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Deportes

Liverpool obtiene su revancha en Champions League

De hace 14 años databa el último triunfo en la competición del club inglés

EFE
MADRID, ESPAÑA, domingo 02 de junio 2019, actualizada 8:22 am

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De vuelta a una final un año después de la derrota de Kiev, el Liverpool ya disponía de un penalti en menos de 30 segundos. Y en un minuto y 49 segundos, mandaba en el marcador. Un detalle solo quizá, pero puede que no sólo fuera eso cuando se entra en un partido de tal dimensión como éste, cuando cada concesión se paga carísima.

La final se redujo a ese momento solamente. Todo lo posterior lo condicionó ese momento. La mutación del Liverpool en un equipo más controlador, más defensivo, que trepidante y ofensivo; la cansina circulación de la pelota del Tottenham ante un rival que lo basó todo a un gol veloz, provocado por un accidente. Y al rigor en la colocación y, sobre todo, en la presión en el centro del campo.

La insistencia del Liverpool y Klopp ya tiene recompensa. Hace un año sintió la decepción y el desconsuelo un grupo de jugadores que asumió el golpe de inmediato, sin reconstrucciones exageradas, sin cambios radicales, preparado de nuevo para al asalto de la gloria europea, para devolver a su equipo a la primera plana del mundo.

De Kiev 2018 a Madrid 2019, repetían ocho de los once futbolistas en la alineación titular de Klopp. No figura en el equipo actual el portero Karius, protagonista de aquella derrota con el Real Madrid.

Los otros dos jugadores que cambiaban del equipo inicial, Milner y Lovren, aguardaban en el banquillo. Las tres novedades eran el guardameta Alisson, el central Matip y el medio Fabinho, Sí estaban los laterales Trent Alexander-Arnold y Andy Robertson, el central Virgil Van Dijk, los centrocampistas Jordan Henderson y Georgino Wijnaldum y los delanteros Mohamed Salah, Roberto Firmino y Sadio Mané, que sintieron de forma directa la derrota de Kiev, pero que no miraron hacia atrás, sino adelante para sobreponerse y ganar.

A eso jugó con el 0-1. Marcó al primer minuto y se transformó en un colectivo conformista, alejado de su fútbol ofensivo, ambicioso y valiente; más pendiente de que pasara el tiempo que de crear ocasiones, más ocupado en defender su portería que de sentenciar la final, más armado y controlador que agitador... menos Liverpool. Más práctico. Apagó a su contrincante y lo sentenció en el minuto 87, por medio de Divock Origi, a la media vuelta para ser campeón.

De hace 14 años databa el último triunfo en la competición del club inglés, aquella gesta del 25 de mayo de 2004 en Estambul, cuando niveló un 3-0 en contra frente al Milán, para imponerse luego en la tanda de penaltis.

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