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Columnas Social

Pequeñas especies

UN RELEVO DE LUJO

MVZ FRANCISCO NÚÑEZ GONZÁLEZ
NOSOTROS, domingo 13 de enero 2019, actualizada 11:06 am


Los veterinarios dedicados a la clínica de animales de grandes y pequeñas especies, solemos atender pacientes de madrugada, domingos o días inhábiles, sobre todo cuando son intoxicaciones por algún veneno que ingirió el inquieto cachorro, traumatismos severos causados por algún vehículo a mascotas que salen de su casa como bólidos y requieren de una cirugía y los partos distócicos donde es indispensable realizar una cesárea cuando los cachorros se presentan en mala posición o vienen demasiado grandes.

Con "Bony" sucedió algo diferente, ella es una perrita de catorce años, cruza de Maltés y Terrier, es lo que más logro descifrar en su pedigree, tengo algunos meses de ser su veterinario; por su historial clínico, siempre ha gozado de una magnífica salud, aunque no esta muy habituada a los veterinarios, posee un carácter noble y agradable, sus dueños son un matrimonio mayor y sus dos hijos, una familia muy amable y de gran corazón hacia su mascota, donde es notorio que "Bony" es el "bebé" de la casa.

Últimamente, "Bony" ha padecido algunas enfermedades que se pueden considerar normales de acuerdo a su edad, de las cuales ha sanado satisfactoriamente, pero en la última ocasión fue más serio el problema, me llamaron para que la consultara y me fuera preparado por si había que dormirla definitivamente. Al ver a "Bony", se encontraba echada en una cómoda cama fuera de la casa, se incorporó con cierta dificultad y meneaba su cola en señal de gusto, como agradeciendo que estábamos reunidos para tratar lo de su enfermedad. Realmente su expresión no era de sufrimiento ni tampoco su salud estaba para tomar la delicada decisión de la eutanasia. Otro de los motivos de alarma de sus dueños era el sangrado que había tenido su mascota por la boca; al auscultarle, nos cercioramos que el sangrado había sido por una de las fosas nasales, pregunté si se habían percatado de lo abultado de su vientre y cuanto tiempo llevaba con ese problema, me contestaron sorprendidos que no lo habían notado, esperaba la pregunta de rigor que todo cliente hace y en ese instante no tenemos la respuesta con toda certeza. ¿Qué es lo que tiene doctor? Antes de contestar, hice una serie de cuestionamientos para poder descartar algunas enfermedades y así poder llegar a un diagnóstico certero, me encontraba en duda sobre dos enfermedades que sospechaba, en ese momento me incliné por una "insuficiencia renal" por el tamaño del abdomen, que es común en los pacientes de esa edad, por el momento puse en segundo término la otra enfermedad que también sospechaba, pero que se alejaba un poco de la sintomatología, "piometra", que es una infección en la matriz con presencia de pus, pero por el tamaño del abdomen y la rapidez con que se había formado, la temperatura y el consumo de agua normal, la descarté, así que les hablé sobre los cuidados, alimentación y medicamentos que administraríamos, a reserva de los estudios de laboratorio que le ordenaría para estar completamente seguro de la enfermedad. Al día siguiente, sábado a medio día, recibo de nuevo una llamada por parte de la dueña de "Bony", que fuera a verla y que ahora si me fuera preparado para dormirla, aún no se realizaban los análisis de laboratorio. Al llegar, lo primero que me dijeron fue que "algo" le había salido a su perrita por atrás, al ver en el suelo aquel desecho inmediatamente confirmé la enfermedad, "piometra" era la otra enfermedad que había descartado el día anterior, las enfermedades no tienen "honor", no siempre se presentan de la misma forma y evolución. Les dije con toda certeza que se trataba de una infección en la matriz y que el único remedio era la cirugía, lo abultado del vientre se debía a la presencia en exceso de pus dentro de los cuernos uterinos y la cirugía consistía en la extirpación del útero y ovarios, (ovariohisterectomía, también conocida como ovh). Entonces, vino la otra pregunta que los veterinarios tampoco tenemos la respuesta: ¿resistirá la operación doctor? Por su edad, el riesgo es mayor, les dije, tenemos más del cincuenta por ciento de probabilidades de que su organismo responda satisfactoriamente, es una perrita que ha sido muy sana, no lleva mucho tiempo con la enfermedad, está muy bien atendida, así que entre más pronto realice la cirugía, será mejor para ella, a la señora no la noté muy convencida y también yo no quería presionarlos y les dije que tomaran una decisión familiar, que lo pensaran con calma y me llamaran después, si no era hoy podría ser el lunes o incluso mañana domingo, la señora ya no quería ver sufrir a su mascota e insistía en la eutanasia, fue entonces que su hija dijo que esperarían a que su padre estuviera presente para tomar la decisión y me llamarían después. Pasaban de las cuatro de la tarde y no recibía la llamada esperada, en casa mi esposa me esperaba para asistir a un compromiso fuera de la ciudad que había empezado a las tres de la tarde. Al no recibir la llamada, pasé por mi esposa para dirigirnos al evento, estando en camino recibí la llamada de mi asistente, que pasara por "Bony" para la cirugía.

Me encontraba en un dilema, mi esposa me había esperado dos horas y no era la primera vez que se venía abajo un compromiso estando lista para partir, no necesitaba ella de una explicación para comprender una urgencia, era la primera en estar de acuerdo y cancelar el compromiso, para ella siempre ha sido primordial mi trabajo que los eventos sociales, ha sido la esposa perfecta para un veterinario, pero no me parecía justo volver a casa para dejarla después de lo que la había hecho esperar y cancelar una vez más una de nuestras salidas, así que no le dije nada al respecto, sólo me daba vueltas las ideas en la cabeza, por otro lado, sabía que "Bony" estaba sufriendo y en ocasiones el factor tiempo es decisivo para estos casos. Pensé, qué lástima que no pueda realizar las dos cosas al mismo tiempo.

Mi hija Alejandra cursaba el último año de la carrera de Veterinaria, aunque ya realiza cirugías, aún debe de estar supervisada por un médico para cualquier complicación que se presente. Recuerdo que detuve el vehículo para poder pensar mejor, y se me ocurrió hablarle a un gran amigo y excelente cirujano veterinario de toda mi confianza, le expliqué mi problema y con gusto accedió a realizar la cirugía en mi lugar en ese momento, así que le dije a mi asistente que se comunicara con los dueños de "Bony" y que pasaría por ella.

Al hablar con sus dueños, les comenté que me apoyaría un colega para hacer la cirugía y la realizaría en su clínica, pues mi asistente ya se había ido, con gusto accedieron, no les comenté que mi colega haría la cirugía sólo, pues en ocasiones es tal la confianza de los dueños en su veterinario que prefieren esperar a que tengamos oportunidad de realizarla y en este caso el factor tiempo era muy importante. Al dejar a "Bony" con mi colega, le expliqué a grandes rasgos el caso y me puse en el papel de dueño, "te la encargo mucho", háblame a la hora que termines la cirugía, no disfruté de la reunión por estar esperando la llamada, no quería ser inoportuno y hablarle, pasaron dos horas razonables y no me pude contener y le llamé a mi colega: ¡Todo salió bien! Me dijo, que bueno que te decidiste a operarla hoy, tal vez no hubiese resistido para después.

Pasé al día siguiente por "Bony", se le veía con un semblante mucho mejor, más esbelta, sobre todo sin esa matriz infectada. Al entregarla a sus dueños, todo era alegría, como un cuento con un final feliz, sin faltar el enorme agradecimiento para su veterinario. No pudo haber sido mejor el desenlace, y tal vez diferente si yo hubiese intervenido.

Espero que los dueños de "Bony", si llegan a leer el presente artículo, no se molesten y con justa razón prefieran cambiar de veterinario, por ese "relevo de lujo" que realmente salvó la vida de su mascota.

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