21 de septiembre de 2019 notifications
menu desktop_windows
Internacional

Restauran arte dañado por el Talibán

Llegaron con martillos y destruyeron piezas hasta hacerlas polvo

AP
KABUL, AFGANISTÁN, miércoles 21 de agosto 2019, actualizada 8:29 am

Enlace copiado

Los talibanes llegaron portando martillos y llenos de rencor. Lo que dejaron a su paso está ahora, 18 años después, en enormes mesas en el Museo Nacional de Afganistán: trozos de estatuas de Buda destruidas por ser consideradas obras de apóstatas.

Expertos del museo en Kabul han estado tratando de repararlas en momentos en que Afganistán vive en incertidumbre en medio de negociaciones entre el Talibán y Estados Unidos para poner fin a la guerra. Se prevé que el acuerdo llevará a un diálogo entre afganos en que el grupo extremista tendrá un papel en decidir el futuro del país.

Los expertos, con manos enguantadas, manipulan los pedazos, cada uno con una etiqueta distinta: "ojos", "manos", "orejas". Y el futuro del país parece más frágil que nunca.

Han surgido pocos detalles de las negociaciones que Estados Unidos ha entablado con el Talibán en el último año y nadie sabe que implicará un regreso de los talibanes la capital Kabul. En el país siguen ocurriendo ataques casi a diario, no sólo del Talibán que ahora controla casi la mitad del país, sino también de la filial local del grupo Estado Islámico.

Cuando el Talibán estuvo en el poder impuso un sistema político y social draconiano. Las mujeres tenían prohibido tener educación o siquiera salir de la casa. También estaba prohibido todo tipo de manifestación musical. El régimen Talibán, sin embargo, llegó a su fin después de los ataques terroristas del 11 de septiembre del 2001, cuando Estados Unidos con otros aliados invadieron el país porque el Talibán albergaba allí al grupo al-Qaida y a su líder Osama bin Laden.

Sherazuddin Saifi recuerda el día en que vinieron los talibanes al museo en el 2001, una época en que el grupo islamista destruyó todo tipo de artefacto artístico o cultural, incluso dinamitando las enormes estatuas de Buda en la provincia Bamyan, acontecimiento que causó estupor en el mundo enteo.

Por varios días, los talibanes fueron seleccionando obras de arte guardadas en el museo de Kabul, artefactos que reflejaban un crisol de culturas: griegas, persas, chinas y de otras tierras. Las que tenían figura humana las aplastaban con martillos o las tiraban al piso.

"No podíamos hacer nada. Vinieron, rompieron los candados, entraron en cada habitación, sacaban las estatuillas y las rompían", relató Saifi, quien participa en el esfuerzo por reparar los artefactos. "Fue horrible, desgarrador... esa gente estaba destruyendo su propia historia".

Más de 2,500 estatuillas fueron rotas, algunas reducidas a polvo. La tarea de restauración podría tardar una década entera, dijo Saifi, pero "estaremos muy felices el día que estén enteras otra vez".

Entre los objetos destrozados están las estatuillas Hadda, una colección de esculturas budistas descubiertas hace décadas en el este de Afganistán, cerca de lo que hoy es la ciudad de Jalalabad. Fotografías viejas de las estatuillas muestran gran nivel de detalle en la representación de cabellos y labios.

Los talibanes las rompieron en pedazos, algunos del tamaño de un puño o una moneda. Ahora algunas están en el taller donde se mantienen unidas con goma, aunque el rompecabezas es tan complicado que podría durar días siquiera unir una pieza con otra.

RELACIONADAS
COMENTA ESTA NOTICIA
Cargando comentarios...
Cargando más noticias...
Cargando tendencia...