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Contexto lagunero

La forma más sencilla para mejorar su creatividad y su productividad en los negocios

JUAN MANUEL GONZÁLEZ
lunes 15 de febrero 2021, actualizada 7:45 am


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Romper la rutina diaria para dar una caminata puede mejorar nuestro estado de ánimo, nuestra capacidad intelectual y la creatividad. Caminar, con las precauciones necesarias no nos expone al COVID, es una actividad que podemos hacer prácticamente todos los días con poca preparación, el mínimo esfuerzo, sin necesidad de equipo especial y adecuada a la cantidad de tiempo disponible para ello.

Aun con molestias de dolores en la espalda, podemos hacer ejercicio caminando; caminar es bueno para la mente, el cuerpo y el alma. El diario New Yorker publicó un artículo: “Why walking help us think”-Por qué el caminar nos ayuda a pensar-, afirma que si practicamos la caminata, realizamos mejor las pruebas de atención y de memoria porque nuestras células cerebrales construyen nuevas conexiones evitando el marchitamiento habitual del tejido cerebral que aparece con la edad.

Podemos cambiar activamente el ritmo de nuestros pensamientos cuando practicamos caminatas vigorosas a paso rápido ayudándonos a generar nuevas ideas y a tener más agudeza para comprender o interpretar cuestiones o situaciones complejas. De acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, actividades moderadamente vigorosas como la caminata, pueden mejorar nuestro sueño, pensamiento y aprendizaje y reducen los síntomas de ansiedad.

El caminar al aire libre, no en caminadora -según la Universidad de Essex, School of Sports, Rehabilitation and Exercise Sciences-, mejora nuestra autoestima, y nuestro estado de ánimo con solo caminar y exponernos a la naturaleza. La caminata cambia nuestra atención de voluntaria a involuntaria lo cual nos hace consumir menos enfoque y energía y nos recuperamos de la fatiga mental.

Charles Darwin -naturalista inglés, creador de la obra El Origen de las Especies-, Friedrich Nietzsche – filósofo-, William Wordsworth -uno de los más importantes poetas ingleses-, y Aristóteles – filósofo y científico-, fueron caminadores obsesivos que usaban su ritmo al caminar para generar ideas. Aun cuando cualquier forma de ejercicio ha probado que activa el cerebro, la caminata ha probado que, además, aumenta la creatividad.

La caminata es y se ve simple, sin embargo, no lo es para todos. Algunas personas tienen retos de movilidad que les impiden caminar, otras personas posiblemente viven en barrios o zonas inseguras para practicar la caminata. Por otra parte, las responsabilidades de algunas personas en su hogar limitan su independencia. Todas estas personas deberán encontrar otros medios para calmar su ansiedad, ayudar a que su cerebro funcione mejor y mantenerse bien físicamente.

Pero para quienes si pueden caminar, les menciono algunas formas adicionales para practicar la caminata con un propósito muy positivo:

Caminar por perspectiva. La perspectiva personal se define como la unicidad de una persona, que le hace ser único e insustituible, valioso e irremplazable por cualquier otro ser. Vivimos tiempos difíciles, la pandemia nos ha robado mucho, pero a pesar de ello, muchos de nosotros podemos encontrar perspectiva en medio de la lucha diaria. Caminar en medio de la naturaleza nos expande el universo para apreciar la belleza y nos recuerda cuanto mundo tenemos aun por explorar.

Caminar para conexión. Aunque usted puede caminar solo, no tiene que ser así. En estos días, caminar es una de las formas más seguras disponibles de hacer ejercicio. Puede caminar platicando con un amigo por su teléfono, aunque el amigo se encuentre muy lejos de usted. También puede invitar a un amigo o aun familiar a que lo acompañe a caminar, siguiendo todas las medidas de seguridad.

Caminar para aprender. La caminata aclara la mente y la prepara para recibir nueva información. Usted puede caminar escuchando una conferencia o un audio libro mientras camina. Incluso, puede escuchar clases de idiomas caminando.

Caminar por gratitud. Muchas personas que sufren de dolores musculares, pero que son capaces de practicar la caminata, lo hacen teniendo en mente cuan afortunados son de poder hacerlo y de sentir alivio a sus dolores sabiendo que les espera un baño tibio. Muchos ya no pueden hacerlo porque ya no están entre nosotros.

Caminar por productividad. Es fácil programar llamadas con clientes mientras caminamos. Podemos ser productivos al caminar y los resultados de este ejercicio nos hacen también más productivos en el trabajo desde casa o en la oficina.

Sea más productivo y creativo en su vida personal y de negocios practicando la caminata. Camine cuando pueda, donde pueda, el tiempo que pueda. Su cuerpo, su mente y su alma se lo agradecerán.

Fuente: Harvard Business School. Deborah Grayson Riegel www.degerencia.com/jmgc

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