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Nosotros

Las palabras tienen la palabra/ Un bodegón no siempre es una bodega gigante

Juan Recaredo
sábado 04 de septiembre 2004, actualizada 11:22 am


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Una palabra que siempre me descontrola es bodegón… ¿por qué se llama así a un cuadro, a una pintura? Yo entendería que se le llame bodegón más bien a una bodega grande, un almacén, un espacio cerrado para guardar cosas.

Lo que pasa es que una bodega, según el origen del nombre, es una botica, porque botica y bodega tienen exactamente la misma raíz y en la época de los romanos se usaban ambas palabras con el mismo significado sólo que una era expresión del latín vulgar y la otra del latín culto.

Pero estábamos en que una bodega o botica es una tienda donde se expenden muy diversos tipos de artículos, y por bodegón se entiende originalmente una tienda especialmente de comestibles.

El cuadro llamado así (bodegón) presenta gráficamente frutas, carnes, diversos productos alimenticios y por esa similitud con la tienda se le llamó igual: bodegón.

En pintura se habla de bodegón en contraposición con la naturaleza muerta que se supone que presenta objetos tomados de la naturaleza, pero que ya están inertes, sin vida, ya no reaccionan fácilmente como las frutas o carnes frescas que están en proceso de descomposición, se pudren, se fermentan, de alguna manera se transforman a corto plazo.

Permítame ahora cambiar el disco:

La chica esperaba a su galán recargada en el alféizar de la ventana… más o menos así era la descripción de una clásica novela rosa, y uno la leía y le entendía, pero no se preocupaba en lo más mínimo por definir qué era el alféizar de la ventana, o por investigar si las ventanas de su casa tienen alféizar o si todas lo tienen qué tener…

Lo que sí le sé decir, es que no nada más las ventanas pueden tener alféizar. También las puertas tienen su corazoncito o más bien debería decir su alfeizarcito… ¡Bueno pero ¿qué eeees?! Dice una señora lectora al borde de un ataque de nervios. Pues es un simple borde. El alféizar es la vuelta que hace la pared en una puerta o ventana. En realidad se podría decir que la muchacha esperaba a su príncipe azul en el borde de la ventana, pero se oiría menos novelesco.

Y ya que estamos entre puertas y ventanas, había otra frase común que en ese tipo de novelas se repetía constantemente: Cruzó el dintel de la puerta… ¿El dintel o el umbral? ¿Qué no es lo mismo? Para nada. Al contrario. Es lo opuesto. El umbral es el marco en la parte de abajo y el dintel es el correspondiente en la parte de arriba, así que el dintel no se puede pisar a menos tal vez el hombre araña que pudiera caminar “patas arriba”.

El umbral era originalmente el lumbral, de la raíz lumine que significa luz. El lumbral era la luz que sale por debajo de la puerta. Después, al juntarse la ele del artículo (EL) y la ele inicial de lumbral, se convirtieron en una sola que se fue con el artículo y el umbral quedó solo, tan oirremediablemente solo.

Oiga… ¡y cuántas veces hemos visto en la imaginación a la gente que se apoya en la balaustrada o definitivamente se sienta en ella… Todo eso está muy bien pero ¡por el amor de Dios! ¡Ya digan… queremos saber qué es la balaustrada! Pues una serie de balaústres… ¡Lo sospeché desde un principio!

Ya nada más me queda por saber ¡¿qué rayos son los balaústres? Pues son unas columnitas que sostienen el barandal, y que forman así una barandilla.

Eso es lo que más me gusta de estos temas. Empiezo refiriéndome a una cosa y termino con otra muy diferente. Total, como decía Barba Azul: en la variedad está el gusto.

Por si las dudas

Pregunta: A la gente de Aguascalientes se le llama "hidrocálida" pero es un error porque no se puede combinar una palabra de raíz griega (hidro) con una de origen latino (cálido), nos comenta –más que preguntar- la Sra. María Luisa Guerra, de Matamoros, Tamps.

Respuesta: Pues no se debería usar ese término, pero el hecho es que así se ha venido usando y mucha gente ya lo ha adoptado. El Diccionario Geográfico Universal del académico mexicano Guido Gómez de Silva señala ese gentilicio y también aguascalentense, que es el que a mí, en lo personal, me parece más apropiado.

Frase loca... de remate

Está bien que nunca segundas partes fueron buenas, pero no cuando se trata de una viuda. Siempre es mejor ser su segundo esposo.

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