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Las palabras tienen la palabra

RELATIVAMENTE GENIO
NOSOTROS, miércoles 09 de enero 2019, actualizada 1:19 pm


Relativamente genioRelativamente genio

Cuando me mencionan al genio de Albert Einstein, inmediatamente lo relaciono con la Teoría de la Relatividad y otros trabajos que resultan totalmente fuera del alcance de mi limitada inteligencia. Pero no puedo evitar preguntarme: ¿cómo era Einstein en su vida personal? ¿Estaba casado? ¿Tenía hijos? Sabemos, como sucede con los grandes artistas que para un científico de alto nivel, generalmente la vida en familia es difícil, que escasamente pueden relacionar sus actividades científicas con ir a "hacer el súper" o llevar a sus niños a la escuela.

De Einstein, sabemos que tuvo una pareja: Mileva Maric y Albert se conocieron en la Universidad Politécnica de Zürich a finales del siglo XIX. Maric era la única mujer que estudiaba matemáticas y física en aquella universidad. En 1896, iniciaron una relación sentimental y Einstein estaba fascinado por la intensa colaboración intelectual que recibía de parte de su compañera serbia.

Existen varias cartas del noviazgo en las que Einstein debate con ella sus ideas de la relatividad e inclusive se refiere a "nuestra teoría" y le da un trato de colega. A partir de estas evidencias, hay estudiosos que concluyen que las ideas fundamentales de la teoría de la relatividad fueron de Mileva Maric, quien no pudo continuar con su carrera puesto que se hizo cargo del cuidado de los hijos, uno con retraso mental, lo que desde luego le exigió más cuidados maternales. Incluso, ahora se sabe que engendraron una niña en 1902, antes de casarse, de la cual se sabe muy poco, sólo que la entregaron en adopción.

Mientras ella cuidaba de sus hijos y renunciaba a la ciencia, Einstein desde su puesto académico tuvo el tiempo suficiente para concluir sus estudios y desde luego para desarrollar la teoría, de la que se sabe ahora, no todo el crédito era suyo. En esa pareja de físicos, alguien tenía que cuidar a los niños, alguien tenía que lavar la ropa y preparar la comida; y ese fue el papel que Einstein y la sociedad patriarcal asignaron a Mileva.

Finalmente, la relación se agrió y terminaron separándose, aunque respetando un acuerdo tomado tiempo atrás, cuando Einstein ganó el Premio Nobel, le entregó todo el dinero a su ex esposa, a pesar de que él se había revelado como un recalcitrante misógino (el que odia y menosprecia a las mujeres) y le había impuesto a Mileva una serie de reglas exageradamente machistas.

Es de esperarse que este breve relato de la vida del genio y su pareja sirva como un pequeño homenaje a esas millones de abnegadas esposas y madres, que han sacrificado sus sueños, carreras e ideales, porque el instinto maternal y el amor han sido más fuertes que ellos.

Soy Don Juan Recaredo… compártame sus dudas y comentarios: [email protected] Twitter: @donjuanrecaredo.

ME PREGUNTA:

Ricardo Javier Guerrero: Tengo duda cuando se acentúa la palabra "mas" y cuando no, lo mismo me pasa con palabras monosílabas como tio o tia. Muchas gracias de antemano por su respuesta.

LE RESPONDO:

En el caso de "mas" y "más", cuando es un adverbio comparativo - y aplicaciones similares - sí lleva tilde en la a. Yo tengo más que tú. No lleva tilde "mas" cuando se trata de una conjunción adversativa, es decir, que la puedes sustituir por "pero" o por "sino". Lo esperé mas no vino / No es momento de jugar mas de dormir. Sobre el acento en tío (y tía), cuando en este tipo de palabras monosílabas se juntan dos vocales, una cerrada i y una abierta a, se forma el llamado hiato; en ese caso, se debe poner tilde sobre la vocal cerrada: tío, oír...

LAS PALABRAS TIENEN LA PALABRA:

Lo único malo de que la vida ya esté escrita es que está escrita con mala ortografía.

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