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Torreón

D'Sosa, tradición por generaciones

BEATRIZ A. SILVA MONDRAGÓN / EL SIGLO DE TORREÓN
TORREÓN, COAH, domingo 25 de agosto 2019, actualizada 9:16 am

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Estética D'Sosa es un negocio familiar que hoy en día se posiciona entre los lugares favoritos en su rubro de los laguneros para cortarse y peinarse el cabello.

Este emblemático lugar tiene sus orígenes en 1904, cuando el abuelo de don Ernesto Sosa Valadez puso por primera vez una peluquería, donde su hijo Horacio Sosa (padre de don Ernesto) aprendió del oficio, y lo continuó desarrollando hasta pasarle la pasión por los cortes de cabello a sus hijos, y ahora ha llegado también a manos de los nietos, quienes también aprendieron desde muy pequeños las técnicas que hacen que la cabellera luzca resplandeciente.

LOS INICIOS

Ernesto Sosa Valadez era un niño cuando comenzó a acudir a la peluquería que en aquel entonces trabajaba su papá.

Cuando aún era esta localidad Villa de Torreón, en 1904, el abuelo de Ernesto Sosa Valadez inició posicionando el negocio familiar con la peluquería "Rizo de Oro", ubicado en Morelos y Leona Vicario, comenzando así lo que hoy en día es la dinastía de la Estética D'Sosa.

Años después fue el padre de don Ernesto quien se quedó a cargo del negocio, continuando así con el oficio que la familia tomó muy en serio y siempre siendo amables con sus clientes.

En la plática que nos brindó a esta casa editora, El Siglo de Torreón, don Ernesto Sosa nos platicó que desde muy pequeño, a los 8 años, acompañaba a su padre a la peluquería donde ayudaba a limpiar los espejos, a barrer el cabello, y fue en este ambiente donde poco a poco aprendió el oficio de peluquero, memorizando las maniobras que con las tijeras hacía su padre.

"Mi hermano mayor, Óscar, y yo comenzamos el oficio al lado de mi padre Horacio Sosa en esquina Allende y Jiménez, ahí yo acudía desde muy pequeño a ayudarle a mi papá y así comencé a aprender", manifiesta.

Recuerda también que al ser un niño de pronto se escapaba a jugar con los pequeños de la cuadra, donde de pronto los papás de estos llegaban y le decían "Neto, tú naciste con las tijeras en las manos, córtale el pelo a mi hijo", "yo en esos momentos era un chamaco de tan solo 10 años", señala don Ernesto.

Así acercando un banquito a la silla de cortes de la peluquería, "recuerdo que mi papá me volteó a ver y me preguntó '¿qué vas a hacer, Ernesto?', y yo le contesté 'pues cortarle el pelo a este niño, papá'; mi padre solo hizo una mueca y me preguntó '¿y con cuál vas a empezar?', yo le dije que con el dos, o sea, las medidas que ocupábamos en los cortes, y mi papá me dijo que no, que con el uno empezara para que así tuviera oportunidad de corregir, y así fue como con la orientación de mi papá y viendo, poco a poco, en ratitos comencé a cortar cabellos", relató.

TOMANDO EL CARGO

Don Ernesto quedó a cargo de la peluquería Allende, y su hermano Óscar tomó las riendas de la sucursal ubicada en Matamoros y Jiménez.

La finca de Ernesto sufrió importantes daños estructurales, obligándolo a reubicarse a solo media cuadra de la misma avenida Allende; allí permanecería por 10 años más.

De pronto, en ese mismo sitio, un 31 de julio, siendo ya un amplio y moderno edificio, a partir de ese momento peluquería Sosa pasa a ser estética D'Sosa, convirtiéndose en su rubro en el negocio más grande de toda la región caracterizándose por ser completamente familiar y ofrecer un servicio integral para caballeros, damas, niños y niñas; la tradición familiar se hereda inaugurando un sucursal en Soriana Constitución.

CORTES

"Es imposible saber cuántos cortes de cabello he hecho, muchas cabezas han pasado por mis manos, incluso le he cortado el cabello a bebés de hasta 10 meses de edad, que sus papás traen que porque la cabellera del bebé es rebelde, porque sí hay bebés que nacen con mucho cabello, y aquí les di forma", comparte.

Además, describe, por sus manos han pasado muchas generaciones, "le he cortado el cabello a los abuelos, a los papás, a los hijos, y hasta a los nietos, son muchos los clientes que por años han venido, por años las generaciones que le siguen al jefe principal de la casa han acudido a Sosa a que se les atienda, porque aquí se les atiende bien, el trato es personal, y siempre se va muy a gusto", comenta.

TRATO AL CLIENTE

Para don Ernesto Sosa, el que un negocio se mantenga durante tantos años tiene que ver con cómo se trata a los clientes.

"Pues ya lo decía, el trato que aquí les daba es personal, son interminables las pláticas que también se tienen con los clientes, me volví confidente de muchos, los cuales incluso aún me buscan, he hecho amigos aquí, muchos clientes me dicen que me tienen cariño, y yo a ellos, porque aquí casi casi vivía, de lunes a domingo se abría y no me iba hasta que no atendiera al último cliente, entonces pues conocí aquí a mucha gente que se ha vuelto como parte de mi familia", expresa.

¡LISTO PA'L BAILE!

Esta es una de las frases típicas de don Ernesto, la cual les decía a sus clientes al término del corte, "'¡Listo pa'l baile!', es como les decía a mis clientes que el trabajo en su cabello había terminado, ya estaban muy bien cortaditos y peinados como para ir a un baile, así que esa frase se hizo una costumbre", ostentó.

Otras más de sus frases han sido '¿A rapa o pelón?', '¿Como siempre o para siempre?', con las cuales don Ernesto hacía más ameno el rato que durará el corte de sus clientes.

LOS HIJOS

Don Ernesto aún es muy fuerte, y se encuentra haciéndose cargo de su salud, además de que tal vez, después de un largo trayecto por las paredes de D'Sosa, sea momento de que frene un poco el paso, y se dedique a disfrutar de todos sus logros.

Es aquí donde sus hijos, Ernesto, Martha y Rocío, ahora entran como encargados de continuar con el negocio familiar, siendo que también ellos desde muy pequeñitos crecieron entre peines, sillones de estética, tijeras, cabellos, y así tal cual como su padre fueron aprendiendo de este oficio.

Don Ernesto Sosa platica que sus hijos desde chiquitos los traía a la peluquería, pero jamás dejó que descuidaran sus estudios, los tres son profesionistas, pero la pasión de la familia, dice, se lleva en la sangre, "porque les gustó este mundo de la estética y ellos ahora se encargan de todo, yo vengo todos los días porque es imposible para mí el separarme así como así de un lugar que me ha dado tanto, donde fui niño, donde continué como adulto, después como esposo, luego como padre, y aquí sigo en pie, muchos clientes aún vienen y me visitan, me gusta mucho platicar con ellos y recordar viejas anécdotas, saber cómo están", externó.

CORTE A PERSONALIDADES

Son muchas también las personalidades del mundo de la política, la música y hasta empresarios que han acudido a hacerse sus cortes de cabello a D'Sosa.

"Aquí han venido personalidades como el mismísimo pintor mexicano José Luis Cuevas, también el gobernador Miguel Riquelme, el torero Arturo Gilio, entro otros tantos, como empresarios y otros políticos que aquí han venido a cortarse el cabello", recuerda Don Ernesto.

66 AÑOS EN LAS TIJERAS

Hoy en día esta tradición que ha hecho historia cuenta con una importante fuerza humana de trabajo, todos conscientes y dispuestos a la entrega y el compromiso que han caracterizado Ernesto Sosa a lo largo de 66 años de servicio y dedicación para con las familias laguneras.

De generación en generación

Estética D'Sosa ha pasado por distintas generaciones.

*El negocio lo inició el abuelo de don Ernesto Sosa Valadez.

*Su hijo Horacio Sosa aprendió ahí el oficio de peluquero, quien con los años se quedó con el negocio familiar.

*De igual forma, su hijo Erneso Sosa fue aprendiendo desde pequeño hasta que llegó el momento de hacerse cargo del negocio.

*Tras 66 años como peluquero, don Ernesto sigue asistiendo a la peluquería, la cual ya está a cargo de sus hijos.

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