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1909: Inicia la vida de Eugène Ionesco, reputado dramaturgo y escritor franco-rumano

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AGENCIAS
CIUDAD DE MÉXICO, martes 26 de noviembre 2019, actualizada 10:20 am


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El escritor y dramaturgo francés, de origen rumano, Eugène Ionesco, es recordado este martes, a 110 años de su nacimiento, como uno de los principales representantes del llamado Teatro del Absurdo.

Ionesco llegó al mundo el 26 de noviembre de 1909, en Slatina, Rumania. Hijo de un rumano que sólo le heredó el nombre y de Teresa Ipcar, mujer de origen francés.

A escaso tiempo de su nacimiento fue llevado a Francia, donde pasó la mayor parte de su infancia, de acuerdo con la biografía publicada en el portal de Internet dedicado al autor ionesco.org.

Cuentan que a la edad de cuatro años, Ionesco ya era un gran admirador del teatro guiñol, que visitaba con su familia cada jueves.

En 1916, llegó la Primera Guerra Mundial a Rumania y su padre se sumó al frente, dejando a su esposa e hijos en París, a donde no regresaría más.

Se sabe que al retornar a París, la familia descubrió que el padre no había sido asesinado, sino que había conseguido un puesto de inspector de seguridad en Bucarest, obtuvo el divorcio presentando un documento falso y se volvió a casar.

Eugene siguió su vida y en 1925 comenzó a estudiar la carrera de Letras, señala la biografía que de él difunde el portal cubano ecured.cu.

Tres años más tarde, Ionesco debutó como poeta en la revista diaria Bilete de Papagal, famosa por su pequeño tamaño. Entre 1929 y 1933, estudió la licenciatura de Francés en la Universidad de Bucarest.

En 1930, publicó su primer artículo acerca del poeta y ensayista vanguardista Ilarie Voronca, en la revista Zodiac.

Durante ese periodo conoció a su futura esposa, Rodica Burileanu, alumna de Filosofía y Derecho.

Un año después, incursionó en la poesía con Elegías para seres pequeños, influenciado por el poeta y novelista parisino Francis Jammes.

En 1933, colaboró en las revistas Facla, y Universul Literar, y un año después escribió una serie de ensayos críticos, considerados subversivos para el mundo literario rumano entonces encabezado por Tudor Arghezi, Ion Barbu, Camil Petrescu y Mircea Eliade.

Esta recopilación fue premiada por la Editorial Fundaciones Reales, recompensa concedida por un jurado dirigido por el teórico Tudor Vianu.

Hacia 1935, escribió artículos para las revistas Vremea, Azi, Floarea de Foc, Viata Literara, Romania Literara, Axa, Fapta, Ideea Romaneasca y Zodiac.

Contrajo matrimonio con Rodica Burileanu en 1936, con quien pasó su luna de miel en Constanza. Ese mismo periodo, su madre murió por un ataque al corazón.

Además, fue profesor de francés durante tres años en un Instituto de Bucarest, en el colegio ortodoxo de Curtea de Arges, y después en el seminario central de Bucarest.

Se encargó de la sección crítica de la revista Facla, continuó publicando escritos en Universul Literar, el periódico cultural Rampa y Parerile Libere.

En 1938 obtuvo una beca para ir a París, impulsado por una tesis acerca del pecado y la muerte en la poesía francesa desde el punto de vista de Charles Baudelaire.

En la ciudad parisina, comenzó a relacionarse con Henri Thomas, el conjunto de la revista Esprit, y con Les Cahiers du Sud y Leon-Gabriel Gros, en Marsella.

En 1945, se estableció definitivamente en París, donde las oportunidades monetarias y de trabajo fueron escasas, por lo que comenzó a trabajar como corrector de pruebas y traductor, de acuerdo con el sitio biografiasyvidas.com.

En 1948, comenzó a escribir la obra La cantante calva, puesta en escena por primera vez por Nicolas Bataille, en el Théâtre des Party, en 1950.

La obra no fue un éxito, pero le abrió las puertas con intelectuales como André Breton, Luis Buñuel, Eliade y Queneau.

Más tarde, Ionesco desempeñó el papel de Stepan Trofímovich en Los endemoniados, de Dostoievski, y adquirió un gusto por el humor, la aventura y el nihilismo, que lo llevó al Colegio de Patafísica, donde publicó después varios de sus trabajos.

Continuó escribiendo obras como Las sillas, en 1952; Amadeo en 1953, El nuevo inquilino en 1956, y una de las más conocidas El rinoceronte, en 1959.

En 1958, Ionesco debatió con el crítico inglés Kenneth Tynan, para defender su visión teatral, la cual resultaba polémica.

Un año después recibió el Premio de la Crítica en el Festival de Tours, por su película Monsieur Tête. Fue designado como El caballero de las artes y las letras en 1961, y en 1963 recibió el Gran Premio de Italia.

En 1965, emprendió un viaje a bordo del buque, en el cual se representó Delirio para dos, dirigida por Nicolas Bataille.

Hacia 1969, continuó recibiendo recompensas como el Gran Premio del Teatro de la Sociedad de Autores, el Premio a El hambre y la sed en francés Comedia de la Embajada de Italia, el Literario Príncipe Pierre de Mónaco y el Gran Premio Nacional de Teatro.

En 1970 fue elegido miembro de la Academie Francaise, y continuó defendiendo a su “Teatro del absurdo”, donde la tragedia y la comedia se unen para demostrar la triste condición de la vida humana y la absurdidad de la existencia, de acuerdo a mural.uv.es.

Eugène Ionesco fue uno de los dramaturgos que marcó tendencia en a cuanto a la dramaturgia y literatura del siglo XX, ya que consiguió unir sutilmente el humor surrealista al medio escénico.

Murió el 28 de marzo de 1994 en París, y sus restos descansan en el cementerio de Montparnasse.

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