios de vida después de la pandemia

JUAN MANUEL GONZÁLEZ
lunes 22 de febrero 2021, actualizada 7:44 am


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El brote de COVID-19 rompió la cadena de suministros y la continuidad de los negocios en todo el mundo, especialmente a las fábricas. La pandemia restringió los viajes, inició los encierros y la sana distancia social, importantes retos para los negocios. Es probable que una vez vacunados, lo peor de la pandemia quede atrás el siguiente año 2022. Tenemos que enfocarnos en qué podemos hacer para fomentar la competitividad y la movilidad social y con ello, crear cimientos muy fuertes para la renovación a largo plazo. Sucede muy similar al Dia D, en junio de 1944, que auguraba el fin de la Segunda Guerra Mundial en Europa el cual se dio 11 meses después.

Paul Robin Krugman – economista estadounidense, profesor en la Universidad de Princeton y en la Escuela de Economía de Londres-, decía que “La productividad no lo es todo, pero, en el largo plazo es casi todo”. Una de las características principales del fuerte impulso económico después de la guerra fue el crecimiento de la productividad. Particularmente, los Estados Unidos tomaron acciones muy efectivas que ayudaron a incrementar notablemente la productividad, y el sector privado mientras tanto, aplicaba la tecnología desarrollada durante la guerra para promover, en la paz, muchas empresas comerciales. El gobierno por su parte, ayudó a expandir la calidad del capital humano y la infraestructura de servicios.

Ser competitivo es tener la capacidad para atraer y retener talento e inversión. Para ser competitivo es necesario que exista orden y respeto por los derechos individuales, acceso a recursos naturales, una población educada, saludable e incluyente, y suficiente infraestructura para conectar a los agentes económicos. México se posicionó en el lugar 34 de 43 países en el Índice de Competitividad Internacional 2019. Sus principales debilidades están en los indicadores relacionados con el bienestar de la gente. Nuestro país lleva 20 años con un desempeño deficiente en términos de competitividad.

Qué se puede hacer en esta situación de pandemia para promover la productividad y la mejora de la economía. Se pueden eliminar barreras para competir en servicios simplificando tramites. La productividad del sector público y de los servicios regulados como los de la salud ha sido notablemente muy lenta para mejorar y por ello requiere que se apliquen medidas -iniciando por la medición- para fomentarla en todos sus niveles. Algo muy importantes es que, la experiencia que estamos viviendo en esta pandemia, nos muestra que la productividad en el futuro tomará diferentes formas a las conocidas hasta ahora. Con las tecnologías existentes se puede crear muchísimo valor en cuatro áreas importantes de negocios: movilidad, salud, manufactura y comercio al detalle.

Como casi todo, el crecimiento de la productividad no se da solo, las condiciones para que suceda deben ser las correctas. Para empezar, la infraestructura -servicios, vivienda, comunicaciones, hospitales, escuelas, parques, etc.- debe ser mucho mejor, los proyectos deben enfocarse en altos retornos económicos y en beneficios a la calidad de vida cuidando mucho los costos. Cada peso que se gaste de más, es un peso que no se puede aplicar a otros proyectos y se reduce el beneficio social. Hoy más que nunca, los servicios e inversiones públicas deben ser vigilados para asegurar el máximo aprovechamiento de los recursos económicos.

Apoyar a las personas para que puedan tener acceso a los beneficios de la transición económica que está por venir. La digitalización, automatización y aplicación de la inteligencia artificial tendrán una gran influencia en la evolución de las industrias, la única forma de lograr los dividendos potenciales de la productividad será contar con las personas preparadas para ello, es imperativo capacitar y desarrollar nuevas habilidades en los trabajadores. Hoy más que nunca, el futuro de la mejora económica de los países, depende principalmente de la calidad de su capital humano. México ocupa el lugar 69 de una muestra de 132 países en la séptima edición del Índice Global de Competitividad de Talento, GTCI por sus siglas en inglés -mide la capacidad para desarrollar, atraer y retener el talento- publicado en el Foro Económico Mundial en Davos del año 2020.

Dar impulso fuerte al crecimiento de negocios sustentables e innovadores. Aunque el gobierno se está involucrando como un importante actor dentro de la economía, seguimos estando en una economía de libre mercado, el sector privado sigue siendo el motor que genera la creación de empleos y sin este sector, el gobierno no puede hacer mucho, la inversión privada es vital para el país. Una lección después del fin de la Segunda Guerra Mundial es que, si se permite el funcionamiento eficiente del sector privado -que enfatiza la innovación, el emprendimiento, la competencia y la excelencia ambiental-, se logran excelentes resultados.

Existen caminos probados para mejorar en todo. En términos generales, lo anterior incluye establecer y comunicar altas aspiraciones de mejora, crear y dar poder a equipos de trabajo transformadores, utilizar e impulsar la tecnología, establecer tiempos, implementar practicas agiles para desarrollar nuevos servicios y usar la información y análisis de datos para tomar mejores decisiones.

Fuente: McKinsey -consultora estratégica global-, Social, Healthcare and Public Entities Practices.

www.degerencia.com/jmgc

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