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Internacional

Inicia juicio político contra Trump

Es previsible que el resultado sea favorable para el mandatario

EFE
WASHINGTON, ESTADOS UNIDOS, viernes 17 de enero 2020, actualizada 9:56 am

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El Senado de Estados Unidos finalizó los preparativos para un juicio político al mandatario Donald Trump, que técnicamente comenzó este jueves, aunque se iniciará de facto el próximo martes, con el juramento del presidente del Tribunal Supremo y de los senadores, que harán de "juez" y "jurado", respectivamente.

La jornada fue tildada por los medios estadounidenses de histórica, sin embargo cabe recordar que sólo hay dos precedentes de jefes de Estado que se hayan enfrentado a un proceso similar en EUA, Bill Clinton (1993-2001) y Andrew Johnson (1865-1869).

La sesión del Senado se abrió con un acto solemne con la entrega oficial de los cargos políticos contra Trump, de abuso de poder y de obstrucción al Congreso, por parte de los siete legisladores de la Cámara Baja que harán de "fiscales" en el juicio político.

El presidente del Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes, el demócrata Adam Schiff, que será el "fiscal" jefe en este proceso, fue el encargado de leer los cargos políticos ante los senadores.

El primer cargo contempla que "en su conducta como presidente de EUA (...) Donald J. Trump ha abusado de los poderes de la Presidencia".

La segunda acusación, de obstrucción al Congreso, asegura que "sin motivo o excusa legal, el presidente Trump ha ordenado a agencias, oficinas y funcionarios del brazo Ejecutivo no cumplir con las citaciones del Congreso" a posibles testigos para que declararan durante la investigación para iniciar el juicio político.

Después de la lectura de las acusaciones, los senadores se tomaron un descanso para reanudar la sesión poco después.

En la segunda parte de la jornada, el presidente del Tribunal Supremo, el juez John G. Roberts, juró como jefe de la Cámara Alta, en sustitución del vicepresidente Mike Pence, para asumir el papel de "juez" durante el juicio político.

Por su parte, 99 de los 100 legisladores del Senado (hubo uno, el republicano James Inhofe, que no pudo acudir a la sesión por enfermedad de un pariente) también lo hicieron como miembros del "jurado" en este proceso y firmaron en el llamado libro de juramentos en el que prometieron ser imparciales.

El líder de la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, anunció durante su intervención en el pleno los plazos para que la Cámara Baja presente un informe sumario sobre el caso y que la defensa del presidente haga lo mismo.

McConnell agregó que el Senado volverá a reunirse el próximo martes a las 13:00 hora local, para comenzar el juicio político "de facto".

En declaraciones a la prensa en el Despacho Oval durante un acto sobre libertad religiosa en las escuelas públicas, Trump tachó todo este proceso de "fraude".

"Creo que debería ir muy rápido, es un fraude, un completo fraude. Tienen esas llamadas perfectas...", indicó el mandatario.

"El presidente de Ucrania dijo que todo estaba perfecto -subrayó-, y (los demócratas) me imputan políticamente. Es completamente partidista".

El caso contra Trump se desencadenó en septiembre pasado cuando la presidenta de la Cámara Baja, la demócrata Nancy Pelosi, anunció el comienzo de una investigación de "impeachment" contra él, tras la queja de un informante a los servicios de Inteligencia sobre una llamada telefónica en julio entre el presidente y su homólogo ucraniano, Vladimir Zelenski.

En esa conversación, Trump pidió a Zelenski que abriera pesquisas contra su rival político, el exvicepresidente Joe Biden, actual precandidato demócrata a las elecciones de este año, y a su hijo Hunter, por presunta corrupción en Ucrania.

Según la oposición demócrata, Trump condicionó la entrega de casi 400 millones de dólares en ayuda a Ucrania y también la programación de una reunión con Zelenski en la Casa Blanca a su exigencia de que Kiev anunciara que planeaba investigar a Biden.

Pese a la expectación generada y el contexto de aguda división política en EUA, el resultado del juicio político es previsible que sea favorable a Trump, dado que los republicanos tienen mayoría en el Senado, donde se precisa una mayoría de dos tercios para destituir al presidente.

Mitch McConnell, el árbitro imperturbable del juicio

Entre los cien senadores que este jueves se convirtieron en jurado del juicio político al presidente Donald Trump, hay uno con un poder extraordinario para moldear el proceso: Mitch McConnell es el árbitro que regulará hasta dónde llega el “impeachment”, y lo hará en plena coordinación con la Casa Blanca.

El líder republicano en el Senado, de 77 años, llevará la voz cantante a la hora de decidir si la Cámara Alta convoca nuevos testigos o exige más documentos para investigar a fondo si Trump incurrió en abuso de poder cuando presionó a Ucrania por motivos partidistas, como indican los cargos políticos en su contra.

Pero McConnell, un imperturbable estratega cuyo pragmatismo se ha convertido en un valioso mecanismo para los republicanos en la era Trump, ha dejado claro que no será un “miembro imparcial del jurado”, como exige la presidenta de la Cámara Baja, Nancy Pelosi.

“No tengo más remedio que permitir (que ocurra el juicio político), pero espero que dure bastante poco, y mantendré una coordinación total con la Casa Blanca y con quienes representan al presidente”, dijo McConnell durante una entrevista con la cadena Fox News en diciembre.

Aunque el proceso contra Trump es político y por tanto no es realista esperar que los senadores actúen como un jurado imparcial, McConnell parece poco dispuesto a permitir que los “fiscales” demócratas de la Cámara Baja exploren en profundidad el caso contra el mandatario.

El legislador no ha dado ninguna garantía de estar dispuesto a convocar a nuevos testigos como el exasesor de seguridad nacional, John Bolton, que se ha ofrecido para comparecer; aunque tampoco ha descartado que pueda hacerlo.

Como en tantas otras batallas a lo largo de su extensa vida política, McConnell prefiere “no mostrar sus cartas”, en palabras de la senadora republicana Shelley Moore Capito.

La batalla sobre los testigos y documentos tardará aún un poco en estallar, sin embargo, porque McConnell ha decidido dejar que los “fiscales” expongan su caso en el juicio político antes de sentarse a negociar con el líder demócrata en el Senado, Chuck Schumer.

El líder republicano más veterano de la historia del Senado de Estados Unidos, con trece años en ese papel y un total de 35 como senador, se juega además en este “impeachment” su propia supervivencia en la Cámara Alta.

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