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Finanzas

El fino arte de la restauración

Conozca cómo iniciarse en el proyecto de "revivir" a un clásico

AGENCIAS
CIUDAD DE MÉXICO, miércoles 21 de agosto 2019, actualizada 9:22 am

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La pasión por los autos puede tener diversos orígenes. Puede tratarse de una herencia de nuestros padres, la aparición de un vehículo que nos enamorara a través de una película o gracias a un póster que tuviéramos colgado en nuestro cuarto.

Cualquiera que haya sido el caso, es muy probable que los que considerábamos los autos de "nuestros sueños" hayan dejado de ser producidos o, bien, se hayan transformado de tal manera que no sean lo mismo que lo que originalmente nos cautivó.

Sin embargo, el cese en la fabricación de cualquiera de estos autos no es impedimento para cumplir nuestro sueño de ser propietarios de uno de ellos gracias a un proceso de restauración que, si bien no será sencillo, nos dará la enorme satisfacción de tener un auto verdaderamente único.

Para conocer cómo iniciarse en la restauración de un auto, cuáles serán los obstáculos al hacerlo y tener una idea de los pasos a seguir, esta semana entrevistamos a expertos que nos comparten su experiencia en esta materia.

PURO MÚSCULO AMERICANO

Héctor de Losada, mejor conocido como "Franky Mostro", es uno de los mayores entusiastas de la restauración de muscle-cars en nuestro país. Su colección personal incluye más de 16 modelos, entre los cuales destaca un Shelby Cobra de 1966, un Pontiac GTO de 1965, un Dodge Challenger 1979 y un Chevrolet Camaro de 1967.

Inició su colección como una pasión heredada por su padre, quien a la vez restauraba vehículos con instrucción de revistas estadounidenses que decían cómo reparar hot-rods y modelos americanos como un Chevrolet Bel-Air y un Ford Model A que, a la fecha, Franky Mostro conserva.

Para el también comentarista, la restauración de autos es igual de válida que el coleccionismo de timbres postales o de botellas de vino y piensa que, si alguien considera la compra de refacciones y el pago de servicios en un taller como un gasto de dinero, la rehabilitación de un clásico no es para ellos.

"A los pocos meses que inicias a restaurar tu primer auto puede parecer que estás tirando tu dinero a la basura porque puedes ver muy poco avance. Sin embargo, al momento de sacarlo a la calle y ver cómo todos se quedan viendo y admirando tu auto, la sensación de orgullo es impresionante y vale la pena cada centavo invertido", declara.

"Franky Mostro" señala que su principal consejo para alguien que desea iniciarse en la "resurrección de un clásico" es estar completamente seguro de poder dedicarle tiempo y estar preparado para la frustración porque, de manera contraria, efectivamente se convertirá en una pérdida de tiempo y dinero porque, ineludiblemente, abandonará el proyecto.

"Hay que tener en mente que es probable no recuperar la inversión que le inyectas y que es muy equivocada la idea de querer arreglar un auto porque lo viste en un programa de televisión por cable. Tiene mucho menos glamour y es como cualquier otro proyecto a largo plazo: en realidad nunca terminas de restaurar un auto porque le van saliendo cosas", señala.

A pesar de que el entrevistado ha restaurado coches en pésimo estado hasta llevarlos a un estado de funcionalidad y competencia estética, recomienda buscar ejemplares que no estén demasiado dañados porque el proceso de rehabilitación puede ser el doble de caro que con un vehículo con ligeros daños.

Para "Franky Mostro" el principal punto a revisar antes de comprar un clásico es que todos los documentos de éste estén en perfecto orden o, de otra manera, es adquirir dolores de cabeza legales y burocráticos.

"En este ámbito de los clásicos es fácil encontrarse con 'coches chuecos' que son ilegales porque fueron importados sin pedimento aduanal o hay algo oscuro con su dueño anterior. Estos puede que hayan sido robados y, si no revisas a detalle cada papel, te lo van a quitar las autoridades."

También hay que revisar el estado del vehículo y no está demás llevar a un mecánico para que lo revise a profundidad. Los dos puntos más importantes a examinar son los compuestos mecánicos como transmisión y motor (en caso de que no se los vayas a cambiar) y también que no esté descuadrado por un choque", comenta Franky Mostro.

A consideración del restaurador no existe un vehículo ideal sobre el cual empezar, pues cada uno tiene su complicación. Sin embargo, recomienda que, si es el primer proyecto de alguien, lo más sencillo es "irse a lo seguro".

"Una buena opción para empezar es un Mustang. Es un auto bastante bonito, con mucha historia y que tiene un mercado impresionante de piezas de refacción. Puedes armar un Mustang de 1969 con 100% de partes nuevas y sin la necesidad de ir a un yunque a buscar otra parte. Yo recomendaría ponerle puros accesorios nuevos a un auto que se va a reparar. Si bien tiene su romanticismo buscar partes reutilizadas o de segunda mano, éstas normalmente no tienen garantía y pueden alentar el proceso de restauración", declara Héctor de Losada.

Fijar un presupuesto inicial en un vehículo clásico es prácticamente imposible para Franky Mostro, pues cada auto tiene su historia y un mismo Ford Mustang de 1972 puede costar 200 mil pesos o 500 mil pesos, dependiendo el estado del vehículo, si se trata de alguna edición especial o si tiene algo de equipo que eleve su precio.

No obstante, considera que quien desee iniciar la restauración de un clásico debe de tener en mente que la compra de éste es solo el primer paso y que las restauraciones pueden costar el doble o el triple de lo que costó el auto.

Para el también influencer, a pesar de que hay quienes se dedican a eso, no conviene ver la restauración como negocio que te deje muchos frutos porque es muy difícil colocar bien a las unidades.

"Yo creo que si lo ves como negocio, vas a sufrir mucho, porque la mayoría de las veces no te van a pagar todo lo que le pusiste a tu auto. Ya sea en refacciones o en horas hombre. Cuando lo vendes, no le puedes poner precio a eso".

"Yo considero que la restauración de un auto debe de nacer de la pasión para que llegue a un buen resultado. No hay nada más tedioso que trabajar en un vehículo aburrido y, por el contrario, cuando vendes uno de tus autos reparados por alguna necesidad económica, es igual de difícil que deshacerte de un cachorrito por el cariño que les agarras", concluye Franky.

EL RESPALDO DE UN CLUB

Para restaurar el vehículo de nuestros sueños no es necesario ser un experto en mecánica y tener una enorme cochera que nos permita desarmar un motor con todas las herramientas en ese mismo lugar.

Para muestra, el trabajo realizado por Nicolás Bachechi quien es miembro del BMW Car Club México y es dueño de uno de los pocos M3 E30 de 1989 que hay en México. De acuerdo con palabras de Bachechi, abogado de profesión, no hay más de 10 ejemplares de este modelo en nuestro país y ser dueño de uno es un sueño que tenía desde pequeño pues era fanático del serial DTM en la década de los ochenta.

Según Bachechi, hubiera sido imposible conseguir y restaurar el coche de sus sueños sin la ayuda de miembros del club, quienes le han asistido a conseguir piezas que incluso ya no se fabrican o realizar reparaciones con especialistas.

"Este es un coche de 1989 y, en sí, BMW empezó a operar en nuestro país hasta 1994, por lo cual hay muy pocos mecánicos que sepan cómo trabajar un auto como este. Gracias al club he podido ir con la gente adecuada para arreglar problemas y, en otros casos, he sido autodidacta con tutoriales online que sin duda me han ayudado", señala el miembro del club.

"GASOLINA EN LAS VENAS"

Fercho Urquiza es un joven piloto mexicano que radica en el estado de Querétaro y busca mantener vivo el legado de la familia que se asocia con la restauración de autos por más de 40 años.

Su padre Fernando Urquiza, es uno de los restauradores más famosos de México al ser reconocido en ocho ocasiones como el ganador del Concurso Internacional de la Elegancia que cada año se conmemora en el municipio de Huixquilucan.

Ningún otro restaurador en nuestro país ha ganado este reconocimiento en tantas ocasiones, y Fercho Urquiza busca seguir los pasos de su padre con la apertura de su primer taller de reparación.

A pesar de que aparenta una corta edad, Fercho ha restaurado clásicos desde los 16 años y cuenta con un portafolios de recuperación que va desde modelos MINI de la década de los sesenta a ejemplares Porsche con más de 40 años de vida.

Para él, el primer paso para llevar a cabo una buena restauración está en el orden de las cosas y en una disciplina de control.

"Mi padre me enseñó que es indispensable marcar cada uno de los cables y los tornillos que se desarman para ensamblar de manera correcta, pues de otra manera, vamos a tener un trabajo inservible. Urquiza recomienda elegir el auto que se vaya a restaurar tomando en consideración la cantidad de información que exista del modelo, pues considera muy complicado trabajar "a ciegas" con un vehículo que tiene poca información desde su sistema de cableado electrónico o hasta la paleta de colores original.

500

MIL PESOS

La historia puede hacer que un mismo Ford Mustang cueste entre 200 o 500 mil pesos.

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