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RAFAEL ROSELL

Antes de cada torneo Santos Laguna nos presenta a los medios y al público en general su plantel de poco más de treinta elementos. Posición por posición ilustran en una cancha de futbol en donde irían ubicados. Para este Apertura 2022, van con tres porteros, dos laterales izquierdos, cuatro laterales derechos, dos parejas de centrales, seis volantes centrales, tres por izquierda, tres por derecha y dos creativos. Adelante cuenta con cuatro delanteros.

El destino golpeó lo proyectado representado en dos futbolistas con deseos de dejar la institución por diferentes razones, Brian Lozano por salud mental (así lo externó) y Jordán Carrillo recientemente nombrado novato del año por cruzar el charco. Me imagino que es muy difícil retener a cualquier persona sabiendo que desea irse.

No es sano saber que tienes a futbolistas que claramente se sienten incomprendidos. El asunto es que según el proyecto de plantel Apertura 2022 contemplaba como ya lo señalábamos a tres volantes por izquierda: Jordán Carrillo, Brian Lozano y… Ayrton Preciado, o sea que para efectos prácticos y según el proyecto original, los Guerreros se quedaron sin ninguno de sus tres elementos para cubrir ese sector. Dos que se fueron a otros equipos y otro que lamentablemente sigue peleando con las lesiones y esas peleas normalmente terminan por nocaut en favor de la adversidad, dejando a un buen futbolista sumido en la frustración y desesperación, sobre cuando tenía todo a su favor para ir al Mundial.

Ante la "desaparición" de jugadores medios por izquierda, de inmediato se trajo a Cecilio Domínguez especialista de la posición, paraguayo de 27 años proveniente de la MLS donde no le fue nada bien y con experiencia en la MX donde jugó para el América del 2017 al 2019 y salió campeón con las Águilas en la Liga 2018 y en Copa en 2019. La vida de Cecilio fuera de la cancha ha sido algo turbulenta y en Santos tendrá otra oportunidad de encarrilarse y ayudar a los laguneros a recuperar protagonismo que la afición con todo derecho demanda.

Santos ha jugado cuatro partidos e independientemente de los resultados no está funcionando el equipo. Muchas veces escuchamos a entrenadores declarando después de una derrota, "estamos tranquilos porque generamos varias de gol, es decir llegamos y nos faltó contundencia"; lamentablemente no ese el caso del equipo de Lalo Fentanes. No se está generando lo suficiente y se está muy lejos todavía de tener un once base.

Fentanes ha hecho hasta cinco cambios de un juego a otro. A la afición se le acaba la paciencia, la sola imagen de volver a quedar del lugar trece para abajo es inconcebible, volver a pasar semejante vergüenza no es negociable.

La presión es fuerte para el cuerpo técnico y la dirigencia, hay mucho ruido provocado por la multipropiedad, los paisanos se sienten como la muñeca fea de Cri Cri y es una situación que mientras no se sume de a tres continuará agravándose.

Hoy viene el bicampeón, el hermano que viene con tres derrotas en cinco juegos y obviamente buscará quitarle lo invicto a Lalo Fentanes en casa, y para Santos para donde cabecee lo van a conectar, si gana, claro el hermano acató las órdenes para liberarle presión a los laguneros, si empata, claro, negociaron la igualada los hermanitos, si pierde, claro, Atlas tiene la prioridad, es el consentido.

La realidad otra vez pasa por la adaptación de jugadores como Pizichillo un lateral derecho que no ha mostrado los tamaños necesarios, Juan Francisco Brunetta en un puesto clave, la creatividad es su misión y la realidad es que ha mostrado poco o nada. Clave lo de Harold Preciado, sin duda es el mejor futbolista que tiene Santos y no ha podido tomar un ritmo goleador, parte porque no han podido acercarle un socio y parte porque se desespera, se distrae, alega con los árbitros y se desconcentra.

No está fácil la situación, nada fácil, pero es el reto ideal y un bautizo de fuego para Lalo Fentanes, Omar Tapia y Rafa Figueroa, si encaminan al equipo lo meten a la postemporada y de ahí a la liguilla será un triunfo clamoroso y podrán obtener credibilidad para su futuro en el futbol profesional. Para la afición solo queda pedirles paciencia, sé que se agota y parece como si fuera un bien no renovable. La situación debe mejorar, tiene que ser, y como diría el gran Manuel Terán Lira, ¡Animo laguneros! 

Escrito en: La columna de Rosell deportes columna tres, Santos, tiene, cuatro

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