16 de enero de 2019 notifications search
menu
Columnas la Laguna

MIRADOR

ARMANDO FUENTES AGUIRRE (CATÓN)
lunes 14 de enero 2019, actualizada 8:50 am


Me habría gustado conocer a don Antonio Miura.

Criador de reses bravas, la legendaria ganadería que fundó goza de inmensa fama por la nobleza y trapío de sus toros.

Este gran caballero dejó dispuesto en testamento, entre otros muchos legados de piedad, que cada día se entregara en su cortijo una hogaza de pan a quien la solicitara. Tan grande era cada uno de esos panes que bastaba para el alimento de una familia numerosa.

Cada pobre que recibía su pan solía besarlo en señal de gratitud y bendecir la memoria de don Antonio: "Que Dios lo tenga en su santa gloria por el mucho bien que hizo en su vida y por el que sigue haciendo después de su muerte".

El pan de cada día es bien de Dios. Quien lo da a los demás es tan humano que se vuelve parte de la obra divina. Tanto confiamos en la providencia del Señor que pedimos sólo el pan nuestro de cada día, sin pedir también el de mañana.

Me habría gustado conocer a don Antonio Miura. Dio a muchos el pan de la tierra, y con eso se ganó el del cielo.

¡Hasta mañana!...

TAGS
RELACIONADAS
COMENTA ESTA NOTICIA
Cargando tendencia...