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Deportes

Cumplen sueño de la infancia

Peloteros del Unión Laguna comparten cómo hicieron de su deporte una forma de vida

AARÓN ARGUIJO / EL SIGLO DE TORREÓN
TORREÓN, COAH, martes 30 de abril 2019, actualizada 8:23 am

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Los deportistas profesionales, de quienes hoy escribimos sus logros y victorias en las páginas de El Siglo de Torreón, un día fueron niños con sueños, METAS e ilusiones.

En el marco del Día del Niño, hablamos en exclusiva con tres peloteros de los Algodoneros del Unión Laguna, quienes nos cuentan sus recuerdos infantiles, la ilusión de jugar beisbol todos los días y la manera en que lograron convertir a su deporte preferido en su oficio.

Los infielders Ciro Norzagaray y Niuman Romero, así como el lanzador Román Peña Zonta, nos contaron sobre sus inicios en la práctica del "Rey de los Deportes", la emoción de ponerse un uniforme de beisbol y la manera en que cristalizaron su sueño de firmar para jugar pelota profesional.

NACIERON CON EL BAT EN LA MANO

Los tres peloteros guindas coincidieron en su inicio precoz en la práctica del beisbol; cada uno fue llevado por sus padres a hacer deporte, prácticamente cuando apenas aprendieron a caminar.

"Empecé a jugar a los tres años, creo que como a los seis me enamoré a fondo de este deporte y me determiné ser beisbolista profesional", relató Ciro Norzagaray. Por su parte, Niuman Romero tuvo siempre en casa el ejemplo y el amor por el beisbol: "tengo muy bonitos recuerdos de cuando era niño, comencé a ir a los estadios desde que tenía dos años de edad, porque mi papá tenía desde entonces y aún tiene un equipo de ligas infantiles, así que desde siempre me llevaron a los estadios y pronto comencé a jugar".

El bajacaliforniano Román Peña Zonta igualmente se puso un guante en la mano desde que era muy pequeño; fue la manera que encontraron sus padres para mantener ocupado a su travieso hijo.

"Nací y crecí en Tijuana. De chiquito, era muy tremendo, de hecho por lo hiperactivo que era, mi mamá me tuvo que meter en varios deportes, jugué beisbol, basquetbol, karate, cosas así, mi abuelita también, así me mantenían ocupado, porque siempre andaba muy activo, por lo que empecé a jugar beisbol ya en equipos a los cuatro años de edad", contó mientras intentaba cargar a su pequeño hijo, igualmente tremendo, como relata su padre que era a su edad.

Esos recuerdos de la niñez que acompañan a los seres humanos para toda la vida, llegan a la memoria de los deportistas que hoy representan a La Laguna y tienen presente esos equipos que fueron sus primeras familias en el terreno de juego.

"Siempre jugué en un equipo infantil, el de mi papá, que se llama Los Unidos. Juega en Barcelona, Venezuela. Siempre jugué short stop, pero en ese entonces y todavía, me gusta jugar todas las posiciones, de hecho a veces le pedía a mi papá que me pusiera de catcher, me gustaban los retos y aún es así", dijo "El Capi" Romero, quien aseguró que fue un niño tranquilo; no dio dolores de cabeza a sus papás.

Por su parte, Ciro mantiene en su memoria los primeros pasos que dio sobre un diamante.

"Empecé a jugar en México. Por el trabajo de mi papá, empecé en la Liga Mexica y después en la Liga Olmeca, mi primer equipo se llamaba Filis y mi primera posición fue la primera base, me gustaba porque cachaba la bola, era de los mejores a los tres o cuatro años, mi primera entrenadora fue una mujer, Marthita, ella me hizo short stop, yo quería ser primera, pero ella fue más terca y no se equivocó, porque es la posición que sigo jugando", recuerda Norzagaray.

Aunque como en todo niño, las ilusiones se multiplican, finalmente la idea de ser pelotero profesional siempre estuvo en la mente de Román Peña Zonta: "desde que tenía cuatro años, vi el beisbol en la televisión, empecé a jugarlo y pronto me hice a la idea de ser jugador profesional, en algún tiempo me gustó la idea de ser veterinario, pero siempre en realidad el beisbol fue lo primero".

Tras alimentar la ilusión de ser peloteros profesionales desde su niñez, a los tres les llegó el momento de elegir al beisbol como su oficio.

"Tuve oportunidad de firmar con equipos profesionales desde los quince años, pero mi papá no me dejó, siempre quiso que primero terminara una carrera, se dio la oportunidad de ir a estudiar a Estados Unidos con una beca deportiva, así que me fui a North Carolina y al regresar me dieron la oportunidad de jugar con Naranjeros de Hermosillo, luego Leones de Yucatán y ahora en Unión Laguna", relató Ciro, quien se graduó en administración de empresas internacionales en el Wesleyan College de Carolina del Norte.

Niuman Romero igualmente dejó de ser niño cuando llegó el momento de optar por la pelota profesional: "a los trece años, me vieron los scouts, mi equipo siempre estuvo peleando campeonatos, yo también era lanzador, luchaba por la oportunidad de firmar como profesional, se dio en el 2002 con el equipo de Cleveland y he estado dando lo mejor de mí para tener una bonita carrera".

Finalmente, los hoy Algodoneros dejaron un mensaje para los niños, fieles aficionados al equipo guinda: "No dejen de luchar por sus sueños, que se pongan METAS y todos los días trabajen en visión de eso. La pelota no es nada fácil, hay que venir todos los días a trabajar y mejorar individualmente porque el reto es con uno mismo, cada día tenemos que ser mejores como jugadores y como personas, con la humildad siempre vamos a conseguir nuestros sueños", afirmó Niuman Romero.

Agregó Norzagaray: "si les gusta algo, sigan sus sueños, que por más difícil que sean, si ustedes le echan muchas ganas, lo van a lograr; los esperamos en el estadio de la Revolución para que nos vengan a apoyar". Román Peña Zonta también envió su mensaje a los pequeños laguneros: "siempre sigan sus sueños, si tienen alguna META en su vida, ya sea jugar un deporte a nivel profesional o tener algún otro trabajo, que se enfoquen en eso y traten de lograrlo, que sea lo primero en su vida, además de los estudios".

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