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Tomar conciencia

JUAN MANUEL GONZÁLEZ
lunes 02 de septiembre 2019, actualizada 8:24 am


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“Ayer, yo era inteligente, y quería cambiar al mundo. Hoy soy sabio, me estoy cambiando a mi mismo”. Muhammad Rumi, Afganistán, 1207.

Tomar conciencia es la habilidad para percibir lo que está pasando o lo que no está pasando alrededor nuestro y dentro de nosotros. Es poner atención de manera proactiva, la atención fomenta la conciencia y la expande, es un trampolín que eleva nuestra comprensión y nuestro crecimiento. La verdadera atención implica ver, escuchar y aprender sin prejuicios.

Por el contrario, tomar poca conciencia de nosotros nos proporciona información muy limitada y disminuye nuestra comprensión y eso nos lleva a cometer errores y nos estanca impidiéndonos crecer. Tomar conciencia es un camino de auto descubrimiento, no es solo un ejercicio intelectual. Nuestra esenciaestá en nuestro cuerpo y en nuestra alma, no solo en el pensamiento. Por lo tanto, debemos escuchar y sentir en donde sea y de la forma que sea; sentir y confrontar nuestros bloqueos y nuestros titubeos si queremos estar abiertos a crecer como personas, de esta forma, el aprendizaje diario es mucho más fácil.

Pero el crecimiento y los logros personales no solo dependen de obtener información, tenemos que poner a consideración la validez de dicha información y ver de que forma embona con nosotros. Paradójicamente, el exceso de información contribuye de forma negativa a nuestra toma de conciencia, este es el problema del mundo actual. La abundancia de datos, noticias y comentarios se expande exponencialmente y nuestros puntos de vista y opiniones se vuelven segmentadas y subjetivas. Las personas tienden solamente a ver y valorar las perspectivas que encajan y son consistentes con sus propios intereses. Si nuestra mente no está abierta, la información que recibimos nos divide, tomamos partido y nos polarizamos, esto es la antítesis de el verdadero hecho de tomar conciencia, entender y crecer.

¿Cómo aumentar nuestra toma de conciencia para crecer en sabiduría, en amor y en logros? No es tan simple y no hay una forma universal que todos puedan emplear. Debemos empezar por un intento real de ser de mente abierta y honestos. El tomar conciencia empieza cuando nos damos cuenta de que nuestra comprensión es limitada y continua cuando nos llega el deseo de romper nuestras restricciones artificiales porque nos damos cuenta de todo nuestro potencial.

Aprender a tomar conciencia es un camino muy largo no es algo que se pueda digerir en pocos días, o semanas. Y aun cuando lo logremos, vamos aprendiendo más todos los días, nos convertimos en personas diferentes, aprendemos a reconocer hechos que hemos eludido en el pasado. Para tomar conciencia, debemos estar preparados para muchos obstáculos y retos. La seguridad y el confort son enemigos del aprendizaje y el crecimiento.

Para tomar conciencia es recomendable iniciar con pequeños cambios. Si queremos mejorar, hagámoslo fácil enfocándonos al principio en cosas simples. La ventaja de lo anterior es que nuestra energía, auto estima y confianza aumentan con cada pequeño logro. Todo depende de en donde estamos en nuestra vida, qué necesitamos ahora y a que estamos abiertos y dispuestos.

Al ir cambiando nosotros por tomar conciencia, el mundo también cambia. Entre mas aprendemos y más crecemos, el mundo también mejora. Experimentamos una transición de nuestras actividades que nos limitan y nos damos cuenta de lo que hemos aprendido y de lo que no hemos aprendido aún. Poco a poco nos damos cuenta de que podemos tener las herramientas para hacer de nosotros prácticamente todo y eso, cambia todo.

Para empezar a tomar conciencia, primero tomemos la simple decisión de ser abiertos y curiosos, pongamos atención a la forma en que reaccionamos a los estímulos que enfrentamos. Cada idea, cada persona y cada interacción nos brinda la oportunidad de observar la manera en que reaccionamos en nuestra vida. Cuando ponemos mucha atención podemos observar que nuestras reacciones son el resultado de nuestros temores, deseos y predisposiciones; nuestras reacciones nos dan pistas importantes para ver oportunidades de mejora.

Si ciertos conceptos, creencias, situaciones o personas nos incomodan más allá de lo que se podría esperar razonablemente o más de lo que afectan a los demás, debemos darnos la oportunidad de saber por qué. También podemos preguntarle a nuestros amigos y familiares lo que piensan acerca de nuestra interacción con el mundo, ellos pueden ser de mucha ayuda para que tomemos conciencia.

Si somos abiertos y curiosos con nosotros mismos, observaremos que hay muchos velos por descorrer y muchas puertas por abrir y mucho más detrás de todo ello. Si estamos listos para empezar a tomar conciencia, no hay aventura más excitante…. ni más gratificante.

“Si no estás dispuesto a aprender, nadie podrá ayudarte. Si estas determinado a aprender, nadie podrá detenerte”. Anónimo.

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