23 de marzo de 2019 notifications search
menu
Columnas Deportes

Al Larguero

MIRADAS

ALEJANDRO TOVAR
martes 11 de septiembre 2018, actualizada 9:43 am


A veces, cuando la esperanza parece estar en bancarrota, nos damos cuenta que el deporte siempre tiene consigo la misión de ser una caja de sorpresas y la obligación ineludible de ser un ejemplo de vida, pues suele tener respuestas para todo y así va dibujando un mapa de emociones, una historia detrás de otras historias como el poeta que vive y escribe alimentado por la memoria.

Los atletas tienen el peso encima de ser imaginativos y estar inmersos en una lucha a veces dispareja, contra lo común. En el caso de Roberto Osuna, él quiere salir de sí mismo, ser otro, gracias a la fantasía y al poder de los medios que si bien manipulan cuando lo desean, también son útiles para salvar a quien lo precise y vaya que si el cerrador de Houston, lo necesita ahora mismo.

Tiene encima una acusación de un tema que ha ensuciado la imagen de grandes jugadores, porque los medios (otra vez) acostumbran litigar en sus espacios, ponerlo otro grado de suspicacia, de imaginación para el revuelo popular, en esta caso aquello de "violencia doméstica", que será disipado en todos sus ángulos en audiencia final el 19 de este mes y su abogado le maneja declararse inocente, ponerse confiado a las decisiones del gran jurado para ser absuelto.

Roberto se muestra firme, igual cuando sube para cerrar y salvar partidos; antes con Azulejos y ahora con Astros, para completar la tarea a sus figuras Verlander y Keuchel y suma ya quince en lo que ha podido actuar, pues con la tremenda suspensión quedó cerrado el camino y perdió dos millones de dólares, al estar bloqueado y sin poder recibir ninguna paga en ese tiempo.

"Nadie sabe lo que sucedió, solo yo" ha dicho el joven de 23 años, que da pasos adelante, tratando de ahorrarse algunos quebrantos. Se dice "arrepentido" y sabe que el tema aprisiona a gente de muy alto nivel, en ese rasero que utiliza el Comisionado de mirada larga para sancionar. Con ello muestra su personalidad y carácter, nada le intimida y merece ser apoyado aunque sea solo con la mirada, pues apenas vemos sus videos y números, no todo lo que lleva dentro de sí. Y en este tibio tiempo, cuando la gente especula de Maradona, debiera recordar a nuestros héroes.

Diego es un golpe publicitario que promoverá a Dorados pero no es muy seguro de que los pondrá a ganar todos los partidos. El habrá sido un formidable e histórico jugador pero como DT no tiene números favorables y difícilmente podrá profetizar en tierra de profetas pero encontrará un espacio largo para la especulación, la mirada larga y compleja, que ubica su voz en el desarraigo, carga fotos nutridas de añoranza y aunque la hierba crece sobre las ruinas, aquí el aprendiz de mago tendrá que hacer trucos que separen la realidad y la ficción.

[email protected]
RELACIONADAS
COMENTA ESTA NOTICIA
Cargando comentarios...
*
Cargando tendencia...