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Torreón

Transformaron el dolor en arte urbano

La falta de oportunidades, el rechazo social y algunas veces familiar, la pérdida de seres queridos durante la guerra contra el narco, así como el hip hop y el grafiti, los unieron

EDITH GONZÁLEZ / EL SIGLO DE TORREÓN
TORREÓN, COAH, lunes 25 de febrero 2019, actualizada 8:41 am

La falta de oportunidades, el rechazo social y algunas veces familiar, la pérdida de seres queridos durante la guerra contra el narco, así como el hip hop y el grafiti, los unieron. Ellos transformaron el dolor en arte y lo vieron como un medio para sensibilizar a la gente. Ahora son un colectivo reconocido y respetado entre los artistas urbanos. Se hacen llamar Casa Hidalgo. La clave: la organización.

Salvador Sánchez, catedrático de la Universidad Iberoamericana de Torreón y autor del libro "Ciudadanía y Organización Social: Articulación ciudadana y conflicto social generalizado en la Comarca Lagunera, México", dice que de manera individual no se pueden cambiar las cosas, pero "si me organizo con otros que nos aqueja la misma problemática, nuestra concepción de nosotros mismos va cambiando y el entorno también". Lo sustenta en el estudio que ha hecho de distintos colectivos que hay en la ciudad, entre ellos Casa Hidalgo a quien dedica un apartado en el libro.

CONTEXTO

Para explicar el surgimiento de este colectivo, Sánchez se remonta a los orígenes de la cultura hip hop y hace una comparación entre las condiciones que propiciaron este movimiento en Nueva York y las que prevalecieron en Gómez Palacio durante la articulación de Casa Hidalgo, encontrando similitudes interesantes como la industrialización, el abaratamiento de la mano de obra y las condiciones de marginalidad que esto genera.

En el libro identifica a cuatro componentes de la cultura hip hop, uno de ellos es el grafiti, los otros tres son: DJ, break dance y el MC el cual es el cantante de relatos en ritmo propio del hip hop.

Los inicios de este movimiento los remonta a finales de los sesenta y principios de los años setenta en Bronx, un barrio situado en los suburbios de Nueva York.

"La cultura hip hop se origina entre la población proletaria; ese es, y ahí se genera, su trasfondo social y político, como una reacción de esta población, particularmente el segmento conformado por los jóvenes, ante condiciones excesivamente opresoras", cita en el libro.

Comenta que esta propuesta tiene un perfil contracultural, antisistémico, marginal y de protesta.

Muestra una serie de estadísticas sobre las escasas oportunidades laborales, la baja escolaridad, empleos precarios, entre otras condiciones que prevalecieron en este municipio y se agudizaron durante la crisis de seguridad.

"Muy probablemente esa identificación marginal y proletaria, casi imperceptible para el observador poco atento, ha provocado la expansión del hip hop en este territorio de Gómez Palacio, ciudad industrial de la Comarca Lagunera (…) Una respuesta, quizás no única, ni la mejor, y, aunque de manera lenta se va configurando es la socialización entre pares como expresión de rebeldía contra la exclusión, la marginalización y el desempleo. Estos jóvenes han sido lanzados a la calle, ahí se van encontrando, en la única escuela que el sistema les ha dejado".

HISTORIA Y ORGANIZACIÓN

"Nos conocimos a través de la cultura hip-hop cuando estábamos chavos, éramos de diferentes colonias y diferentes puntos de la región, pero crecimos de la mano del hip hop; pasa el tiempo, después de la violencia nos empezamos a organizar. Muchos de los compañeros tuvimos pérdidas de familiares y eso como que llegó a tocar nuestros sentimientos más profundos", cuenta Paulo Galván, quien se hace llamar Slso Art (Celoso Art) integrante del colectivo.

Non Lara, uno de los fundadores de Casa Hidalgo, explica que el grafiti se remonta al inicio del hombre, cuando éste era libre y se expresaba en cavernas y cuevas. Ahora, dice que le han quitado esa libertad con las ciudades, las casas y toda la infraestructura urbana, pero "nosotros de alguna manera traemos una forma de expresarnos y no hay libertad, no hay espacios, lo que queda es pintar los espacios públicos que hay, porque no son de ellos y no es justificación, pero es la realidad".

Rayar la pared de un espacio público o una casa, puede ser considerada una agresión de los autores, sin embargo, los grafiteros, antes de crear sus propias oportunidades, lo vieron como una forma de protestar por el trato que les había dado el sistema, y una forma de decir "aquí estamos".

"A veces se daña a la propiedad ajena, pero hasta cierto punto la culpa no es de los grafiteros, nos habla más que nada de la pasión que tienen los jóvenes y la necesidad de expresarse, esas personas quieren decir algo, pero no hay el espacio ni el lugar, ni el interés por la sociedad en general de darnos los espacios. Ahora hay algunas obras, los que sabemos de grafiti, que ¡estaban muy chidas! aunque fueran ilegales, en cuanto a composición, colores y cómo las elaboraron,", dice el artista urbano Juan Pablo Rodríguez.

"No sólo el grafiti, sino cualquier expresión, decía Thomas Carlyle en 'El Tratado de los Héroes' 'hay cosas que vienen del exterior del hombre y pertenecen al ahora, pero lo que viene desde lo más profundo pertenece al siempre, queda intacto como toda la vida', cualquier cosa que venga de lo más profundo de las entrañas, llámese grafiti, cualquier vertiente del hip hop o de otro género, merece ser respetada, valorada y también apreciada", complementa Andrés Braña, otro artista urbano de Casa Hidalgo.

Ahora, para el colectivo la pinta ilegal es un paso atrás en el proceso de evolución que llevan, pues ellos mismos consiguieron el espacio que tanto demandaron, pero que ni el gobierno, ni la sociedad les dieron.

El camino no fue fácil. Los jóvenes perseguidos por la policía debido al grafiti, ahora tenían que organizarse. Primero buscaron un punto de reunión; una casa en estado de abandono propiedad de uno de sus compañeros, ubicada en Gómez Palacio, fue el lugar y a partir de ahí comenzaron a sumar gente que simpatizara con la pintura, la música, el malabar y otras propuestas urbanas.

Además, comenzaron a idear la forma de plasmar grafiti sin correr el riesgo de ser encarcelados o de que sus obras fueran borradas por la autoridad. Vieron al lienzo como un aliado para lograrlo.

"Pintábamos en determinado momento por pintar, porque era lo que nos gustaba, era nuestra expresión, pero se vino una ola en Gómez que andaban despintando todo porque estaba muy rayado, volvieron a la ciudad en un manicomio gigante pintado de blanco y de gris, entonces para que nuestro trabajo durara más empezamos a pintar en lienzos y eso mismo fue lo que nos llevó a formar la Casa Hidalgo en Gómez, tener un lugar donde juntarnos y exponer nuestros eventos, sin riesgo", dice Juan Pablo.

Los grafiteros platican que una vez encontrada esta solución, ahora el problema que enfrentaban era el precio del lienzo, pues un grafiti en este material podía costar casi mil pesos.

"Aquí un compañero empezó a hacer sus propios materiales, sus propios lienzos, de ahí empezamos todos hacer nuestros lienzos, fue más económico. Nos convertimos en artistas multidisciplinarios. Entonces nos organizamos con varios clubes para hacer nuestros propios eventos donde colectivamente nos apoyábamos con los gastos y de esa forma se empezó a dar más nombre a lo que era el Colectivo Casa Hidalgo", dice Non.

El colectivo tiene el objetivo de difundir cualquier tipo de arte urbano: fotografía, malabar, performance, grafiti, etc., debido a que considera que son pocos los espacios que les abren y los que hay son muy requisitosos.

También pasaron de plasmar el grafiti en paredes a lienzos que se pueden trasladar a cualquier parte, o bien, van a casas y oficinas para elaborar esta técnica a petición de las personas.

Además, Casa Hidalgo que ahora se encuentra sobre la avenida Abasolo, entre Galeana y Jiménez, de Torreón, se ha convertido en un espacio donde confluyen los diferentes artistas urbanos.

Durante el proceso, cada uno comenzó a experimentar un cambio de manera personal y una vez concretado, entonces decidieron transmitirlo a las diferentes generaciones.

"Es momento de compartir un poco de lo que hemos aprendido y mostrarle a la sociedad como a través del arte y la cultura, podemos hacer un cambio, que tanto hace falta en estos tiempos. Vimos el arte como medio para sensibilizar a la gente, humanizarla", comenta Paulo.

Aunque dicen que la creación de espacios para el arte siempre será bienvenida, del gobierno este colectivo en estos momentos no espera nada. Solos pudieron organizarse y sacar su proyecto adelante e invitan a la ciudadanía a hacer lo mismo.

"A veces se daña a la propiedad ajena, pero hasta cierto punto la culpa no es de los grafiteros, nos habla más que nada de la pasión que tienen los jóvenes y la necesidad de expresarse, esas personas quieren decir algo, pero no hay el espacio ni el lugar, ni el interés por parte de la sociedad”. — JUAN PABLO RODRÍGUEZ, Artista urbano

#ELBARRIOYA

En el otro extremo de la ciudad, por la colonia Lázaro Cárdenas se encuentra Romel. El es un joven grafitero que pinta desde los 13 años. Para Romel el grafiti era una especie de protesta en contra del gobierno por no brindarles estos espacios para expresar lo que sentían a través de este arte urbano.

"No queremos hacer enojar a la gente, sino al gobierno. Porque sí apoya a mucha gente, pero al grafiti llega un punto que no dicen 'vamos a juntar a los chavos que grafitean y los vamos a poner a pintar para que ellos expresen su arte'".

Ya no lo hace. Romel también ha tenido un proceso de evolución y Salvador Sánchez Pérez, ha estado ahí.

Él lo invitó a formar parte del Centro Cultural El Barrio Ya, que tiene entre sus objetivos la creación de huertos urbanos, grafiti y separación de basura para impulsar a la gente a organizarse, recuperar la confianza en sí mismos y en sus vecinos.

"La finalidad de todo eso no era para beneficiarnos a nosotros, sino a la gente. Con el plástico, el aluminio que íbamos juntando, con su venta, comprábamos pintura para una casa y la rifábamos. La gente sí responde, pero a veces no tiene chance de venir porque hacíamos juntas para explicarles y a los vecinos podían venir y nos agüitábamos", cuenta Romel.

El proyecto continúa, aunque para el joven, con todo y el talento que tiene, es difícil, pues debe llevar el sustento a casa y por lo tanto se ve obligado a trabajar de albañil, aunque confiesa que le encantaría ganarse el pan, haciendo grafitis, pinturas, rótulos "es lo que me gusta hacer, me gusta dibujar y no me canso para nada, es lo que quisiera en realidad. Nosotros pediríamos permiso del gobierno que nos diera espacios, si él nos pudiera apoyar con pintura o de perdido espacios estaría mejor. Vas a ir y no vas a tener miedo de que te agarre la poli. Si tuviéramos estos espacios no rayaríamos en las casas", finaliza.

EL SECRETO

"Si ellos son capaces de organizarse para resolver sus problemas comunes entonces ese es el mensaje. No es mentira que nosotros, que yo, tú o el que sea, pueda hacerle frente a la problemática que nos está presentando el mundo contemporáneo, realmente ¿yo qué puedo hacer para cambiar Torreón? el único modo de resolver problemas es organizarse, tampoco vas a resolver los problemas de toda la ciudad, pero sí hay una parte que podemos hacer y que la tenemos que hacer, solos no, sólo si nos organizamos y Casa Hidalgo es un ejemplo", dice Salvador Sánchez Pérez.

El maestro en Filosofía Política destaca el trabajo hecho por los artistas urbanos en cuestión de organización, proceso que fue acompañando y en el que vio transformado no sólo su estilo de arte, sino su persona.

"Es una cosa muy bella porque incluso la estética de las firmas va cambiando, va evolucionando a paisajes, conceptos y demás, eso es una señal de que algo en sus pensamientos cambió, lo que dibujan es diferente, va teniendo más sentido para todos".

Salvador dice que la solución a las problemáticas que aquejan a la Región no saldrán ni de la Capital del país, no de la capital de Coahuila o Durango, sino de aquí mismo.

"Hay problemas muy complejos: 7 de cada 10 jóvenes se quieren ir de la región porque no tienen oportunidades de empleo, ¿eso quién lo va resolver?, ¿Saltillo? ¿Durango? ¿AMLO? ¡No! ¡Nosotros! Necesitamos articularnos y ese mensaje que yo quiero dar, quién sabe cuánto nos tardamos en entenderlo porque además es algo que no se puede explicar, sólo cuando lo hacemos nos podemos dar cuenta".

Estilo

Influencia del hip hop.

*Según el libro Ciudadanía y Organización Social, el hip hop se remonta a la década de los 70’s en el barrio de Bronx, Nueva York, EUA.

*Fueron los migrantes latinos y jamaiquinos quienes darían origen al hip hop.

*Se genera especialmente entre la población proletaria, por lo que tiene un carácter antisistémico, marginal y de protesta.

*Fue hasta la década de los 80’s cuando el hip hop entra de lleno en los medios masivos de comunicación.

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