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Columnas Finanzas

Contexto lagunero

Regreso a la normalidad

JUAN MANUEL GONZÁLEZ
lunes 06 de abril 2020, actualizada 8:04 am


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Millones de mexicanos, especialmente aquellos que viven al día y que se han quedado sin empleo, quieren regresar a trabajar. Pero ahora, con la indicación del sector salud de permanecer en casa hasta el 30 de abril, y sin ninguna vacuna a la vista en contra del coronavirus, ¿Como haremos posible el regresar a trabajar, de manera segura?

Hay una forma de hacerlo. Profesores de la Universidad Harvard y de la Universidad de Pensilvania han sugerido algunas propuestas similares para ello, ideas de cómo algunos estados o regiones pueden regresar al trabajo. Estas ideas permitirán que la gente empiece a regresar a su trabajo, dependiendo de las condiciones locales. Esto no ofrece una fecha definida para el regreso, pero se especifican las condiciones mínimas para que se pueda iniciar dicho regreso y los pasos a seguir, una vez que se reúnan esas condiciones mínimas.

Las propuestas de los profesores indican que antes de iniciar el regreso, se cumplan las siguientes condiciones:

1. Que el estado haya llegado al pico de la ola creciente de contagios.

2. Que los sistemas de salud de las regiones de un estado tengan los recursos y el personal necesarios para afrontar pequeñas, pero inevitables, segundas olas de contagio. Lo anterior no funciona si los sistemas de salud tienen capacidad limitada.

3. La disponibilidad de suficientes recursos de análisis para identificar a las personas que todavía tienen activo el virus, y aquellas que aun tienen evidencia de infección. Debe haber los recursos suficientes garantizados para realizar ambos exámenes y poderlos confrontar con exámenes centralizados. Se indica que tomar mediciones de temperatura corporal, aunque es un método no caro y fácil de implementar, también es muy poco determinante para detectar personas que pueden estar contagiando a otras.

4. Que haya la disponibilidad suficiente de equipo de protección personal, incluyendo mascaras protectoras, no solo para los trabajadores del sector salud, sino también para las personas que vayan a regresar a su trabajo, manteniendo la sana distancia especificada. Este equipo de protección ha tenido una rápida evolución, y algunos son mucho más protectores que las mascarillas N-95 las cuales fueron diseñadas para proteger a la gente de partículas industriales y no para evitar transmisión de virus.

Si se cumplen las condiciones anteriores, se propone que las personas regresen a su trabajo si ya se recuperaron del virus, o que no estén infectadas, que sean menores de 65 años y que no tengan condiciones médicas complicadas. Este primer grupo incluye a personas que no tienen síntomas y personas que tuvieron síntomas previos y ya están libres de virus. Las personas que no tienen síntomas y que han sido examinadas con resultado negativo, requerirán verificar el examen a intervalos regulares.

El procedimiento puede ser flexible, ajustable a la situación de cada región o estado. Cada región tiene distintas condiciones en términos médicos dependiendo de la disponibilidad de recursos para la salud, capacidades de muestreo, diferente demografía y diferentes prioridades de negocios y condiciones económicas. Dado lo complejo de estos últimos dos factores, la reapertura de las empresas y negocios de una manera segura será muy compleja. Se sugiere que los gobernadores de los estados que reinicien formen comités de salud que específicamente ayuden a las autoridades sanitarias a reforzar las decisiones.

Todos los intentos por regresar a la normalidad antes de lograr la inmunidad completa tienen el riesgo de incurrir en una segunda ola de infecciones ya que no se sabe aún, en los pacientes que aparentan haberse recuperado del virus, continúan teniéndolo y con posibilidad de seguir contagiando. Y tampoco se sabe aun cuanto tiempo los anticuerpos protegen a los pacientes. Tampoco sabemos con certeza si la alta tasa de contagios y mortalidad es real, o si se debe a serias limitaciones para examinar y definir cuantos están infectados. Es posible que, si se tuvieran los recursos suficientes para examinar a toda la población, encontraríamos que muchas más personas estarían infectadas sin presentar síntomas aún.

Exámenes. Antes de regresar a la normalidad, se deberá confirmar que las personas que regresan a su trabajo no están infectadas o tienen anticuerpos que les dan inmunidad al virus debido a una infección previa. Los exámenes se deberán efectuar por personal de las autoridades de salud en áreas abiertas como estacionamientos, no se deben hacer dentro de hospitales o usando recursos propios de los hospitales. Los casos positivos se deberán poner en cuarentena de inmediato.

Certificado. Las personas que sean aprobadas para regresar al trabajo recibirán un certificado temporal, ya que las personas con resultado negativo aun pudieran infectarse. Las autoridades sanitarias determinarán la periodicidad de los exámenes.

Regreso al trabajo. Los empleadores verificaran la certificación de los empleados que retornen a su trabajo, como una condición para trabajar, hacer negocios o atender clientes. Los vecinos y familiares podrían solicitar a los demás el certificado, como una condición para socializar, además de seguir manteniendo una sana distancia. Las personas certificadas que regresen a su trabajo deberán usar mascarilla protectora y no saludarse de mano y no compartir utensilios para servir alimentos. Estas condiciones se podrían suavizar con el tiempo.

Implementación del regreso y ajuste fino. El gobernador de cada estado pedirá al comité de salud que verifique los supuestos de estas recomendaciones y vigile la implementación y operación del regreso al trabajo.

Antes de iniciar el regreso, cada región deberá considerar lo siguiente:

1. ¿Los recursos de salud son suficientes para afrontar una segunda ola de contagios?

2. ¿Cuál será el método de exámenes certificados y confiables que se usará?

3. ¿Se cuenta con un número suficiente de kits de prueba?

4. Definir los lugares para los exámenes.

5. Definir el certificado oficial de la prueba y la periodicidad de la misma.

6. ¿Cómo reforzará el estado la cuarentena de los nuevos infectados, si los hay?

7. ¿Quién pagará la certificación?

En resumen, la fecha de la reapertura de la economía depende de tres factores: la capacidad y recursos del sector salud, la capacidad de muestreo y la capacidad para certificar a las personas que pueden regresar a los centros de trabajo; lo anterior será diferente para cada estado o región por lo cual se debería evitar el fijar una fecha a nivel nacional para iniciar el regreso al trabajo.

www.degerencia.com/jmgc Juan Manuel González C.

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