22 de enero de 2019 notifications search
menu
Columnas la Laguna

MIRADOR

ARMANDO FUENTES AGUIRRE (CATÓN)
martes 06 de noviembre 2018, actualizada 8:56 am


ME HABRÍA GUSTADO CONOCER A DON FRANCISCO ELÍAS

Era hombre rico, el principal comerciante de su pueblo. Enviudó joven y no volvió a tomar estado. Católico tradicional, jamás faltaba a misa los domingos. Comulgaba siempre, y cuando se rezaba el padrenuestro tomaba por las manos a los fieles que tenía al lado.

Ayudaba con generosidad al párroco a costear los gastos de la iglesia. Él fue quien regaló el nuevo órgano. Tenía becados a tres seminaristas.

Cierto día se suicidó una jovencita a quien su novio, después de embarazarla, la dejó. Los padres de la infeliz muchacha, atribulados, le rogaron al cura que oficiara la misa de difuntos de su hija. Él se negó. Era una suicida, les dijo. Su cadáver ni siquiera podía entrar al templo.

Don Francisco supo eso y fue a hablar con el sacerdote. Le pidió que recibiera a la muerta y le hiciera las honras fúnebres. En primer lugar, le dijo, quizá se arrepintió en el último instante de su vida. En segundo lugar, si no la recibía él suspendería de inmediato la ayuda que le daba para el templo. El cura ofició la misa.

Me habría gustado conocer a don Francisco Elías. Sabía que no sabemos nada de nuestro prójimo, pero que todo lo podemos saber en el amor.

¡Hasta mañana!...

RELACIONADAS
COMENTA ESTA NOTICIA
Cargando comentarios...
Cargando tendencia...