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Columnas Social

PATRIMONIO CULTURAL DE LA HUMANIDAD EN MÉXICO / X

(Segunda y última parte) EL MARIACHI, PATRIMONIO CULTURAL DE LA HUMANIDAD

Dr. Leonel Rodríguez R.
NOSOTROS, jueves 31 de enero 2019, actualizada 9:47 am


La Unesco entregó en el 2011 el reconocimiento al mariachi como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, en una ceremonia realizada en el marco del XIX Encuentro Internacional del Mariachi que se celebra en Guadalajara.

En un breve acto realizado en la plaza principal de la ciudad, ocho niños vestidos de mariachi recibieron el reconocimiento como un simbolismo para que las nuevas generaciones mantengan viva esta tradición, explicó la directora del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes de México, Consuelo Sáizar, según la agencia EFE.

"Sólo les pedimos que conserven y preserven este legado y sus tradiciones", dijo la funcionaria a los pequeños.

Para la Unesco, el Patrimonio Cultural Inmaterial abarca "tradiciones o expresiones vivas heredadas de nuestros antepasados y transmitidas a nuestros descendientes, como tradiciones orales y artes del espectáculo".

Engloba "usos sociales, rituales, actos festivos, conocimientos y prácticas relativos a la naturaleza y el universo, y saberes y técnicas vinculados a la artesanía tradicional".

En noviembre del 2011, la organización internacional inscribió al mariachi en la Lista Representativa de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, en una reunión de expertos del comité intergubernamental. La reunión fue interrumpida por un grupo de mariachis que interpretó El son de la negra, una de las melodías más emblemáticas del género, en medio de la sala de reuniones de la Unesco.

Los Parachicos o Parachico son danzantes tradicionales de la Fiesta grande de Chiapa de Corzo, Chiapas, que tiene lugar del 15 al 23 de enero de cada año. El año de inscripción dentro del Patrimonio Cultural inmaterial fue en el 2015

Fiesta Grande de Chiapa de Corzo, Chiapas. Los Parachicos en la fiesta tradicional de enero en Chiapa de Corzo, es catalogada como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.

La tradicional Fiesta Grande de Chiapa de Corzo tiene lugar del 8 al 23 de enero de cada año en esta localidad mexicana. La música, la danza, la artesanía, la gastronomía, las ceremonias religiosas y las diversiones forman parte de esta festividad en honor de Nuestro Señor de Esquipulas y de dos santos del catolicismo, San Antonio Abad y San Sebastián Mártir, siendo especialmente honrado este último como el santo patrón de los parachicos.

Las danzas de los parachicos - término con el que se designa a la vez a los bailarines y al tipo de baile que ejecutan - se consideran una ofrenda colectiva a los santos venerados. Los bailarines recorren toda la localidad llevando las imágenes santas y visitando diversos lugares de culto y sus danzas comienzan por la mañana y finalizan de noche. Con máscaras de madera esculpidas, tocados con monteras y vestidos con sarapes, chales bordados y cintas de colores, los bailarines van tocando unas sonajas de hojalata llamadas "chinchines". Los dirige un patrón portador de una máscara de expresión severa, una guitarra y un látigo, que toca la flauta acompañado por uno o dos tamborileros.

Durante la danza, el patrón armoniza con alabanzas, a las que los parachicos responden con aclamaciones en los altares de los santos en su día de celebración. La danza se transmite y se aprende al mismo tiempo que se ejecuta: los niños que participan en ella imitan los movimientos de los adultos. La técnica de fabricación de las máscaras se transmite de generación en generación, desde la tala y el secado de la madera para fabricarlas hasta la ornamentación final, pasando por el aprendizaje del modo de esculpirlas. Durante la Fiesta Grande, la danza de los parachicos invade todos los ámbitos de la vida local, propiciando el respeto mutuo entre las comunidades, los grupos y las personas.

Otra de las festividades con que celebran estas actividades es una carrera pedestre de 3, 5 y 15 kilómetros. En este 2019, se llevó a cabo la XXIII edición que se celebró el domingo 13 de enero, donde tuve la satisfacción de estar presente con mi número de corredor R-1486 y perderme entre más de diez mil participantes de diferentes estados de la República, dos coahuilenses, entre ellos, su servidor y un corredor de Monclova, así como de diferentes países, tales como Guatemala, Costa Rica, Cuba, Colombia, Perú, Argentina, Estados Unidos, Canadá, Etiopía, Bélgica, Francia, Italia, España y Alemania, y confundirme entre más de diez mil participantes inscritos y otros cientos más que aún sin número oficial se agregan a este evento deportivo.

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