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Recuerdos del Ayer

“EL CAVERNARIO’’ GALINDO

Sergio Luis Rosas/ EL SIGLO DE TORREÓN
TORREÓN, COAH, miércoles 29 de mayo 2019, actualizada 10:07 am


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Rodolfo Galindo Ramírez, mejor conocido como “El Cavernario’’ Galindo, nació en Chihuahua, pero desde temprana edad radicó en Torreón, Coahuila, ciudad a la que consideró su tierra natal, siendo considerado como el mejor gladiador rudo en la historia de la lucha libre mexicana.

Acaparó la atención de los aficionados por sus rudezas ante los adversarios, su aspecto de “troglodita’’, su voz ronca y su indumentaria.

En ocasiones su equipo era de piel de algún animal, como chiva, res o venado, e imitación de lince o tigre. También llegó a luchar descalzo. De joven sufrió un accidente automovilístico que le dejó cicatrices en el rostro por el resto de su vida, lo que le daba un aspecto siniestro, complementándolo con su pelo largo.

Se inició en este rudo deporte a la edad de 15 años en el Palacio de los Deportes de la colonia Moderna, su primer entrenador fue el legendario Geraldo Hierro Riera. Fue contemporáneo de grandes luchadores laguneros, como El Médico Asesino, El Verdugo, Polo Torres y Joe Marín, entre otros.

Debutó en la lucha profesional en 1938 con el seudónimo de Ruddy Valentino, antes de ser conocido como “El Cavernario’’ Galindo. Después entrenó con Cuauhtémoc Velasco, mejor conocido como “El Diablo’’ Velasco. Era un joven muy delgado en ese entonces y su estilo siempre fue el de luchador agresivo.

Después de extensos ejercicios de levantamiento de pesas obtuvo un físico adecuado a su personalidad. La mayor parte de sus primeros años de luchador fueron entre las ciudades de Torreón y Monterrey. Su primera lucha libre en la Ciudad de México fue el nueve de abril de 1944.

En la Arena México derrotó a Enrique Llanes el diez de diciembre de 1948, todavía luchaba con el sobrenombre de Ruddy Valentino, hasta que un día leyó un programa y notó que don Salvador Lutteroth le había impuesto el sobrenombre de “El Cavernario’’ Galindo.

El señor Lutteroth, fundador de la empresa denominada Lucha Libre Mexicana, se fijó en Rodolfo Galindo por su capacidad en la lucha libre y su aspecto físico marcado por las cicatrices del accidente, por lo que pensó para él un sobrenombre que fuera más acorde tanto a su físico como a su temperamento, fue así como nació “El Cavernario’’ Galindo, apodo que supo aprovechar muy bien.

Su estilo era meramente callejero, le gustaba patear a sus oponentes, morder la nariz y los dedos, golpear sus cabezas contra el ring y sólo se detenía cuando miraba a sus oponentes indefensos cubiertos en su propia sangre. También tenía una habilidad para enardecer a la multitud hasta el punto de ser detenido temporalmente más de una vez por noquear a un aficionado que intentó atacarlo.

En sus combates mostraba una brutalidad sin precedente en el pancracio nacional. Se cuenta que una bailarina llamada Esmeralda actuaba antes de los enfrentamientos y llegó a la pista con su mascota, una serpiente gigante. Algunos aficionados querían asustar al “Cavernario’’ Galindo y le aventaron la víbora, pero para sorpresa de todos Rodolfo agarró el animal y lo rompió en pedazos utilizando dientes y manos, mientras se reía en voz alta, causando horror y enojo entre el público.

El primero de julio de 1949 derrotó al “Tarzán’’ López, ganando así el Campeonato Nacional Semipesado, único título que ganaría en su carrera y que posteriormente perdió ante Enrique Llanes en diciembre de 1950. La rivalidad que marcó la carrera de Rodolfo Galindo y que terminó por lanzarlo a la fama se dio a partir de 1951 ante Gory Guerrero, un luchador técnico famoso y consentido del público. Los combates entre ambos se consideran hasta hoy como los más sangrientos y violentos de la lucha libre mexicana.

Esa rivalidad le ocasionó en uno de sus múltiples enfrentamientos que sufriera una lesión en la garganta, que dio origen a una de las más famosas características del “Cavernario’’ Galindo, su voz ronca que cimbraba los cuadriláteros.

Fue junto con El Santo, Blue Demon y Black Shadow uno de los luchadores más famosos de su época, su popularidad estuvo vigente durante décadas y siguió luchando hasta 1993. Su carrera terminó cuando se rompió una de sus vértebras, murió años después de esta lesión, el 19 de julio de 1999 a la edad de 75 años.

En 1996 ingresó al Salón de la Fama del Wrestling Observer Newsletter. Fue también actor de cine e intervino cuando menos en 30 películas al lado de El Santo, Blue Demon, El Médico Asesino y otros grandes luchadores.

En 1988 los promotores Carlos Elizondo y Carlos Padilla Muñoz realizaron una función de homenaje al “Cavernario’’ Galindo, siendo programado en la lucha estelar. Pidió una mandíbula de res para acompañar su indumentaria, el primer impacto fue cuando todo el público que abarrotó el Auditorio Municipal de Torreón le brindó un caluroso aplauso, como nunca antes se había visto. Rodolfo Galindo si fue “Profeta en su tierra’’.

En ese enfrentamiento descalabró al luchador Valente Fernández, a quien golpeó con el filo de la quijada, ocasionándole una herida de una pulgada en pleno cráneo para no dejar duda de que seguía siendo el rudo número uno de México. Su contrincante al ser golpeado manifestó “Pega duro el viejito’’.

Estuvo activo en el Consejo Mundial de Lucha Libre desde 1930 hasta el año de 1993.

La famosa llave denominada “La Cavernaria’’ debe su nombre al legendario gladiador lagunero, cuyo recuerdo sigue vigente al paso del tiempo entre los amantes a la lucha libre. ¡Hasta el próximo miércoles!

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