Buscan reinterpretar la jovial Tracker, El Siglo de Torreón
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Finanzas

Buscan reinterpretar la jovial Tracker

Chevrolet revive el nombre de Tracker con un producto más adaptado a nuestros tiempos

AGENCIAS
CIUDAD DE MÉXICO, miércoles 16 de septiembre 2020, actualizada 10:59 am

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Si el nombre de Tracker te suena conocido, es probable que sea por la asociación con esa pequeña SUV de tintes modestos que se ganó un lugar en el mercado gracias a un precio accesible y a un diseño cautivador en los noventa. Sin embargo, la realidad es que la Tracker pasada era solamente una Suzuki Vitara con logotipos de la firma americana.

El modelo que tenemos en la actualidad es completamente nuevo, mejorado, y funciona como un golpe sobre la mesa por parte de Chevrolet para darse a notar en uno de los segmentos más competidos, no solo en México, sino en todo el mundo.

En teoría, debería de ser la siguiente generación de la Chevrolet Trax, pero con la tendencia de retomar nombres ya existentes, GM decidió apelar por la nostalgia en su nuevo producto, que convivirá hasta finales de año con la Trax actual en los pisos de venta. La camioneta está diseñada para su ventas en mercados emergentes, y se nota desde el diseño conservador que sigue las líneas de otros productos actuales de Chevrolet, precisamente el Onix, auto con el que comparte plataforma. La característica parrilla de doble puerto cromada y detalles como letras dentro de los faros, barras en el toldo, rines de 17 pulgadas e iluminación LED la hacen ver como un producto de un segmento más alto.

Hablando de su arquitectura, podemos destacar que, a pesar de compartir plataforma con Onix, el largo total de la camioneta es más corto (4.27 metros). Sin embargo, el espacio interior es más que generoso y podríamos decir que es de las más amplias en espacio para piernas en las filas traseras., aunque compromete un poco la comodidad para personas altas.

Los materiales ocupados, al menos en la versión Premiere que pudimos manejar, son lo que se espera para su segmento, pues por $433,700 pesos, es normal encontrar plásticos suaves en la parte superior del habitáculo y una sensación de armado y calidad que es buena, pero no sobresaliente como otros de sus competidores.

Ergonómicamente tiene algunos puntos a mejorar, como un reposapiés pequeño e incómodo. Asimismo, el descansabrazos central es tan pequeño que es prácticamente inutilizable y también nos tomó varios minutos descubrir que los controles de la computadora de viaje estaban en la palanca del limpiaparabrisas y estos son complicados de operar si no estamos familiarizados con esta configuración.

No obstante, la pantalla central de ocho pulgadas con ligera inclinación hacia atrás ayuda a eliminar los incómodos reflejos de los cristales y cuenta con Android Auto, Apple Carplay y OnStar con conectividad WiFi para siete dispositivos, además de la app Smart Driver, que califica tu manejo y, entre otras cosas, te ayuda a geolocalizar tu vehículo en tiempo real.

La buena noticia es que todo este equipamiento es de serie, así como las seis bolsas de aire, frenos ABS y el sistema de control electrónico de estabilidad. Al tener en mente que la versión que manejamos es la tope de gama, encontramos cargador para celulares inalámbrico, puertos de carga USB en la fila trasera, sensor de luz y lluvia, aire acondicionado automático con memoria, cámara de reversa y un asistente de estacionamiento autónomo.

Manejamos la nueva Chevrolet Tracker por más de 250 kilómetros en una ruta de la Ciudad de México a Ixtapan de la Sal, donde nos esperaban para platicarnos más del producto y sus pormenores.

Durante todo el trayecto pusimos a prueba el motor de tres cilindros de 1.2 litros de desplazamiento que dispone de 130 hp y 140 lb-pie de par. Algo podemos asegurar, esta familia de motores turbocargados de poco desplazamiento de Chevrolet llegó para quedarse, pues su comportamiento es mucho mejor que lo encontrado entre sus competidores.

Su comportamiento es lineal, y la transmisión automática de seis velocidades trabaja suave y sin mayor complicación. Quizá el único punto a mejorar es que, al exigirle un poco más para realizar rebases en carretera, el cambio a una velocidad anterior le toma mucho tiempo y perdemos ritmo.

El trabajo de suspensión se percibe muy blando, y tomar curvas cerradas a altas velocidades no inspira mucha confianza. No obstante, se entiende que esta configuración es para priorizar la comodidad en el tráfico citadino o circulando a bajas velocidades.

Este mismo principio genera que la Tracker no tenga la mayor retroalimentación del volante hacia el conductor, pues la asistencia electrónica elimina casi por completo la comunicación con el eje delantero y por momento te sientes al volante de un videojuego.

Tracker será una camioneta buscada por aquellas personas que deseen un vehículo citadino, cómodo y nada complicado de manejar, pero esta suavidad le costará un mejor desempeño en carretera, con balanceos de la carrocería más que notables.

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