18 de junio de 2019 notifications
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"Yo les ayudo, pero me toma una foto", dice José Manuel al ver que hacíamos un recorrido, para observar las condiciones en las que funciona la escuela Antorcha del Saber, la cual se encuentra en la colonia San Agustín, un asentamiento irregular que se localiza, al fondo del ejido que lleva el mismo nombre.

Muy cerca del ejido San Agustín se encuentra la Zona Industrial y en terrenos de esa comunidad se han desarrollado algunos fraccionamientos, que contrastan con la marginación en la que viven las 400 familias, simpatizantes de la organización Antorcha Popular, que llegaron y se posesionaron de los terrenos, propiedad del municipio.

Reconocen que su situación es irregular, pero aseguran que la necesidad los obligó.

José Manuel se encontraba en el bebedero, junto con dos compañeritas de clase y se percató que hacíamos la entrevista y que posteriormente recorríamos los salones para tomar fotografías, por lo que de inmediato se acercó y dijo: "Yo les ayudo, pero me toma una foto". Luego de que se le cumplió la petición, fue por sus compañeras Claudia y Leydi y se volvió a acercar: "Ahora tómenos fotos a todos", ¿luego como te las entrego? le dije, y él solo sonrío y contestó: "pues regresa después".

Después de la "sesión de fotos" y al ver que ya nos retirábamos, el pequeño nos acompañó a la puerta y nos despidió, no sin antes recordar que debíamos regresar para entregar las fotografías.

José Manuel es uno de los 211 niños de primaria y preescolar que reciben su instrucción en condiciones muy precarias. El asentamiento de las 400 familias obligó a crear una escuela con salones de cartón, pero luego entre los padres de familia se organizaron para hacer actividades y construyeron dos salones. Después de tanto "pelear", el año pasado el municipio les autorizó el recurso para construirles otro salón y la malla ciclónica. Ya está en proceso la edificación de los sanitarios, pero hay tres grupos, cuyos niños siguen tomando clases en jacales.

Toman clases escuelacuela

José Manuel, Claudia y Leydi, son algunos de los más de 200 niños que toman clases en condiciones muy precarias. (MARY VÁZQUEZ)

Algunas madres de familia afirmaron que cuando se creó la colonia, acudieron al ejido San Agustín donde hay una escuela primaria y un preescolar, pero no había espacio para recibir a sus hijos. Llevarlos a otras escuelas no era opción, ya que tendrían complicaciones para el traslado.

Karla Olivas, líder de la organización política, recuerda que la escuela empezó a funcionar hace tres años, con un grupo 24 niños de preescolar y un año después se creó la primaria con 80 niños inscritos. Ahora suman 211 estudiantes.

"Fuimos y tocamos puertas en varias escuelas y no había cupo. Nosotros no pensábamos construir esta escuela, pero la necesidad nos obligó, no había dónde mandar a los niños y empezamos a funcionar con jacales" afirma Karla.

Fuimos y tocamos puertas en varias escuelas y no había cupo, nosotros no pensábamos construir esta escuela, pero la necesidad nos obligó, no había donde mandar a los niños y empezamos a funcionar con jacales”. — Karla Olivas, líder de organización política

Dice que ya contaban con una escuela en la colonia Ampliación Valle La Rosita y asegura que la Secretaría de Educación en el Estado les permitió que la escuela de San Agustín funcionara como una extensión de esa institución, en tanto se autorizaba una clave para ésta, pero para ello deben contar con la posesión legal del terreno.


<p>Toman clases escuela

Para que la Secretaría de Educación autorice la clave deben obtener la posesión legal del terreno, pero el procesos está “atorado”. (MARY VÁZQUEZ)

"Haga de cuenta que están tomando clases en aquella escuela, pero en realidad están aquí. Los niños sí están dados de alta en la Secretaría de Educación, preguntamos y nos dijeron que sí se podía trabajar así", asegura.

Comenta que cuando empezó la escuela había tres maestros que eran practicantes, uno para preescolar y los otros dos atendían tres grupos cada uno, luego de tanto "presionar" a las autoridades educativas consiguieron que les asignaran más maestros y paulatinamente fueron autorizando las plazas hasta completar la plantilla en la primaria, en tanto que para el preescolar todavía les falta una maestra, pues en el grupo son 42 niños, amontonados en un salón y aunque la educadora que los atiende "no se da abasto", se las ingenia para trabajar.

Para que se pueda regularizar la situación de la escuela es necesario obtener la escritura del terreno y según comentan las madres de familia está en trámite, pues la administración municipal aceptó ceder la propiedad, pero el documento está "atorado", por lo que urgieron el alcalde Jorge Zermeño a que atienda el asunto para que se le de celeridad al documento, ya que sólo de esa manera se conseguirá que la Secretaría de Educación asigne los recursos para la edificación un plantel en condiciones más dignas.

La idea es que donde se encuentran los jacales funcione el preescolar y ya hay otro espacio destinado por el Municipio que se encuentra muy cerca del Fraccionamiento Jardines de San Agustín.

Toman clases escuelamary

Los padres de familia “pelearon” hasta conseguir que el municipio les apoyara con la construcción de un salón y los sanitarios. (MARY VÁZQUEZ)

"La próxima semana vamos a ir a ver al alcalde para que nos ayuden a destrabar lo de las escrituras, porque si hay algunas familias inconformes, en las condiciones en las que están los niños, los jacales están casi cayéndose, de hecho cuando llueve o se hace el 'terregal' se han caído los cartones y aquí entre todos los volvemos a levantar".

Las madres recalcan que es necesario que la autoridad municipal le dé celeridad al regularización del terreno, para que se les pueda asignar la clave escolar.

"El problema es que debemos tener el terreno ya legalmente para que la Secretaría de Educación autorice la construcción de la escuela".

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