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Gómez Palacio y Lerdo

Crónica

Padre Lucas Cervantes Arámbula.Un Sacerdote Santo de Coyote, Coah.

José Jesús Vargas Garza
domingo 24 de marzo 2019, actualizada 10:32 am

Segunda parte y última

En los terrenos de la Hacienda de San Antonio del Coyote, denominado como San Antonio de los Milagros, se construyó la pequeña capilla en el año de 1896, asignándole el nombre de nuestra Señora de Guadalupe con jurisdicción pastoral de la Parroquia de Nuestra Señora del Refugio de Matamoros, Coah. En los primeros años la atendió en forma interina el Sr. Cura Jesús Treviño, del 14 de octubre de 1900 al 10 de octubre de 1901. El padre Manuel López, interino del 13 octubre de 1901 al 26 de octubre de 1902. Después el padre Francisco A. Luna como párroco, del 16 de noviembre de 1902 al 6 de agosto de 1905, reconociéndolo como el primer Vicario de la Parroquia de Matamoros, Coahuila. El padre Manuel López del 14 de agosto de 1905 al 8 de abril de 1906, mientras el Presbítero Francisco A. Luna, pasa como encargado al templo del Porvenir del 13 de abril de 1906, hasta el 3 de febrero de 1907; continuando el Cura Luna a partir de esa fecha en el Templo de Coyote, hasta su muerte en el año 1915. En ese último periodo del Padre Luna, gracias a su gran vocación eclesiástica, logra el aumento de la feligresía cristiana y la elevación a vice Parroquia de Matamoros, teniendo dentro su jurisdicción pastoral de varias poblaciones vecinas.

El padre Lucas Cervantes Arámbula arribó a esta Comarca Lagunera, precisamente a Torreón, fungiendo como vicario el mes de octubre de 1912. Y el 26 de julio de 1915 sustituye al finado padre Francisco A. Luna, con el cargo de Vicario Interino de la Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe, en Coyote, Coah. El Padre Lucas Cervantes fue un santo varón, originario del Rancho El Pedregoso, jurisdicción de Teocaliche, Jal. Hijo de Martiniano Cervantes y Sixta Arámbula. Recibió el sacramento de la confirmación el 22 de enero de 1888, por el Excelentísimo Sr. Obispo D. Juan C. Raimonde, Obispo de Hong Kong, China. De sus primeros estudios se ignoran en que parte los realizó, pero si se sabe que fue ordenado Sacerdote el 11 de agosto de 1912 en Saltillo, Coah., por el Sr. Obispo don Jesús María Echavarría. Más adelante, gracias a su gran responsabilidad en sus actividades religiosas y su entrega en el terreno espiritual y material; elementos que lo hicieron acreedor a que lo ascendieran de párroco de la Iglesia de Coyote, a partir del 5 de febrero de 1919. En la administración parroquial en esta iglesia, se le comisiona para que se haga cargo por 50 días de la pastoral del pueblo de Sierra Mojada.

Al padre Lucas lo abordaba un alto servicio a Dios, habiendo hecho una bendición del Campo Santo de la Hacienda de la Partida, Coahuila, por lo cual recibió una amonestación por estar fuera de su jurisdicción. En su apostolado el Padre Lucas, impulsó de manera preponderante el teatro, el deporte y la música, pues al haber dado cobijo a los hijos huérfanos de los revolucionarios y después a los hijos de los cristeros, a quienes les dedicó gran parte de su vida, dotándolos de una casa como internado. A todos ellos les enseñó las primeras letras y las partituras de la música, creando con sus elementos más avanzados dos bandas de música, que fueron las que hicieron famoso al poblado de Coyote, Coah. En el deporte sobre salió la formación de jugadores de beis bol.

Después de haber pasado sus mejores años de su vida como presbítero en la parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe, el padre Lucas Cervantes, el 20 de abril de 1932 sufre un accidente que lo postra en cama. A pesar de su enfermedad y antes de que lo llamara el creador a cuentas, tiene el premio de celebrar su última Misa en Matamoros, Coah. el 4 de julio de 1940, en la parroquia de la Santísima Virgen del Refugio, en el mero día de la patrona de esa Iglesia. Poco después el 12 de julio de 1940, es cuando el Padre Lucas Cervantes Arámbula, fallece en la Ciudad de Torreón, Coah. Ante este acontecimiento el pueblo católico de Torreón y sobre todo donde prestó sus servicios religiosos presentó una pena muy sentida, y sus hermanos en cristo lo despidieron celebrando todas las honras fúnebres y rituales religiosos que se acostumbraba.

El sacerdote santo fue sepultado en el panteón del pueblo de Coyote, en el Mausoleo que don Andrés Eppen, que en vida mandó construir para él y sus familiares, donde precisamente estuvieron descasando los restos de don Andrés. En ese mismo mausoleo se encontraban los restos mortuorios del sacerdote Francisco A. Luna. El padre Lucas Cervantes Arámbula, fue un soldado de Dios, de Iglesia y del pueblo. Sobre esta gran actitud del padre Lucas la comunidad de Coyote y sus alrededores, quedaron muy agradecidas. A pesar de haber pasado tanto tiempo de su fallecimiento, los habitantes de esta población lo recuerdan con gran alegría. De acuerdo a las personas entrevistadas nos relataron que sin duda alguna fue el sacerdote más querido por el pueblo de Coyote, por su gran don de gente y su gran entrega a Dios y a su grey católica, protector de los desposeídos y huérfanos. Se le recuerdan como un líder, pues siempre iba adelante en casos de emergencias, como las inundaciones de 1917. Supo ser pastor para sus hijos, sobre todo en tiempos de la persecución, logrando sortear los peligros de aquel entonces.

A los 35 años de haber sido sepultado el Padre Lucas, pasó algo insólito, la profanación de sus tumbas en el mes de septiembre de 1975, fueron los cuerpos de los prelados y el del terrateniente Andrés Eppen, sustrajeron sus restos mortuorios de las gavetas y cajas que se encontraban colocadas en el interior del mausoleo del panteón San Pedro de Coyote, Coah. Los autores del hecho fueron unos vagos que andaban en estado de embriaguez, con la intención de ver si había algunas joyas en los ataúdes. Al darse cuenta los habitantes del pueblo, de inmediato se avocaron al cementerio del rancho, que dista a un kilómetro aproximadamente, encontrando los restos del Padre Lucas y del Padre Francisco, al aire libre. El pueblo protestó enérgicamente por este desagravio, ante las autoridades y solicitaron una investigación y la aplicación de la ley a los responsables.

Pero algo que no encontraron explicación los feligreses del pueblo, fue el estado en que se conservaban los cuerpos. El del padre Lucas estaba como si se hubiera muerto ese mismo día, presentando un estado incorrupto en esos momentos, o sea sin corromperse su composición humana o sin sufrir daño alguno, el del padre Luna sí estaba ya un poco descompuesto. Sin embargo, el cuerpo de Andrés Eppen presentaba otro aspecto diferente. Ante tales profanaciones los moradores católicos, se sintieron consternados por tales actos. Por principio a los responsables de estos hechos fueron encarcelados por pocos días y dejados en libertad. Fue entonces que gracias al padre José Luis Rodríguez, tomó la decisión de haber dado una piadosa y cristiana sepultura, pero ya no en el interior del Mausoleo, sino en terrenos parejos del mismo cementerio de Coyote.

El 9 de julio del 2003, con motivo de haber restaurado y reconstruido el templo de la Santísima Virgen de Guadalupe, siendo párroco el padre Mario Hernández, convenció a las autoridades eclesiásticas para inhumar o sea desenterrar los restos humanos del padre Lucas y Francisco A., siendo trasladados sus cuerpos en una gran procesión fúnebre desde el panteón, hasta la parroquia y depositados sus restos mortales en criptas que ex profeso construyeron abajo del altar. Al mismo tiempo las autoridades eclesiásticas de las ciudades vecinas, desarrollaron la celebración de las honras respectivas y los rituales. Ese día fue un acto de recuerdo y consternación para los habitantes. Los restos de ambos sacerdotes descansan ahora en la base del retablo de la Parroquia.

Vaya este recuerdo por el Santo Olvidado, Sacerdote Lucas Cervantes Arámbula.

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