El luto de perder a un ser querido en una pandemia, El Siglo de Torreón
03 de marzo de 2021. notifications
menu desktop_windows
Torreón

El luto de perder a un ser querido en una pandemia

El virus SARS-CoV-2 imposibilita el contacto entre los pacientes antes y después de su fallecimiento

GUADALUPE MIRANDA / EL SIGLO DE TORREÓN
TORREÓN, COAH., sábado 26 de diciembre 2020, actualizada 7:59 am

Enlace copiado

Perder un ser querido es doloroso pero perderlo en medio de una pandemia lo es aún más. Los protocolos sanitarios que se establecieron desde el inicio de la pandemia del COVID-19 han impedido que los abrazos y la compañía no puedan darse ante el riesgo de contagio que se corre.

Rocío Gutiérrez lo vivió hace tiempo. Su padre falleció y debido a los protocolos no pudo estar a su lado en el último suspiro y decir adiós al cerrar sus ojos.

Además de sufrir la pérdida de su papá, tuvo que enfrentarse a una serie de protocolos que estuvieron a punto de impedirle reconocer el cuerpo ante un supuesto riesgo de contagio, aun y cuando su padre estuvo siempre libre del virus SARS-CoV-2.

"Es muy difícil. Simplemente el cómo hacer para decirte que falleció tu familiar, el hecho de que no te permiten siquiera reconocer a la persona", cuenta con dolor.

Acostumbrada al calor y el amor de una familia, donde el despedirse de un ser amado llega a convertirse en una celebración de la vida, en la cual las charlas por horas con los tíos, primos se tornaban "maratónicas" al recordar los momentos más felices, más chistosos y más inolvidables.

Esta vez no fue posible, a cambio, un desconocido de la forma más fría le entregó una caja de madera con los restos incinerados de su padre, quien fuera fiel compañero de su madre y el abuelo más cariñoso de sus nietos.

"Ahora sí, ten. Aquí está tu ser querido en una cajita, no puedes hacer nada, no te recomendamos ir a un panteón porque hay mucha gente porque también no nada más eres el único", fueron las palabras que aquella persona sin el mayor tacto le dijo, cuando todavía no asimilaba que su padre no atravesaría más aquel cobertizo que construyó para que su casa luciera más segura.

"Es difícil porque tienes el sentimiento, no puedes pasar por ese proceso de dolor, porque como que todavía no te la crees. Porque piensas que a lo mejor nunca salió del hospital, nunca pasó esto. No te cae el veinte", dice.

Para ella el vivir su duelo era ir a misa, enterrar su cuerpo y llorar hasta que sus ojos no pudieran más, hasta caer rendida en los brazos de un familiar, tras escuchar anécdotas.

"No es fácil", dice con tristeza, pues si bien estuvo presente la mayor parte de la familia de su papá, aún y pese a las recomendaciones sanitarias, los más ausentes fueron la familia de su madre.

Ante tales cambios que surgieron con la pandemia, con la llamada "nueva normalidad", Rocío debe ser fuerte y ser el apoyo de su madre, aunque reconoce que será necesario solicitar apoyo de profesionales para poder recuperarse de su pérdida y también para enfrentarse a esa ausencia de sus seres queridos, que si bien no están físicamente por el temor a un contagio, siempre estarán presentes pero a través de las nuevas tecnologías.

APRENDER A ADAPTARNOS

El psicólogo Mario Alberto Carrillo García, director del IMPO Caped Laguna (Centro Académico y Psicológico de Educación para el Desarrollo) y maestro en Tanatología, explicó que la serie de cambios que se han dado desde el inicio de la pandemia del COVID-19 han generado mayor dificultad para aquellas personas han perdido a un ser querido, a que acepte esa pérdida.

"Hace que las situaciones sean más caóticas de lo que en realidad son, como los ritos, en el caso de los funerarios, porque una de las situaciones eran para que hubiera ese tiempo para que las personas pudieran acomodar, pudieran ir reflexionando sobre lo que sucede, asimilando las situaciones y entrar pronto en ese proceso de adaptación que se requiere en el duelo. Entonces de pronto todo esto se corta y la gente se queda con ¿ahora qué hago?", comenta.

Y es que parte de ese acompañamiento que se daba durante los funerales una de sus funciones era que la gente estuviera ahí, además de compañía ayudaba a que la gente platicara lo sucedido.

Este proceso no solo lo viven hoy en día las personas que pierden a un ser querido, sino todos en general ante la serie de cambios que generó la pandemia de manera abrupta.

"Aunado a la situación que genera ya la pandemia de por sí de incertidumbre, de cambios drásticos, que aunque no han perdido un ser querido no dejan de ser duelos porque todos los cambios que hemos tenido, como la gente que ha perdido su trabajo, en sus negocios, la parte de las relaciones interpersonales de no poder verse, estar distanciados, cuando la gente eso es lo que necesita hoy en día", explica el director del Centro.

Agrega que más que superar o sanar, lo que se busca es que la persona en duelo logre adaptarse a la ausencia.

"Siempre decimos y acostumbramos decir: 'ya lo superó, ya lo sanó', cuando en realidad el duelo no se supera porque no es un obstáculo y no se sana porque no es una enfermedad, entonces tenemos que entender que el duelo es un proceso, que es individual, doloroso, sí, pero también adaptativo, entonces supone o lo que se espera, es que la gente se adapte a las circunstancias, a la situación y a la pérdida y poder aceptar lo que les está pasando".

Recalca que parte de la aceptación tiene que ver con la liberación del dolor, "o de la emoción desagradable que ocasiona la pérdida". Para lograrlo recomienda atención tanatológica de profesionales en el tema.

Y es que eso ayudaría también a expresar cualquier emoción que se venga al vivir el duelo, "porque lo menos recomendable es reprimir, y sobre todo también ayudar a recuperar la importancia de la familia como red de apoyo, tal vez sería a quienes podríamos recurrir de manera inmediata".

A TRAVÉS DE LA ORACIÓN

José Luis Escamilla Estrada, vicario general y vocero de la Diócesis de Torreón, coincide con el psicólogo en decir que los fieles deben adaptarse a esta nueva realidad.

Aunque califica como inimaginables las situaciones que se viven actualmente a causa de la pandemia del COVID-19.

Es por ello que dice que como Iglesia han pedido que se apoyen en la oración, sobre todo aquellas personas que han perdido a un ser querido en medio de esta difícil situación. "Que animemos en la fe, en la esperanza a las personas… Quien tenga duelo en estas circunstancias aprenda de la vida, ame, ame cada día, encomiende a Dios a fieles difuntos, confíe en que ellos interceden por él, por todos", dice Escamilla Estrada.

Dijo que se han ofrecido honras fúnebres para aquellas personas que han perdido la vida en medio de esta complicada situación que se vive en el mundo.

"Sí los podemos acompañar, no en misa, sino honras fúnebres por nuestros fieles difuntos", señala el vocero, quien indica que también se ofrecen triduos (tres misas) en donde se ofrece una oración especial.

"Se hace una oración de despedida que es una invitación a la esperanza que no está muerto sino que reposa, que no ha perdido la vida, sino que ha sido llamado a la vida que no se acaba", recalca Escamilla Estrada, quien llama a protegerse, a no exponer su salud en esta pandemia.

RELACIONADAS
COMENTA ESTA NOTICIA
Cargando comentarios...
...
Cargando más noticias...
Cargando tendencia...