09 de diciembre de 2019. notifications
menu desktop_windows
Ciencia

¿Puede la psicología frenar el cambio climático?

Es la ambiciosa pregunta que se plantean en Lisboa expertos de más de 50 organizaciones de todo el mundo

EFE
LISBOA, PORTUGAL, sábado 16 de noviembre 2019, actualizada 11:08 am

Enlace copiado

¿Puede la psicología ayudarnos a eliminar los hábitos con los que contribuimos al cambio climático? Es la ambiciosa pregunta que se plantean en Lisboa expertos de más de 50 organizaciones de todo el mundo, reunidos en una cumbre que ve en los impulsos la clave para frenar el daño al medio ambiente.

Desde por qué se prefiere el coche al transporte público hasta por qué no se recicla o se cae en las noticias falsas sobre el medioambiente, todos son actos que puede explicar la psicología, protagonista de la "International Summit on Psychology and Global Health".

Es una cita inédita, que reúne hasta el sábado a representantes de 50 asociaciones internacionales convocados por la American Psychological Association y el Colegio de Psicólogos Portugueses, y de la que saldrá un documento con recomendaciones para la ONU.

Los esfuerzos se dirigen a comprender qué modela los comportamientos humanos que afectan al medio ambiente en un intento por modificarlos, es decir, ir al origen, un planteamiento completamente alejado del abordaje tradicional, basado en limitar la acción de los grandes contaminantes. Y eso supone ignorar gran parte del problema.

"Toda la cuestión climática, en lo referido a los cambios causados por el hombre, es causada por el comportamiento del hombre", recuerda a Efe el presidente del Colegio de Psicólogos Portugueses, Francisco Miranda Rodrigues.

La frase puede parecer una perogrullada, pero no lo es. Si el daño viene por la acción del hombre, cambiar esa acción puede ser la clave, y como recuerda el experto, lo que causa "el comportamiento del ser humano y sus decisiones es objeto de estudio de la psicología".

"No podría haber mayor relación" entre cambio climático y psicología, insiste, aunque esta vertiente no haya sido central en las investigaciones, algo que tratará de cambiar la cumbre lisboeta.

La idea es animar a los profesionales a investigar sobre el comportamiento en relación al cambio climático y colocar "este conocimiento al servicio de las personas y de quienes toman decisiones, pudiendo así contribuir para mejores resultados en esta lucha que todos debemos tener contra los cambios climáticos".

No es una técnica nueva, subraya Rodrigues, puesto que ya se ha aplicado en consumo para "promover ventas", por ejemplo con la ya conocida maniobra de cambiar productos de sitio en el supermercado para fomentar su visibilidad.

Si la psicología ha ayudado a detectar estos comportamientos, puede explicar también qué lleva a los ciudadanos a seguir mostrando preferencia por comprar un vehículo frente a usar el transporte público en ciudades bien comunicadas o resistirse aún al reciclaje en casa.

"La mayor parte de las veces nuestra toma de decisiones no es precisamente informada, con base en hechos ni muchas veces en evidencias científicas, sino que son muy emocionales, están sujetas a muchos elementos estudiados por la psicología hace muchas décadas", apunta.

Un ejemplo es el efecto que tienen sobre nosotros la influencia social, relacionada con el deseo de pertenencia a un grupo.

"Sabemos que las personas quieren hacer parte de grupos, y si es así, debemos usar eso para el bien común", propone Rodrigues. ¿Cómo? comparando por ejemplo los consumos de agua en una determinada comunidad. ¿Habría inclinación a gastar más que la media si eso supone salir del grupo? La cita de Lisboa, además, pondrá atención en "otra gran área de intervención": cómo tratar los efectos psicológicos del cambio climático.

Es algo que "tiene que ver con los efectos que las alteraciones climáticas, y esta crisis en particular, tienen en el bienestar de las personas, con el sufrimiento que mucha gente tiene por eso, de las situaciones de pobreza causadas por esto", explica.

Es también algo que "existe en fenómenos de desastres naturales, donde la intervención de psicólogos es muy importante", y que revelan cada vez más investigaciones.

"Hoy en día hay estudios que demuestran que hay una fuerte influencia de la crisis climáticas y de las situaciones relacionadas con clima en la salud mental de las personas -ha recordado- y por tanto estos psicólogos son necesarios para intervenir y ayudar a aquellos que ya sufrieron las consecuencias del cambio climático".

RELACIONADAS
COMENTA ESTA NOTICIA
Cargando comentarios...
Cargando más noticias...
Cargando tendencia...