24 de marzo de 2019 notifications search
menu
Deportes

A 40 años de que Piña lanzó juego perfecto

El pitcher nacido en Matamoros se consagró en LMB

AARÓN ARGUIJO
TORREÓN, COAH, jueves 12 de julio 2018, actualizada 8:59 am

Un día como hoy, hace exactamente 40 años, el beisbolista lagunero Horacio Piña tocó el cielo con las manos. El orgullo de Matamoros, Coahuila, lanzó el cuarto juego perfecto en la historia de la Liga Mexicana de Beisbol.

EN AGUASCALIENTES

Fue el 12 de julio de 1978, cuando "El Ejote" Piña logró la proeza de retirar a 27 bateadores consecutivos, lo hizo en el estadio Alberto Romo Chávez, de Aguascalientes, vistiendo el uniforme de los Rieleros y enfrentando a los Diablos Rojos del México, el marcador terminó 3 carreras por 0, pero lo realmente relevante fue la maestría con la que lanzó el derecho nacido en Matamoros de La Laguna. Horacio Piña García se convirtió así en el segundo hombre que lanzó un juego perfecto de 9 entradas en la historia de la LMB, ya que la primera inmaculada joya de pitcheo la había conseguido Ramiro Cuevas el 14 de agosto de 1953, jugando para Laredo y curiosamente también fue ante el México.

Posterior a esa proeza, Andrés Ayón, pitcher de Saltillo, pitcheó para Saltillo un juego perfecto de 7 innings, el 30 de junio de 1972 ante Monterrey, mientras que Diego Segui, pitcher de los Cafeteros de Córdova, lanzó otro duelo inmaculado el 21 de junio de 1978, ante Laredo, también fue un juego de 7 entradas. Menos de un mes después de ese histórico juego para Segui, llegó el turno para el lagunero Horacio Piña, quien luego de una exitosa carrera en las Ligas Mayores, donde se convirtió en el primer mexicano en ganar una Serie Mundial, arribó a la Liga Mexicana para hacer carrera y demostrar que todavía tenía mucho en el brazo, como ejemplo, ese juego perfecto.

Digno es de mencionar que el 24 de marzo de 1971 también se dio un juego perfecto de 7 entradas, aunque ese fue de manera combinada, los Tigres capitalinos tuvieron como relevistas a Héctor Manuel Díaz y Nicolás García, cada uno lanzando 3 innings, completando el trabajo Francisco Maytorena, quien fue un gran ídolo con el Unión Laguna. "Se cubrió de gloria Piña al lanzar Juego Perfecto", publicó El Siglo de Torreón en su edición del 13 de julio de 1978, reseñando en su página 10A, la hazaña que había logrado el orgulloso matamorense.

INOLVIDABLE

En esa temporada de 1978, Piña se encontraba en magníficas condiciones y ganó 21 juegos, perdiendo solamente 3, con una efectividad de 1.91, magníficas cifras que contribuyeron a que los Rieleros alzaran su primer campeonato de la Liga Mexicana, hasta el momento ha sido el único título para los hidrocálidos. Como una rara coincidencia del destino, los Rieleros le ganaron esa final al Unión Laguna, el equipo de la tierra de Horacio, quien perdió el primer juego de la serie, un sensacional duelo que terminó con pizarra de 1 a 0, siendo el ganador Antonio Pollorena, quien tuvo magníficas temporadas con el equipo lagunero.

Al finalizar su juego perfecto, en el que dominó a placer a una poderosa ofensiva que incluía al "Almitante" Nelson Barrera, el delgado pitcher lagunero fue cargado por su cátcher Clemente Rosas, iniciando un festejo que se interrumpió porque según relata "El Ejote", se le "engarrotó una pierna", no la pudo mover, por lo que lo trasladaron a los vestidores para atenderlo. Al cabo de unos 15 minutos y cuando el médico terminó de brindarle atención para recuperar la movilidad de su pierna, la cual había perdido momentáneamente debido a la enorme tensión que experimentaba al saberse tan cerca de la histórica joya de pitcheo, quiso relajarse, pero su mánager Jaime Fabela le negó la petición, haciéndolo salir nuevamente al terreno de juego, pues los aficionados lo esperaban en las gradas para brindarle un largo y sonoro aplauso.

Ese 12 de julio quedó grabado en letras de oro dentro de la historia del beisbol mexicano y específicamente en el lagunero, que tiene la dicha de contar con el primer campeón de una Serie Mundial nacido en este país y que además se consagró lanzando el cuarto de los 11 juegos perfectos que se tienen registrados en los más de 95 años de historia de la LMB. Con todo y sus anillos que reflejan lo logrado en los diamantes de México y Estados Unidos, Horacio no pierde la humildad, le sigue gustando que le digan "El Ejote" y esta tarde recibirá un reconocimiento en su tierra natal, Matamoros, donde vive y donde disfruta recordando cada pitcheo que salió de su brazo.

86PITCHEOS utilizó Horacio Piña García para conseguir la hazaña del juego perfecto
RELACIONADAS
COMENTA ESTA NOTICIA
Cargando comentarios...
*
Cargando tendencia...