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Columnas Finanzas

Estado pasmado o estado de emergencia

FRANCISCO SUÁREZ DÁVILA
jueves 02 de abril 2020, actualizada 8:12 am


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“En una Recesión, las reglas usuales de la política económica no se aplican, la virtud se convierte en vicio, la cautela es riesgosa y la prudencia es tontería”.

Paul Krugman, Premio Nobel de Economía

Nuestro gobierno no parece estar consciente que lo amenaza una muy grave crisis económica, aún más peligrosa que la Gran Depresión de 1929 o la Gran Recesión de 2008. En cambio, los líderes de los principales países han reaccionado con gran energía para contener la pandemia y atacar sus severas manifestaciones económicas. La frase clave del G-20 fue “los gobiernos harán todo lo necesario”, ¡comprometiendo un estímulo de $5 billones! Merkel, frente al “mayor desafío de la postguerra, el mayor programa de apoyos”; Trump, despertó con un estímulo histórico de más de $2 billones; España, la mayor movilización de recursos en la España democrática; Gurría, invocó “la ambición del Plan Marshall” y la visión del “New Deal”. Los bancos centrales, más allá de reducir la tasa de interés, recurren a toda la gama heterodoxa de estímulos cuantitativos, aún por “circunstancias excepcionales”, financiamiento directo al gobierno. La expansión fiscal será la más importante, apoyos y subsidios para mantener empleos e ingresos, y ahora la moda es pagos en efectivo mensual por familia. El estímulo fiscal se estima entre 2 y 5% de déficit adicional o más.

En cambio, en México, el Gobierno no ha planteado un Programa de Emergencia integral. Parece paralizado por el “virus neoliberal” que tanto critica y tanto “practica”. Su antídoto: el equilibrio de las finanzas públicas y la estabilidad de precios. ¡Vacunas equivocadas!

Según mi experiencia en crisis, ofrezco algunas pistas:

1) Se debe actuar al principio con medidas de gran impacto y monto.

2) Generar confianza por el “uso de símbolos”, cuya eficacia conoce bien el Presidente; cancelar proyectos disparatados como Dos Bocas, Santa Lucía y reorientando esos recursos.

3) Los gobiernos en crisis recurren a cambios en el gabinete. El consenso nacional sería por “dañinos”: Energía, SCT y CFE; por “incompetencia”: Pemex; como “fantasmas”: Economía, Salud.

4) Creación de un verdadero Consejo Económico y Social, responsable de acordar un Pacto respaldando un Programa Emergente, integral, con seguimiento periódico, con 2 vertientes: una para contener el virus y amortiguar efectos económicos y sociales inmediatos; otro, a más plazo para restablecer recuperación económica y crecimiento.

5) Este programa requiere cambio drástico de mentalidad y políticas, frente a las que prevalecieron los últimos 20 años ante viejos problemas. Se sustentaría en una expansión monetaria y fiscal, mayor a la eliminación del superávit primario, con un déficit adicional de entre 2 y 5% del PIB, como países avanzados y Chile. ¡Hay margen! Nuestra deuda, 50% del PIB, es inferior a la OCDE de 80%. Para apoyarlo, el Banco de México, autónomo, debe retomar “de facto o de jure” el objetivo de impulsar el crecimiento, que se le amputó en 1993, así financiar directamente al gobierno y a la banca de desarrollo, recuperando ésta su papel parafiscal. Se necesita un nuevo Presupuesto de Emergencia redefinido.

6) Entre las medidas sociales de urgencia: aumentar los recursos del sector salud; integrar un Programa de Ingreso básico con transferencias directas para algunos grupos vulnerables de empleo informal, con padrones validados, revivir Oportunidades; crear nuevas instituciones, como un Programa Nacional de Empleo y un Seguro Temporal de Desempleo.

7) Un subprograma de Rescate a la Planta Productiva: a) el gobierno debe pagar todas sus deudas a proveedores, no sólo CFE, Pemex. b) La banca de desarrollo debe formular programas para los sectores más necesitados (turismo), privilegiando pymes con líneas de crédito blandas y garantías, coordinado con la banca comercial. c) el Programa de Inversiones del gobierno debe ser de rápido desembolso y alto impacto hacia los sectores más afectados, como la construcción. 8) Redefinir Pemex para rescatarlo de perder grado de inversión.

¡Con un Estado pasmado, sin Programa de Emergencia, el “coronavirus” “cavará la tumba” de la 4T, que ya debe estar en terapia intensiva!

Exembajador de México en Canadá @suarezdavila

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