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Doctor en Casa

Una herramienta no tan inocente

El andador y las habilidades neuromusculares

YAZMIN PÉREZ
Torreón, Coahuila, domingo 07 de octubre 2018, actualizada 1:48 pm

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En los primeros meses de vida, los bebés necesitan recibir cuidados especiales y las herramientas necesarias que ayuden al desarrollo de las habilidades neuromusculares.  Este desarrollo se manifiesta con la maduración del sistema nervioso central, la cual le permitirá la interacción con su entorno. Por ello, es indispensable que en esta etapa los papás tengan mayor cuidado con las decisiones que elijan respecto a su hijo.

La adquisición de habilidades empieza por la motricidad gruesa, la que permite realizar movimientos generales, después la motricidad fina, que es el perfeccionamiento y la adquisición de habilidades más complejas. También se da el desarrollo sensorial, el afectivo-social y el desarrollo cognitivo del lenguaje. Estas facultades se van desarrollando gradualmente y conforme a la edad, por lo que no se debe permitir que los bebés se brinquen sus etapas de aprendizaje.

El primer logro que los padres esperan de sus pequeños es que den sus primeros pasos. Muchos hacen todo lo posible por acelerar el proceso y anunciar con mucho orgullo que su hijo ya empezó a caminar. Como resultado de este fenómeno, en México casi el 40 por ciento de los papás mete a su hijo en un andador desde los 7 meses, sin saber sus consecuencias.

El uso del andador es una decisión muy popular. Desde hace tiempo ha sido denominado por varias generaciones como el “instrumento perfecto” para ayudar a la fuerza psicomotriz del niño, pero se ha comprobado que no es tan inofensivo; su uso puede afectar las habilidades neuromusculares y omite un proceso que debe ser natural para el bebé: gatear.

¡Cuidado!

Esta es la principal causa de accidentes en menores de 1 año, debido a que la andadera favorece las caídas. Si el niño pierde el equilibrio, hay un escalón, o un objeto que toque con la llanta, el infante saldrá disparado en lugar de caer sentado como lo haría si estuviera de pie.

Por esta razón, desde hace 7 años Canadá se convirtió en el primer país en prohibir estrictamente la venta de andadores para bebés. Fue una propuesta realizada desde 2002 y se consolidó hasta 2011 cuando Pierre Pettigrew, ministro de la sanidad, expuso los peligros asociados a su uso.

¿Cuáles son los riesgos?

La pediatra Rosa Liriel Escareño Zúñiga afirmó que el uso del andador retrasa el desarrollo de los movimientos finos de las extremidades. Incitando al niño a arrastrase o aventarse con las piernas y no a sostener el cuerpo, lo cual aplaza la adquisición de la habilidad para caminar.

“Para que los bebés adquieran un buen desarrollo en el área psicomotriz, se necesita -desde temprana edad- la estimulación por parte de los papás a través del contacto de la piel. A la par, se requiere brindarle libertad de movimiento en sus manos y piernas”, enfatizó.

En realidad no hay una edad específica para que los lactantes caminen, puede ser entre los 7 hasta los 17 meses de vida el tiempo en el que puedan lograrlo, pero para que tomen la fuerza necesaria es indispensable que antes gateen. La especialista expresó que permitir que el infante camine poco a poco de manera natural, no solo ayudará en su destreza sino que también evitará que esté expuesto a diversos accidentes dentro del hogar.

“Otro factor alarmante es la altura del andador. Si es muy alto, influirá en que el niño camine de puntitas y retrase la formación del arco del pie, así como del acomodo de los huesitos a nivel del talón. La posición de las rodillas y la posición de la cadera también se verán afectadas a largo plazo”, añadió.

Para finalizar, Escareño Zuñiga recomendó a los padres no usar la andadera por ningún motivo y en cambio ofrecer a los bebés un espacio en la casa donde tengan la libertad de estar en el piso; ya sea un tapete o una superficie plana en la cual estén libres de cualquier peligro y donde puedan estar descalzos, ya que irán aprendiendo a mover sus piernas, a pararse, a sentarse, y a gatear conforme lo vayan necesitando. Asimismo pidió estimularlos con sonidos y jugar con ellos desde los primeros meses.

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