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LAS PALABRAS TIENEN LA PALABRA


lunes 05 de febrero 2018, actualizada 4:13 am


No las confunda aunque se parezcan

El catarro es un resfriado que nos acosa con abundante flujo nasal y nos hace sentir el cuerpo cortado, mientras que el cotarro originalmente es un recinto donde se da albergue a la gente pobre. Sin embargo, relacionamos ambos términos por el tango aquel que dice: "Mocosita, no me dejes morir, vuelve al cotarro que no puedo vivir…".

En realidad, "mocosita" no es necesariamente una chica resfriada, sino que en algunos lugares se le llama mocoso o mocosa a un niño o niña, muchachito o muchachita adolescente. Entonces, a la que le cantaba Gardel debe haber sido una chava muy joven y el galán le suplica que vuelva al cotarro como decirle que vuelva a casa porque sin ella no puede vivir.

Prelado es un dignatario eclesiástico. Puede ser obispo, arzobispo, cardenal, etc., pero si le quitamos la "r", el dignatario se nos convierte en un pelado, que al menos acá en mis tierras norteñas, es un sujeto nada digno, de actitud vulgar y grosera, aunque en otras partes, pelado es simplemente un tipo que no tiene ni un centavo, y si es pelada, lo más probable es que se le califique como tal porque sea una mujer que pertenezca a la más baja esfera de la sociedad.

Hay muchos casos en que la supresión o cambio de una letra puede darle un giro totalmente distinto a la frase. Si le dijera que mi amigo Pepe es diferente estaría queriendo decir que es distinto a los demás de su familia, de su grupo o de algo o alguien que se tome como referencia. Y si digo que es deferente, no faltará quien piense que me equivoqué, pero deferente significa respetuoso o cortés.

¿Quiénes eran los latinos? Pues los que después fueron los romanos. Se llamaban latinos porque procedían de la región del Lacio, al norte de Grecia. Pero si alguien me dice que los latinos eran muy astutos y sagaces, entonces podré decir que los latinos eran muy ladinos, porque eso es lo que significa el adjetivo. Un tipo muy ladino es un sujeto astuto. La conclusión sería entonces que los latinos eran muy ladinos, y con sólo cambiarle una letra a la primera palabra, ya estaríamos calificándolos.

Si un sujeto acatarrado - sigo con los resfriados - me dijera que necesita un dogal, tal vez piense yo que se refiere a un nogal, el árbol que da las nueces, pero que al tipo la "n" se le oye como "d" por el resfriado, pero no. La palabra dogal existe en nuestro idioma y se refiere a una cuerda que sirve para atar al caballo o para ahorcar a un cristiano que se portó mal.

Ahora entiendo mejor la canción "Presentimiento" de los Hermanos Martínez Gil que dice: "Esos ojos me dije son mi destino y esos brazos morenos son mi dogal", aunque me quedo con la duda de que lo dice porque considera que los brazos morenos de su amada lo tienen atado como a un caballo, o si la muchacha de plano lo quiere ahorcar. ¿Usted qué cree?

Escríbale a Juan Recaredo: [email protected]

PREGUNTA DEL PÚBLICO:

Amelia Blanco nos pregunta: ¿Es correcto decir "lo más óptimo"?

RESPUESTA:

No. Óptimo es el superlativo de bueno. Se supone que no hay algo mejor, por lo tanto, no se le puede aplicar el adverbio comparativo "más". Sería como decir: "Lo más mejor", que también es incorrecto.

Me voy con esta reflexión: La virtud es la búsqueda de la felicidad personal a través de la contribución a la felicidad de todos. ¿Cómo dijo? LAS PALABRAS TIENEN LA PALABRA.

Por: Juan Recaredo

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