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Espectáculos

Reseña: Joker

Hace falta un día malo para volver loco a cualquiera

Manuel Alvarado
TORREÓN, COAH., jueves 10 de octubre 2019, actualizada 9:27 am


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La más reciente versión cinematográfica del villano más retorcido, psicópata y atroz del universo de los cómics de DC se estrenó el 4 de octubre en cines, dirigida por Todd Philipps (¿Qué pasó ayer?, Borat) quien hace una declaración sobre lo que es vivir con una enfermedad mental dentro de una sociedad individualista, cínica, materialista e indiferente hacia los problemas y dificultades de los demás.

Esta película no esta basada en ningún cómic en particular, solo tomando como inspiración The Killing Joke de Frank Miller, se toma prestada, incluso, una de las líneas más famosas de dicho cómic para el guión de la película, cabe recalcar que Philipps comentó días anteriores a su estreno: “usamos una historieta como una excusa para hacer una película real”, algo que se ejecuto de una manera impecable, original y desgarradora, que elevan al antagonista de los cómics más conocido de la cultura popular a un plano jamas explorado.

Joker interpretado por Joaquin Phoenix (Gladiador, Ella) narra la historia de Arthur Fleck, un hombre solitario que vive con su madre (Frances Conroy) y sufre de una risa patológica difícil de controlar y múltiples trastornos psiquiátricos. Este personaje vive y se desarrolla dentro de una ciudad Gótica que se cae a pedazos, repleta de gente que solo pisotea y victimiza al protagonista debido a sus enfermedades.

Suceso tras suceso vemos como Arthur desciende al fondo de la locura, el Joker de Phoenix llega a inspirar compasión e incluso puede causar tristeza al espectador hasta que lo vemos convertirse en ese personaje violento y aterrador que ya conocemos, es ahí donde Philipps nos sumerge en la locura del Guasón y nos muestra la grandeza de la película, ya que ofrece una historia de origen humana, creíble y entretenida que deja totalmente a un lado lo que ya conocíamos sobre las películas de cómics.

En general una actuación sublime del actor Joaquín Phoenix, más no su mejor trabajo, aún por detrás de The Master (Paul Thomas Anderson, 2012) se afirma que es uno de los mejores actores que han trabajado en las ultimas décadas en la industria del cine, sin duda una actuación que perfila para múltiples nominaciones.

Joaquín convence al espectador de que su risa no es de felicidad sino de sufrimiento y desesperación que junto con sus movimientos corporales y un gran trabajo de coreografía dan vida a un Joker digno de una nominación al Oscar.

Un fantástico trabajo visual llevado a cabo por Lawrence Sher (¿Qué paso ayer?, Due Date) quien ha colaborado con Philipps seis veces a lo largo de 10 años, la película fue filmada en la ciudad de Nueva York en el formato de 65 milímetros bajo muy poca luz que con una combinación de estos dos factores y la actuación impresionante de Phoenix, en palabras de Sher “fue lo que hizo visualmente a esta película”.

La música angustiante de Hildur Guðnadóttir acompaña el proceso de conversión de Arthur al infame personaje que acudimos a presenciar a la sala de cine. También sirve como pista para el retrato de esta transición a través de los bailes macabros y siniestros ejecutados, sin duda un gran “score” que se fusiona perfectamente con lo que esta pasando en la pantalla, y que pasará a la lista de aquellos “scores” de filmes que no se pueden olvidar como el de Hans Zimmer en Interestelar (Christopher Nolan, 2014)

A pesar de la polémica que ha causado en Estados Unidos y contra todo pronóstico, fue un éxito en taquilla internacionalmente. Sin dudas pasará a ser uno de los mejores filmes basados en cómics de la historia, una película que retrata la caída hacia el abismo de un hombre incomprendido.

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