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UNA FRASE LLEVADA HASTA LA TUMBA
lunes 01 de abril 2019, actualizada 4:33 am


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Una frase llevada hasta la tumbaUna frase llevada hasta la tumba

La palabra epitafio viene del griego epi, que significa sobre, y taphios, que es lo referente a una tumba. Generalmente, el epitafio es una inscripción que se pone sobre el sepulcro y ha habido muchos casos en que se juega con algo que es tan serio como la muerte misma.

El del escritor y cineasta francés Jean Eustache es quizá el caso de humor negro más patético que se haya conocido jamás. Se encontraba hospedado en un hotel y de pronto sale y cuelga en la puerta un letrerito que dice: "Llame fuerte, como para despertar a un muerto". Luego, vuelve a entrar en la habitación y se suicida disparándose un balazo en la cabeza.

El letrero de Eustache, aunque no fue colocado sobre una tumba convencional, se considera epitafio porque el cuarto de hotel en que se hospedaba resultó ser su tumba, aunque haya sido con carácter provisional.

El comediante estadounidense Groucho Marx es autor de uno de los epitafios más famosos de la historia, mismo en el que se disculpaba muy educadamente: "Perdónenme que no me levante", y también dicen que el mismo Groucho mandó poner sobre la tumba de su suegra un entusiasta epitafio que expresa su alegría con una porra: "¡RIP RIP Hurra!". Lo dudo.

El famosísimo director cinematográfico de películas de gran suspenso, Alfred Hitchcock, ya tenía su epitafio: "Esto es lo que les pasa a los chicos malos", aunque a la hora de morir, yo creo que ni se acordó y nunca fue escrito realmente.

Otro comediógrafo de humor más que negro, renegrido, lo fue el español Enrique Jardiel Poncela, que antes de morir - obviamente - ordenó que se adornara su tumba con el letrero "si queréis los mayores elogios, moríos".

En las caricaturas de Porky y sus amigos aparecía el sonriente puerquito despidiéndose: "That´s all folks", y Mel Blanc, el actor que hacía la voz de Porky, pidió que ésa fuera la frase con la que se despedía del mundo y sus fulgores. Y así se hizo.

Hay otros epitafios notables de la historia: "No tengan miedo" de Jorge Luis Borges; "Ya decía yo que ese médico no valía mucho" del comediógrafo Miguel Mihura y el de Mario Moreno "Cantinflas", que cantinfleando muy a su estilo se retira diciendo: "Parece que se ha ido, pero no se ha ido".

Soy don Juan Recaredo… compártame sus dudas y comentarios: [email protected] Twitter: @donjuanrecaredo.

ME PREGUNTA:

Carlita Maldonado: ¿Se dice nuez garampiñada, verdad?

LE RESPONDO:

No, lo correcto es garapiñada. Se llama garapiña porque la nuez - o el cacahuate - garapiñada parece una piñita.

LAS PALABRAS TIENEN LA PALABRA:

Dijo Francisco de Quevedo: Sale de la guerra paz; de la paz, abundancia; de la abundancia, ocio; del ocio, vicio; y del vicio, guerra.

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