Debate por Venezuela golpea a Argentina

Internacional EFE

El apoyo del Gobierno de Alberto Fernández al informe de la ONU que denuncia violaciones de los derechos humanos en Venezuela ha agitado las aguas del oficialismo argentino, después de que populares rostros identificados con la facción kirchnerista más dura, que siempre fue afín al chavismo, denunciaran que se ha dado un giro en la política exterior próximo a la derecha.


Desde que en diciembre pasado el peronista Alberto Fernández llegó al poder, tras ganar las elecciones con la exjefa de Estado Cristina Fernández de Kirchner como vicepresidenta, hasta ahora no se habían visto desavenencias tan marcadas entre las principales alas del gobernante Frente de Todos, al menos de forma pública.

Esta semana, la presidenta de las Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini; la exembajadora en Venezuela y Reino Unido, Alicia Castro, y el dirigente social, Luis D'Elía, salieron a la palestra a mostrar su rechazo a que la Cancillería, comandada por Felipe Solá, decidiera votar a favor del informe, el martes pasado, en el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas en Ginebra.

Ese estudio, presentado por la alta comisionada para los Derechos Humanos de la ONU, Michelle Bachelet, denunciaba entre otros asuntos el "alto número" de muertes de jóvenes en barrios marginados como resultado de "operaciones de seguridad" y obstrucciones a los partidos opositores en los preparativos para las elecciones legislativas que Venezuela celebrará el 6 de diciembre.

¿UN GIRO EN LA POLÍTICA EXTERIOR?

En rigor, esta última controversia por Venezuela se remonta a finales de septiembre, cuando el representante argentino ante la Organización de Estados Americanos, Carlos Raimundi, denunció el "asedio" contra el Gobierno de Maduro y criticó que haya una "interpretación sesgada" de lo que son las violaciones a los derechos humanos en determinados países.

Esto llevó a la Cancillería a lanzar un comunicado que subrayaba que la posición argentina sigue siendo apoyar la necesidad de que se "restablezcan plenamente las instituciones democráticas" en Venezuela y mostraba "gran preocupación por las graves violaciones de los derechos humanos" que se reportan en el informe de Bachelet y en el de expertos independientes.

Para diversos analistas, el Gobierno de Fernández mueve los hilos de su política exterior mirando de reojo a Estados Unidos, por la influencia que tiene ese país -uno de los principales detractores del chavismo- en el Fondo Monetario Internacional (FMI), organismo con el que Argentina negocia el pago de un millonario préstamo.

El Gobierno de Alberto Fernández apoya el informe de la ONU. (ARCHIVO)

COMENTARIOS

Comentar esta nota
Noticias relacionadas
Tendencia
SUCESOS
PORTADA