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Espectáculos

Miguel Luna, el lagunero que no se deja vencer

Ha tenido éxitos, pero también fracasos que lo han hecho más fuerte; tras vencer el cáncer hoy más que nunca disfruta cada día de su vida

ALDO MAGALLANES / EL SIGLO DE TORREÓN
TORREÓN, COAH, domingo 04 de agosto 2019, actualizada 1:13 pm

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En algún momento de su vida, sea cual sea su edad, ha tarareado temas como Pupilas de gato, Casi perfecto, Oro, Invisible, Japi, No soy el aire, Minutos o El amigo que se fue. Quizás usted no lo sabía, pero éstos y otros más provienen de la inspiración de un lagunero, su nombre es Miguel Luna.

Luna nació en Torreón, Coahuila, hace algunos años en la colonia Moderna, muy cerca de la Plaza de Toros. Estudió arquitectura sin saber que su destino se encontraba en la música, por lo que dicha profesión sólo la ejerció un año.

La vida le ha dado muchos éxitos al igual que fracasos, mismos que lo han hecho más fuerte, tan es así que hace unos años le diagnosticaron cáncer y lejos de sentirse derrotado luchó día y noche para vencer la enfermedad, algo que sí logró.

Luna platicó con EL Siglo de Torreón de su carrera y de su nuevo disco. El punto de encuentro fue el Cerro de las Noas, donde se encuentra el Cristo de las Noas. Miguel quería estar más cerca de Dios, quien según dijo, fue su cómplice a la hora de librar la enfermedad.

Sonriente, con el cabello arriba de los hombros y con todas las ganas de seguir creando melodías que se queden en el corazón de la gente, el torreonense contestó todas las preguntas sin titubear.

¿Dónde naciste?

A mucha honra soy lagunero. Nací en la colonia Moderna, en una casa por la avenida 5 de Mayo ya que mi abuela era partera. Ahí vine al mundo, en ese domicilio.

¿Qué estudiaste?

Arquitectura por la Universidad Autónoma de Nuevo León. Soy Tigre, pero santista de corazón. De igual manera estudié música en la Ciudad de México.

¿Cómo fue tu primer acercamiento con la música?

Bueno, antes de que estudiara música compuse una canción a los 8 años de edad a una niña que me gustaba y seis años después me animé a tocar una guitarra.

¿Cómo se llamaba esa melodía?

No puedo decir porque lleva el título de esa personita y ya no se encuentra en este mundo.

¿Entonces quiere decir que desde chiquito el amor fue tu principal detonante para componer?

Así es y me encanta porque el amor es el motor del mundo y para mí no iba a ser la excepción.

¿Esto te hizo darte cuenta qué tenías talento para escribir?

Creo que el talento uno no sabe que lo tiene, creo que va en función más a lo que te dicen de frente. No es prudente pregonar que tienes talento, es mejor que alguien te diga que lo tienes y así me ocurrió a mí.

¿Por qué lo dices?

Cuando estaba estudiando arquitectura figuraba en los concursos de canto y fue entonces que muchas personas, como mi exsocio, Chema Frías, con quien hacía rolas, me dijeron que mis melodías podían trascender. Yo no creía que tenía talento para esto.

¿En qué momento dejaste la arquitectura?

Yo construía canales de riego en Zacatecas y un día, precisamente Chema, me dijo 'tienes talento, vámonos a la Ciudad de México', le hice caso y a los 26 años ya estaba allá también trabajando como arquitecto.

¿Y la música?

Para sostenerme en Ciudad de México componía canciones, además del trabajo como arquitecto, sin embargo, me dí cuenta que la música era lo mío y el gusto por la arquitectura, en cuanto a ejercerla, me duró un año.

¿Cuál fue el primer éxito que conseguiste como compositor?

Creo que fue Oro, para Bronco, luego vino Casi perfecto de Ana Cirré, que fue un boom en Centro y Sudamérica. No soy el aire de Benjamín no fue un hit como tal, pero es una canción que tiene un mecanismo raro de supervivencia y ahí está, es una de las canciones clásicas de mi carrera. Luis Miguel me grabó Pupilas de gato en 1988.

¿Qué tiene que tener una canción para que se vuelva un éxito?

No hay una fórmula específica. Ojalá hubieran éxitos todo el tiempo, siempre hay subidas y bajones de cómo la gente percibe las canciones. Los tiempos cambian y todo eso tiene que ver con el estado de ánimo de la gente o el de uno mismo para hacer canciones que las personas acepten o no.

¿Alguna vez te dijeron que no tenías talento?

Sí, por supuesto. La primera vez que entre a una disquera transnacional, Sony como tal, a los pocos meses de que me firmaron como artista, así mismo me liquidaron. Hubo cambio de presidente de la disquera y el que llegó no creyó en mí. A raíz de eso me fui a vivir a Miami decepcionado, aunque seguí haciendo canciones.

¿Esta situación te llevó a caer en vicios?

No. Nunca he sido vicioso de nada, gracias a Dios y creo que ahora mismo estoy muy viejo para agarrar nuevas mañas.

Tienes muchos reconocimientos, entre ellos tu ingreso al Salón de la Fama de los Compositores, ¿no es así?

Me decía Rudy Pérez cuando ingresé al salón -hace tres años-, que, 'esto no es un Grammy, ya que el Salón de la Fama es como el Nobel de la música a nivel latino y tú ya estás a ese nivel', sus palabras me hicieron sentir muy honrado porque él es uno de los grandes de la música contemporánea. Me honra estar en ese salón, pero tengo claro que tengo que seguir luchando todos los días.

¿Cuáles son tus maestros de vida?

Serrat, Manzanero, Arjona, José Alfredo Jiménez, Álvaro Carrillo, Fato, Martín Urieta y muchos otros más.

Hace poco luchaste contra un padecimiento de cáncer y lo venciste, ¿de dónde sacaste la energía para hacerlo?

De Dios. Estoy en Torreón y me acuerdo de esos pasajes duros, aquí tuve dos operaciones, una a nivel privado, en donde no me sacaron el tumor, más bien la lana; y la otra en un hospital público, en la clínica 71 del IMSS con los doctores César Hernández y a Francisco Rosales, quienes me salvaron la vida y siempre les estaré agradecido.

De alguna manera, ¿renaciste?

Sí, en todos sentidos. Estoy agradecido con la vida y con la gente y así como me dan tanto, yo también tengo que dar.

Traes un nuevo disco, ¿qué hay con éste?

El álbum se llama Souvenir y ahí va.

¿Planeas una gira con Nicho Hinojosa?

Así es. Se llama el tour Encantados, donde su servidor cantará con Nicho, además de él posiblemente se nos unan otros artistas.

¿Qué les dices a tus paisanos?

Soy muy bendecido de pertenecer a esta tierra, si bien la ciudad es de los grandes esfuerzos puedo decir que yo soy un representante y sigo haciendo mi mejor esfuerzo para no fallarme a mí, a mi gente, al público y a mi tierra.

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