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1819: Nace Herman Melville, aclamado escritor, novelista, poeta y ensayista estadounidense

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AGENCIAS
CIUDAD DE MÉXICO, sábado 01 de agosto 2020, actualizada 10:57 am


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Herman Melville nació en Nueva York, Estados Unidos, en el seno de una familia acomodada, pero con la muerte de su padre, en 1832, tuvo que ganarse la vida en diversos oficios.

Cuentan que tenía 23 años cuando se alistó en un equipo de navegación, cuyo primer viaje fue a Liverpool, Inglaterra.

De regreso a su país trabajó como profesor y en 1841 viajó a los Mares del Sur a bordo del ballenero “Acushnet”. Tras 18 meses de travesía abandonó el barco en las Islas Marquesas y vivió un mes entre caníbales.

Según la biografía difundida por el sitio epdlp.com, más tarde escapó en un barco mercante australiano y desembarcó en Pepeete (Tahití), donde pasó algún tiempo en prisión. Trabajó después como agricultor y viajó a Honolulú (Hawaii), donde en 1843 se enroló en una fragata de la Marina estadounidense.

En 1844 dejó de navegar y comenzó a escribir novelas basadas en sus experiencias como marino. Sus cinco primeras obras alcanzaron rápidamente una gran popularidad.

Destacan títulos como Mardi (1849), Omoo (1847), Taipi, un edén caníbal (1846) y Redburn (1849), mientras que La chaqueta blanca (1850) da cuenta de sus experiencias en el ejército.

Hacia 1850 se estableció en una granja cerca de Pittsfield, Massachusetts, donde entabló estrecha amistad con el también escritor Nathaniel Hawthorne, autor que ejercería gran influencia en él y a quien dedicó su obra maestra Moby Dick, editada en 1851.

El tema central de esta obra es el conflicto entre el capitán “Ahab” y la gran ballena blanca que le infringió severos daños físicos, entre ellos la pérdida de una de sus piernas, por lo que, ávido de venganza, se lanza con su tripulación a una desesperada búsqueda.

Sin embargo, para la crítica la obra sobrepasa la aventura y se convierte en una alegoría sobre el mal, representado por la ballena, monstruo que ataca y destruye lo que se le pone en el camino, así como por el capitán “Anab”, quien con su venganza personal arrastra a la muerte inútil a muchos inocentes.

Según los expertos, la ambigüedad con la que se juzgan el bien y el mal hace de esta novela una heredera de La Odisea, de Homero, e incluso de La Divina Comedia, de Dante.

No obstante lo anterior, en su momento la novela no resultó un éxito comercial, y lo mismo sucedió con otra de sus obras, Pierre o las ambigüedades (1852), que alcanzaron la fama y el reconocimiento años más tarde.

Asimismo, Melville no fue reconocido en su tiempo como escritor influyente de manera determinante en las preocupaciones literarias del siglo XX, y títulos como Israel Potter (1855), Cuentos de Piazza (1856) y la novela inacabada El timador (1857), quedaron durante varios años en el olvido.

Relatan que entre 1866 y 1885 el escritor se ganó la vida como inspector de aduanas en Nueva York y durante este periodo publicó Aspectos de la guerra (1866) y Clarel (1876), la historia de una peregrinación a Tierra Santa salpicada de aventuras.

Su última obra fue la novela Billy Budd, que cuenta la historia de un joven grumete que representa la inocencia, dominado por un malvado y endurecido oficial, que es la personificación del mal.

Esta obra ha sido llevada al teatro, al cine y a la ópera (1951), por el compositor británico Benjamín Britten, en colaboración con el novelista E. M. Foster.

Herman Melville falleció el 28 de septiembre de 1891 en su ciudad natal, y aunque la mayor parte de su obra no fue reconocida sino hasta 1920, actualmente es considerado una de las grandes figuras de la literatura universal.

Tras su muerte, los trabajos de Herman Melville comenzaron a hacer eco entre la sociedad, por su exploración de los temas psicológicos y metafísicos, que después influyeron en las preocupaciones literarias del siglo XX.

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