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Finanzas

Mujeres marcan la ruta automotriz

AGENCIAS
CIUDAD DE MÉXICO, miércoles 07 de marzo 2018, actualizada 9:48 am

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Más significativo que el poder adquisitivo, la edad y cualquier otro diferenciador, no existe nada tan crucial para dividir la manera en la que vemos el mundo que el género. Entre distintas especies y clasificaciones, siempre se acude a la esencia distintiva de hombre y mujer para determinar cómo nos conducimos en la vida diaria.

Esta común percepción es ambivalente, pues permite establecer las diferencias para cada género en favor de un trato distinguido en los escenarios más positivos. Sin embargo, también funciona como segregador en relación a las ventajas que un género puede tener sobre el otro. En este sentido, históricamente los hombres han resultado los más favorecidos.

La industria automotriz no es ninguna excepción en el dominio que han tenido los hombres en todos los apartados, desde el enorme porcentaje mayoritario que ocupan en fábricas de autos, hasta la nula participación de las mujeres en los principales seriales de competición en el automovilismo a nivel mundial.

Por muchos años, las mujeres han desarrollado un papel secundario cuando se piensa en el mundo automotriz, pues hasta hace unas décadas, los únicos roles que jugaban, según la visión tradicional, era como acompañante de quien decidía comprar un auto o, bien, como elemento publicitario para adornar el vehículo que se quería anunciar.

Sin embargo, desde hace unos años, el trabajo de las mujeres ha abierto el camino a una realidad que es visible en la actualidad: el mundo de los autos no es exclusivo de los hombres e incluso, las responsabilidades más importantes en las compañías que determinan el comportamiento de la industria global y nacional está en manos de líderes que conjugan talento y experiencia en un negocio que avanza y aún tiene mucho camino que recorrer.

Tendencia global. En 2014 General Motors dio un fuerte golpe en la mesa de lo acostumbrado al nombrar a Mary Barra como CEO de General Motors; la primera mujer en la historia en hacerse cargo de las operaciones globales de una empresa fabricante de autos.

Si bien el anuncio fue inusual en sí mismo, al momento en el que se realizó, representó una enorme responsabilidad, pues asumió el cargo luego del escándalo que hasta la fecha responsabiliza a la compañía norteamericana de la muerte de 124 personas en Estados Unidos por un defecto de fábrica.

No obstante, el anuncio sólo evidenció dos cosas que para el equipo de General Motors en México son esenciales en la compañía: la confianza en el talento sin importar el género y la cultura de las oportunidades que esto genera.

Para muestra, la presencia en el consejo directivo de General Motors en México de Teresa Cid, directora de comunicación y relaciones públicas; Iliana Martínez, directora jurídica y Alicia del Valle, directora del complejo de GM en San Luis Potosí. Las únicas mujeres presentes en este nivel de la organización transnacional.

En conjunto, ellas reúnen más de 40 años de experiencia dentro de la industria automotriz y destacan que, esencialmente, su crecimiento se debe a las oportunidades que su empresa les ha brindado y que podrían ser replicadas a una escala social fuera de la compañía.

"Probablemente aquí (GM) parecen fáciles las condiciones de crecer profesionalmente. Sin embargo, creo que culturalmente en México nos falta quitarnos la idea de que, si una mujer trasciende, es por miles de razones como coquetear con el jefe o cualquiera otra que no sea su talento", señala Teresa Cid.

La importancia de la reestructura social. Para las líderes de Ford y Lincoln en nuestro país, el desarrollo de una mujer en el plano de lo profesional no puede suceder sin el apoyo de los más cercanos de la familia. Así lo declaran Rosángela Guerra, directora general de Lincoln en México; Laura Barona, directora de comunicación de Ford de México; Fernanda Ramos; directora de recursos humanos de Ford; y Luz Elena Castillo, directora de Ford para Puerto Rico, Centroamérica y el Caribe.

"Como núcleo familiar se debe cambiar la idea de que, si alguien hace algo para la casa, estamos ayudando a mamá o una mujer. No, tenemos que entender que nos estamos haciendo un favor a todos para mejorar las condiciones en las que cada uno se pueda desarrollar", señala Laura Barona.

De igual manera, Fernanda Ramos considera que hay aún mucho camino por recorrer en temas culturales de oportunidades para las mujeres en México. "Desde lo más básico como el encontrar una escuela de tiempo completo es un problema para una mujer profesional en nuestro país. Son contados los casos aquí porque la mayoría de la gente no está acostumbrada a la idea de que una mujer trabaje de tiempo completo", declara.

Rosángela Guerra, directora de Lincoln México, considera que el reto más difícil para crear oportunidades para las mujeres es la confianza que se debe fomentar en ellas mismas no sólo por ser mujeres, sino también por ser jóvenes y atreverse a tomar decisiones. "Considero que, a diferencia de los hombres, a veces nos falta ser más tenaces en saber lo que queremos y arriesgar todo por conseguirlo. Es habitual pensar que eso nos puede traer problemas, cuando sólo nos estamos limitando", concluye.

GRANDES RETOS QUE SUPERAR

Al platicar con Mayra González sobre los pasos que necesita realizar la sociedad mexicana para incrementar las oportunidades de desarrollo para las mujeres, nos señala que éstas sólo aumentarán con un crecimiento a nivel social de corte general. "Necesitamos continuar fomentando una cultura de inclusión y empoderamiento, con fuertes roles femeninos. Se necesitan mujeres ejecutivas con carácter, decisión y liderazgos en todos los ámbitos, tanto políticos y económicos

Nunca debemos dejar de lado que este empoderamiento comienza desde la educación en el hogar. Se debe inculcar desde temprana edad a las niñas una mentalidad libre de limitantes, para que crezcan y se desarrollen en un entorno que les facilite aprovechar oportunidades y sobre todo que crean en sí mismas", dice.

Mayra González se sabe responsable de un cambio en el paradigma de la figura que relaciona a las mujeres y los autos. Sin embargo, recalca que los resultados la han llevado hasta donde está, no el hecho de ser mujer.

Las que toman las decisiones

Sin importar de qué negocio hablemos, las mujeres son el consumidor más importante a nivel global. De acuerdo a los servicios de consultoría de EY, el sector femenino representará en 2018 una derrama económica de 18 mil millones de millones de dólares para compras minoristas en diversos apartados. Dentro de ellos, se contempla el negocio de los autos.

De hecho, si la economía del consumo tuviera un género, éste sería femenino, pues de acuerdo a este mismo estudio, un rango del 70% de la decisión total de cualquier compra (a través de una combinación de poder adquisitivo e influencia) depende de una mujer.

En el caso de los autos, este porcentaje aumenta hasta el 80% debido a una serie de factores que han hecho que las marcas replanteen su estrategia de comercialización a nivel global, pues se ha demostrado que al momento de decidir la compra de un auto, las mujeres son más receptivas a nueva información y realizan una compra más apegada a criterios racionales. Contrario a la contraparte masculina, el mercado de las mujeres no tiene ideas preconcebidas sobre alguna marca o modelo y en pro- medio, realiza más de 33

No distinguen género

Liderar al mercado mexicano por más de 104 meses es un logro que sólo Nissan puede presumir. Su aparentemente inamovible puesto como la armadora número uno en ventas del país ha colocado a la operación de la compañía japonesa como el referente del comportamiento a nivel global para otros mercados.

Este registro y la posesión de cerca del 25% de participación en el mercado supone una enorme responsabilidad para quien tenga encomendado mantener esos números. Sin embargo, desde julio de 2016, Nissan Mexicana ha confiado en el talento de Mayra González para liderar, en pocas palabras, a la industria automotriz en nuestro país.

Con una larga experiencia que va desde la comercialización de autos en el piso de ventas de una concesionaria hasta la dirección general de una compañía que vende cerca de 30 mil unidades cada mes, Mayra González es una firme creyente de que los éxitos y resultados de su carrera no están definidos por su género.

"En Nissan reconocemos el talento sin importar el género. Esto va en línea con la visión de la compañía, que está fuertemente basada en la diversidad y cómo ésta crea nuevos valores. No se trata de un tema de etiquetas o inclusión superficial. Creo que cada miembro del equipo de Nissan está capacitado para cumplir con su responsabilidad", señala González.

Para la directora de Nissan Mexicana, tampoco existen diferencias en el trato con la gente por el hecho de ser mujer: "no hago ninguna diferencia sustancial hacia al trato del equipo que lidero en comparación a como lo haría un hombre. Creo en los resultados y en el talento. No por ser mujer hago concesiones de éstos mismos si llegan a fallar".

Sin embargo, también considera y es consciente de la oportunidad que liderar a la empresa número uno en venta de vehículos representa, pues se considera afortunada y señala que, respaldada por diversos estudios, cuando una mujer está al frente de un cargo de gran responsabilidad y toma de decisiones, en el ambiente laboral se experimenta una mejor administración de los recursos y esto se traduce en mayor motivación que se comunica hacia afuera de la empresa como mensaje social.

"Creo que toda empresa es un `negocio de personas→ y considero que, al ver las oportunidades de crecimiento que hay aquí, la gente se esfuerza por sobrepasar sus expectativas que el equipo tiene de cada uno".

Contrario a la idea generalizada, Mayra González señala que su inmersión en una industria generalmente dominada por la figura masculina, fue muy sencilla y nunca ha dejado de ser agradable y favorable.

"A mí me gusta decir que mi entrada a la industria fue una mera casualidad. Mi primer contacto fue cuando empecé a trabajar como asesor de ventas en una agencia automotriz. En ese momento fue cuando descubrí que tenía gasolina en las venas y me enamoré de los autos. Unos años más tarde, mi entrada formalmente a Nissan fue a través de la financiera de marca. En ese momento fui contratada como gerente nacional de ventas y recuerdo que fue una mujer la que me contrató e inclusive, mi primer jefe también fue mujer, así que inicié por el camino correcto y así ha sido desde entonces."

Presencia de los hombres: predominante, pero no exclusiva. Mayra González señala que si hace un par de años le preguntaran cuál era el estado de la industria automotriz a nivel nacional, hubiera dicho que se trataba de un Club de Toby que le cierra las puertas a las mujeres. Sin embargo, su posición actual le hace emitir una postura, que ella misma considera más sensata, pues si bien sabe la presencia de la mayoría de los hombres en este negocio, no es cerrada ni exclusiva al talento femenino.

"Cada vez más, la industria incorpora mayor talento femenino en todas sus áreas, como es el caso de manufactura que, antes, parecía ser exclusiva del género masculino. Pero he notado que desde mi nombramiento, otras armadoras también han integrado a mujeres en posiciones estratégicas del negocio", declara.

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